El padre Fabián, entre Twitter y el papamóvil

Por Francisco Fernández Funes, especial para CNN

Buenos Aires (CNN Español) - Tan pronto como se subió, se apuró en tomar una fotografía con su teléfono. Abrumado de emoción ante el inesperado gesto de Francisco, el padre Fabián Báez pensó que nadie le creería cuando relatara su periplo por la Plaza de San Pedro a bordo del vehículo más exclusivo del mundo: el papamóvil.

Instantes después, las imágenes se viralizaban hasta el hartazgo y cientos de miles, quizá incluso millones, eran testigos de un nuevo guiño del papa a la informalidad.

“En ese momento, perdí un poco la dimensión de lo que estaba pasando”, confiesa el padre Fabián desde la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, en el exclusivo barrio porteño de Recoleta. Hoy, ya a la distancia, asegura que aquello del pasado 8 de enero en el Vaticano fue “un encuentro con alguien en quien uno cree”.

O reencuentro, para ser más precisos. El religioso oriundo de Misiones, provincia del noreste argentino, conoció al actual papa cuando llegó a Buenos Aires para estudiar Derecho y el entonces sacerdote Jorge Bergoglio todavía no había sido designado obispo. “Un día pasé por la iglesia de los jesuitas y me confesé con él”, dice Báez, recordando que en aquella oportunidad recibió como regalo un libro de oraciones. También, que su primera impresión fue la de un “hombre muy bueno, muy cordial”.

Revolución interior y deseo eclesiástico

El joven Fabián volvió a ver el rostro del cura jesuita unos años después, cuando ingresó al seminario con el propósito de afirmar su vocación. Por cosas de la vida, sería Bergoglio, arzobispo de la diócesis de Buenos Aires desde 1998, quien lo ordenaría diácono y sacerdote.

Pese a ello, el padre Fabián —hoy de 43 años— no se siente amigo del papa.

“Era mi obispo, un hombre cercano, sencillo, humilde. Todos nos sentíamos cercanos a él, pero no tenía un vínculo especial. Compartía con él un proyecto, un modo de ver la Iglesia, de ver el mundo, de ver al hombre, de entender al creyente y al que no cree; todo un modo que transmitió y que sigue transmitiendo como papa”, explica, y pronto aclara que el gesto de Francisco lo trasciende por completo: “Él sube al papamóvil a un cura de Buenos Aires; no a Fabián Báez”.

El mundo virtual, un sexto continente

“Mi misión es pastorear y estoy en Twitter porque quiero que vos te acerques a Dios”, reza su biografía en la plataforma de los 140 caracteres. “Tendenciosa”, claro, se apura en aclarar.

Amable y ocurrente, el @paterfabian, que desde este año oficia en el Santuario de San Cayetano de Liniers, tiene una presencia activa en las redes sociales: “Es un modo de estar ahí y de hacer presente un mensaje”. ¿Ahí dónde? Ahí en lo que el sacerdote llama “un sexto continente”. Según explica, “hay tres mil millones de personas con acceso a Internet y creo que la Iglesia tiene que estar presente e interactuar mano a mano con esta gente”.

La interacción, de eso se trata. El padre Fabián exhibe en Twitter un ida y vuelta permanente con sus seguidores, muchos no creyentes que se divierten con la figura de un religioso que barre con los estereotipos. Que no solo ofrece el mensaje de Dios y del Evangelio, sino que también discute con pericia sobre actualidad, música y televisión. Que dice allí, por ejemplo, que Breaking Bad es “la mejor narración visual de la historia universal” y que implora que no le “espoileen” el final de House of Cards.

Todo ello, dice, forma parte de la nueva evangelización, de salir a buscar al hermano que está del otro lado, según la define.

El mensaje de Francisco

A poco de cumplirse el primer aniversario del pontificado de Francisco, el padre Fabián destaca la llegada del mensaje papal: “Va al núcleo, no se queda en lo accidental. Es un mensaje que tiene belleza y cuanto más transparente se presente, más atrayente será”.

En este sentido, el papa ha logrado transmitir “uno de los mensajes más difíciles de comunicar y peor comunicados en términos actuales”. Según el sacerdote misionero, Francisco logra este difícil objetivo porque “tiene un carisma, una habilidad y una manera de comunicar muy espontánea”.

Sin embargo, para Báez, el Sumo Pontífice no representa una novedad disruptiva dentro de la Iglesia. En contra de aquellos que piensan que el papa viene a romper con el trabajo de sus predecesores, este “cura tuitero” observa una continuidad muy llamativa con Benedicto XVI y Juan Pablo II, sobre todo en términos del magisterio o autoridad doctrinal.

Tiene, eso sí, “un carisma que sobresale”. Carisma que sobresale en un mundo donde la globalización impone sus reglas de juego. Allí, donde los “retuits” y “favs” suman cada vez más creyentes, Francisco —afirma el padre Fabián— “está convencido de la capacidad que tiene la Iglesia de transmitir el mensaje del Evangelio”.