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Animales

Estudio revela el secreto de la velocidad con la que el pez payaso adquiere sus rayas

Por Francesca Giuliani-Hoffman

(CNN)– Con su vibrante color naranja y sus rayas blancas, también conocidas como barras, el pez payaso es una de las criaturas marinas más emblemáticas. ¿Pero cómo desarrolla Nemo su aspecto distintivo? Los científicos están aprendiendo más sobre ese proceso.La velocidad a la que un pez payaso desarrolla sus barras blancas está relacionada con la especie de anémona marina en la que decide vivir, según un nuevo estudio publicado el lunes en PNAS.

Los peces payaso viven en simbiosis con alguna de las siguientes especies de anémonas marinas: Heteractis magnifica, también conocida como anémona de mar magnífica, caracterizada por sus tentáculos más largos y fluidos, y Stichodactyla gigantea, o anémona alfombra gigante, una variedad más tóxica con tentáculos más cortos.

Al observar peces payaso de la especie Amphiprion percula en la bahía de Kimbe, en Papúa Nueva Guinea, los científicos observaron que los peces payaso que vivían en anémonas alfombra gigantes desarrollaban sus barras blancas más rápidamente que los que vivían en anémonas marinas magníficas.

Los análisis de laboratorio realizados a los peces payaso salvajes descubrieron que los que vivían en las anémonas alfombra gigantes presentaban un mayor nivel de hormonas tiroideas y de un gen llamado duox, que desempeña un papel importante en la formación de las hormonas tiroideas.

Ya se sabía que una especie de pez payaso estrechamente relacionada, Amphiprion ocellaris, desarrolla sus barras blancas durante el proceso de metamorfosis, cuando las hormonas tiroideas son responsables de una serie de cambios morfológicos a medida que las larvas se transforman en peces juveniles. Teniendo esto en cuenta, los investigadores de este último estudio analizaron si la velocidad de desarrollo de las barras estaba relacionada con el nivel de hormonas tiroideas.

Un buzo hizo amistad con un pez payaso 1:07

Al exponer a los peces payaso A. ocellaris a diferentes dosis de hormonas tiroideas y a sustancias químicas que bloquean las hormonas tiroideas, los científicos encontraron una conexión entre los niveles hormonales más altos y la formación más rápida de las barras blancas. El equipo de investigación también demostró que los peces payaso expuestos a productos químicos bloqueadores de la hormona tiroidea desarrollaban barras más translúcidas y tenían una menor coloración naranja, según el estudio.

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Encontrar la prueba de que los niveles de la hormona tiroidea controlan el ritmo de formación de las barras blancas tanto en el laboratorio como en la naturaleza fue «un gran momento», dijo el coautor del estudio Vincent Laudet, profesor que dirige la unidad Eco-Evo-Devo  Marina (‘biología ecológica y evolutiva del desarrollo’) de la Universidad de Posgrado del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa en Japón y la Academia Sinica en Taiwán.

«La importancia del resultado es mostrar cómo las hormonas pueden cambiar el desarrollo de un organismo en función de los cambios ambientales», explicó Laudet.

«Esto se llama plasticidad fenotípica y no hay muchos casos en los que sepamos cómo funciona», añadió.

Nemo, la anémona, y muchas preguntas abiertas

Los peces payaso viven en anémonas de mar para protegerse, según Laudet. Las anémonas «tienen tentáculos punzantes que pueden matar a otros peces, pero no a los peces payaso», explicó.

Todavía no está claro cómo los peces payaso evitan provocar los tentáculos de las anémonas de mar, ni cómo eligen entre las especies mencionadas.

Tampoco se sabe aún por qué los peces payaso que viven en anémonas alfombra gigantes presentan niveles más altos de hormonas tiroideas que los que no lo hacen. Eso, según Laudet, podría tener algo que ver con la adaptación al entorno más duro que presenta esa especie de anémona, más tóxica que la anémona de mar magnífica y con tentáculos más cortos, que proporcionan menos refugio.

Laudet cree que es posible que los diferentes niveles de hormonas tiroideas también influyan en otros factores de la vida del pez payaso, como la inmunidad, el metabolismo y el apetito.

«El problema es que tenemos un conocimiento muy pobre del entorno del pez payaso dentro de su anémona de mar. Probablemente son sensibles a cosas que para nosotros son invisibles», afirma Laudet.

«Mi sueño sería poder sentir como un pez payaso para apreciar mejor la diferencia entre las dos especies de anémonas de mar. Estoy convencido de que para ellos es enorme». añadió Laudet.

Pauline Salis, primera autora del estudio e investigadora postdoctoral del Observatorio Oceanológico de Banyuls-sur-Mer, de la Universidad de la Sorbona de París y del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, habló con CNN sobre cómo la complementariedad de los investigadores benefició al estudio, que tardó cuatro años en completarse.

Mientras que Laudet está interesado en el papel de las hormonas tiroideas en la ecología y la evolución, Salis estudió cómo las células interactúan durante el desarrollo para dar forma a los tejidos. «Me interesa sobre todo entender cómo se forman los patrones de color», explicó Salis por correo electrónico.

Salis dijo a CNN que observar a los peces payaso en los acuarios es fascinante.

«Es una locura ver cómo cada individuo de pez payaso tiene su propio comportamiento. Mientras que algunos son muy curiosos, otros son muy agresivos», explicó.

Mientras los científicos siguen investigando las cuestiones pendientes sobre el pez payaso y su entorno, Salis ansía realizar observaciones sobre el terreno para comprender mejor a esta carismática criatura marina.