Cómo la muerte de Whitney Houston cambió los Grammy

(CNN) — Como anfitrión de la ceremonia de los Premios Grammmy del 2012, LL Cool J se encontraba en casa preparándose para la ceremonia que del día siguiente, cuando el 11 de febrero recibió la llamada que le avisaba que Whitney Houston había fallecido.

Después de escuchar esta noticia, el rapero convertido en actor comentó con CNN el lunes que realmente la única cosa que podía hacer para seguir adelante con la celebración a lo mejor de la música, después de que la industria resentía semejante pérdida, era el abrir el espectáculo con una oración.

Esta decisión, junto con otras modificaciones que tuvieron que hacerse de último momento se documentó en una crónica de la Recording Academy (Academia de Grabación) que detalla como la repentina muerte de Whitney Houston afectó dramáticamente al mundo de la música en su noche de gloria. Denominada Una Muerte en la Familia: el Espectáculo Debe Continuar (A Death in the Family: The Show Must Go On), la grabación de 26 minutos se transmitió en Los Ángeles el pasado lunes.

Aunque la oración al inicio de la ceremonia fue su idea, LL Cool J comentó que no estaba seguro de cómo iba a poder llevarlo a cabo.

“Lo comenté con mi esposa y ella me respondió 'sí, creo que es genial'", explicó. “Simplemente fue una de esas cosas que no estaba seguro de como Ken (Ehrlich, productor ejecutivo de los Grammy) iba a reaccionar ya que estaba consciente de que era algo muy poco ortodoxo, pero para mí fue la única manera en la que iba a serme posible realizar el programa, lidiar con eso y sentirme bien como anfitrión que seguía adelante”.

Que el espectáculo continuara como estaba planeado hubiera sido el deseo de Houston, dijo el lunes el director ejecutivo y presidente de la Recording Academy Neil Portnow, y esa idea ayudó a dar nombre al documental.

“Whitney hubiera dicho ‘chicos, el espectáculo debe continuar. Se trata de la música, y alguna de esa música es mía y eso quedará ahí para siempre’. Y esa fue la voz que oímos y a la que le hicimos caso”, dijo Portnow.

Cerca de 40 millones de espectadores vieron la ceremonia de entrega de los Grammys en febrero, la segunda mayor audiencia en la historia de los premios.