Por qué los niños realizan actos sexuales
8 febrero 2013
02:48 PM ET

Por qué los niños realizan actos sexuales

(CNN) — Un juzgado en California recibió una demanda según la cual niños preescolares de 4 y 5 años practicaron sexo oral entre sí en el Primer Centro de Desarrollo Infantil Luterano en Carson, en el suroeste de Estados Unidos.

Además, según el documento, otros niños se desvestían y realizaban actos sexuales en el patio de juegos y durante la hora de la siesta.

En México esta semana se dio a conocer el nacimiento de un bebé, cuya madre es una niña, lo cual generó el inicio de una investigación por parte de las autoridades de Jalisco.

Los niños que participan o ven esos actos sexuales podrían no entender completamente lo que pasa. “Los niños no están preparados en su desarrollo para tener relaciones sexuales”, dijo la especialista en violencia juvenil y comportamiento sexual, Kathryn Seifert. “Sus cerebros no están listos para absorber ese tipo de información”.

Ese comportamiento, explican especialistas, tiene sus raíces en el desarrollo normal durante la niñez; los niños que participan o ven este tipo de actos sexuales no entienden completamente lo que sucede. Pero el impacto a largo plazo de actos inapropiados como los que se mencionan en la demanda depende de cómo se maneje la situación, según los expertos.

La sexualidad, en cierto sentido, comienza más temprano de lo que se cree, explicó Judith Myers-Walls, especialista en las etapas del desarrollo humano de la Universidad Purdue, en Estados Unidos. De los dos a los cinco años de edad, los niños aprenden a vestirse y desvestirse y comienzan a entender la diferencia entre ser un niño y una niña. A muchos les gusta correr desnudos y pueden llegar a tocarse, dijo Myers-Walls.

“Eso, de nuevo, es muy normal (…). Simplemente hacen cosas que se sienten bien, de la misma forma en la que podrían jugar con su cabello”, dijo.

Algunos niños realizan estos actos por imitación, porque los vieron en algún lugar.

“No conocen las normas sociales. No han aprendido qué es educado y qué no lo es, hasta que los padres les enseñan”.

Cuando un niño explora su cuerpo de formas inapropiadas, los adultos deben intervenir inmediatamente y detener ese comportamiento, dijo. Deben explicar que dichos actos no son aceptables en lugares públicos y enseñar a sus hijos que hay “partes privadas” que necesitan ser cubiertas en público. También deben hablar con ellos acerca del espacio personal.

La forma en que los padres enfrenten la supuesta situación en California modificará el impacto a largo plazo que pueda tener en los niños, dijo Seifert. Si el adulto se molesta o se enoja, el niño podría sentir que se metió en problemas y adquirir cierta ansiedad respecto a su sexualidad. Lo mejor es preguntar calmadamente qué ocurrió y por qué, para saber si el niño fue traumatizado por la situación.

Un terapeuta profesional puede ayudar a determinar el grado de trauma y trabajar con la familia para la recuperación, dijo Seifert. Incluso si el niño no relaciona la actividad sexual con algo negativo, podría presentar secuelas.

Aunque cierto grado de exploración es natural, los actos sexuales como el sexo oral pueden “hacerlos sentirse raros, confundidos, tristes o enojados”, dijo. “Esas emociones son las que tienen que ser atendidas”.

La mejor forma de evitar este tipo de situaciones es conversar regularmente con los hijos sobre los comportamientos sexuales, dijo Myers-Walls. “Es importante que los padres se percaten que no solo tienes que ‘platicar’ y ya”.

Cuando los niños tienen aproximadamente dos años, los padres pueden discutir las partes del cuerpo y las diferencias entre los niños y las niñas, dijo.

A medida que los niños crecen, los padres pueden hablar sobre las partes privadas y cuándo está bien (y cuándo NO lo está) que exploren sus cuerpos.

Eventualmente, los niños preguntarán de dónde vienen los bebés. No es indispensable explicarles hasta llegar a los temas de anticonceptivos y aborto, pero debes responder sus preguntas sencillamente y directamente, dijo Myers-Walls.

Antes de los 2 años: Comienza la autoexploración; los niños reconocen la diferencia entre niños y niñas.

De 2 a 5 años: Los niños aprenden a vestirse y desvestirse. Les gusta estar desnudos; se interesan por los cuerpos de otros y aprenden las partes del cuerpo.

De 6 a 9 años: Comienzan las etapas tempranas de la pubertad. Inicia la curiosidad por los cambios físicos. Los niños podrían enseñar a los demás sus partes privadas y aprender más lenguaje sexual.

“El sexo es muy diferente de las drogas y el tabaco. No quisiéramos que los hijos consumieran drogas o cigarrillo. (Pero) ser un ser sexual es lo que somos”, dijo Myers-Walls.

Hay señales de advertencia de que tu hijo participa en comportamientos inapropiados o que fue abusado sexualmente, dijo Seifert. A diario, los padres deberían hablar con sus hijos sobre su día: lo que ocurrió, con quién estuvieron, qué hicieron. Si surgen temas que el niño no debería conocer, haz más preguntas calmadamente, sugirió.

Otras señales incluyen cambios drásticos en el comportamiento, problemas para dormir, cambios en la alimentación o problemas de ira, dijo Seifert.

“Queremos que las personas, si se encuentran en esta situación, sepan qué hacer”, dijo. “Incluso si algo desafortunado ocurre con tu hijo, hay ayuda allá afuera”.

Rosalina Nieves e Irving Last de CNN contribuyeron con este reporte