(CNN) - ¿Cuánto estás dispuesto a pagar por una píldora que posiblemente te salve la vida? Es una pregunta que muchos doctores y pacientes se están haciendo a sí mismos.

Los medicamentos como el Daraprim, la Doxiciclina, la Flucitosina y la Cicloserina han estado acaparando titulares debido a sus dramáticos aumentos de precio. Una investigación llevada a cabo por la Cámara de Representantes en el 2014 encontró que 10 medicamentos genéricos aumentaron su precio entre un rango desde el 420% hasta más del 8.000%, comparado con sus precios de apenas hace un año.

Estos medicamentos genéricos han aumentado de precio por una serie de razones, incluyendo la escasez debido a problemas de fabricación y la consolidación del mercado. Los medicamentos genéricos, en particular, son más susceptibles al mercado, ya que no cuentan con patente y pueden tener competencia. Sin embargo, lo que más preocupa a los médicos y pacientes es la enorme capacidad de los fabricantes para establecer su propio precio, porque no existe un organismo o regulación que supervise los precios de los medicamentos.

Ese parece ser el caso con Daraprim, fabricado por Turing Pharmaceuticals. El precio de este medicamento, de hace 62 años, de la noche a la mañana aumentó de 13,50 dólares a 750 dólares por píldora. Este medicamento es utilizado para tratar a pacientes con malaria y toxoplasmosis, una extraña infección parasitaria.

El aumento de precio fue suficiente para captar la atención de la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, quien tuiteó: "Este tipo de elevación de precios en el mercado de medicamentos especializados es exorbitante..."

Negocios, como siempre

"No se trata de algo inaudito", dijo el Dr. Aaron Kesselheim, profesor asociado de medicina de la Escuela Médica Harvard y miembro de facultad en la División de Farmacoepidemiología y Farmaeconomía del Departamento de Medicina del Brigham and Women's Hospital.

Existen monopolios del mercado de medicamentos genéricos donde los precios se han disparado, pero por lo general se relacionan con cambios en la competencia, donde otros fabricantes abandonan el mercado, causando un efecto de monopolio, dijo.

En el caso del Daraprim, no existen otros fabricantes del medicamento genérico. Solo hay unos 2.000 usuarios de dicho medicamento en Estados Unidos por año. Debido a que el Daraprim sirve a tal nicho de mercado, no hay otros fabricantes.

En el caso de otros medicamentos, como el popular antibiótico Doxiciclina, la falta de materias primas llevó a una escasez del medicamento en el 2013, y esa interrupción hizo que los fabricantes se salieran del mercado, dejando menos proveedores, lo que finalmente hizo que los precios se dispararan.

"Todo se reduce al negocio, todo tiene que ver con la oferta y la demanda", dijo el Dr. Joshua Cohen, profesor asociado del Centro para el Estudio del Desarrollo de Medicamentos de la Universidad de Tufts.

Por desgracia, cuando esa oferta es manejada solo por algunos o un fabricante, eso puede resultar en precios extremadamente altos para los pacientes.

"En general, las personas no se oponen a que una empresa obtenga ganancias, sino que es el grado de ganancias que obtienen lo que causa alarma", dijo Cohen. "Está bien tener un mercado libre, pero tiene que ser un mercado libre saludable; un mercado con verdadera competencia de genéricos para que ayude a reducir la curva de costos".

Los medicamentos genéricos constituyen el 86% de las prescripciones en Estados Unidos

A pesar de esto, el representante líder de los fabricantes y distribuidores de productos farmacéuticos genéricos de la nación, la Asociación Farmacéutica Genérica (GPhA, por sus siglas en inglés), sostiene que los productos farmacéuticos genéricos constituyen el 86% de las prescripciones dadas en Estados Unidos, pero representan el 27% del gasto total en medicamentos.

GPhA aclaró que Turing no es miembro de la asociación.

"Ninguna empresa individual y ningún producto individual representa a toda la industria de medicamentos genéricos, la cual tiene un récord indiscutible de ahorros y acceso para los pacientes. De hecho, los medicamentos genéricos fueron responsables de 239.000 millones de dólares en ahorros de salud en el 2013 y 1.460 millones de dólares en ahorros durante la década más reciente", dijo Chip Davis, presidente y director ejecutivo de GPhA, en un comunicado.

El director ejecutivo de Turing, Martin Shkreli, inicialmente defendió el aumento. El lunes, le dijo a CNBC: "También consideramos que este es el precio más apropiado para el Daraprim. A este precio, Daraprim en realidad aún sigue estando en el extremo más bajo de lo que cuestan los medicamentos huérfanos y definitivamente no somos la primera empresa en aumentar los precios de los medicamentos".

Shkreli dijo que la compañía iba a reinvertir los beneficios obtenidos del Daraprim para desarrollar una mejor terapia. Pero los médicos dicen que no es necesaria una mejor alternativa. "El actual medicamento funciona, no necesitamos mejores terapias. Lo que estamos pidiendo a gritos son medicamentos más baratos", dijo el Dr. Carlos Del Río, presidente del Departamento de Salud Global Hubert en la Escuela Rollins de Salud Pública de la Universidad de Emory.

Un problema de Estados Unidos

Los problemas relacionados con los precios de medicamentos son exclusivos de Estados Unidos. "Muchos otros países tienen sistemas de gobierno centrales que compran medicamentos para otras personas. Eso puede reducir las fluctuaciones", dijo Kesselheim.

Esto es algo que la candidata presidencial Clinton ha abordado en el plan de medicamentos recetados que acaba de publicar. Ella espera aprovechar el poder de influencia de Medicaid, el mayor consumidor de medicamentos recetados del país, para frenar los costos de los medicamentos.

Inmoral versus ilegal

Kesselheim dijo que estos problemas de precios parecen tener lugar entre los fabricantes más pequeños, ya que no tienen las mismas consideraciones que las grandes compañías farmacéuticas, como GlaxoSmithKline o Roche. "Ellos no tienen el mismo tipo de preocupaciones de reputación. Si ellos (las empresas más pequeñas) quieren explotar el mercado, pueden hacerlo", dijo.

"Están haciendo algo inmoral, no algo ilegal", dijo Del Rio al referirse al aumento de los precios. Parte del problema detrás de la fluctuación de precios del Daraprim es que no hay ningún organismo regulador real que supervise los precios de los medicamentos. "Esto es totalmente una cuestión de política. Es una política que el Congreso puede cambiar. Lo podemos cambiar al declararlo un argumento moral, pero no un argumento legal", dijo.

Y el argumento moral ha ganado antes. El mes pasado, Rodelis Therapeutics compró los derechos para fabricar la Cicloserina, la cual se utiliza en el tratamiento de la tuberculosis. Sin embargo, cuando aumentó el precio del fármaco de 500 dólares por 30 cápsulas a casi 11.000 dólares por 30 cápsulas, hubo una protesta pública y Rodelis le terminó devolviendo los derechos al grupo de investigación sin fines de lucro que se los había vendido.

En el caso del Daraprim, el argumento moral podría ganar. Dentro de las 24 horas de defender su decisión de aumentar el precio del medicamento, Shkreli acudió a ABC World News Tonight y dijo: "Hemos acordado bajar el precio del Daraprim a un precio que es más asequible".

Sin embargo, no especificó el precio.