La princesa Leia en una figura de cera del Museo Madame Tussauds en Berlín (Alemania). (Crédito: Clemens Bilan/Getty Images).

Nota del editor: Peggy Drexler es autora de "Our Fathers, Ourselves: Daughters, Fathers, and the Changing American Family" (Nuestros padres, nosotros mismos: hijas, padres y la cambiante familia estadounidense) y de "Raising Boys Without Men" (Criando hijos varones sin un hombre). Ella es profesora asistente de psicología en el Weill Medical College de la Universidad Cornell y exerudita de género de la Universidad de Stanford. Las opiniones expresadas en este comentario son suyas.

(CNN) – Casi igual de predecible que las cifras de taquilla récord de la película "Star Wars: El Despertar de la Fuerza", de J.J. Abrams, es la reacción ante la aparición en la película de , quien vuelve a interpretar un papel que protagonizó por primera vez hace unos 40 años.

Una gran cantidad de cinéfilos han recurrido a Twitter para expresar desdén de que – alerta 1 – Fisher no se ve como ellos esperaban; que la realidad de su rostro interfería, al parecer, con el disfrute de la película de fantasía.

Esto, a su vez, ha llevado a un acalorado, aunque tedioso, debate sobre si Fisher ha envejecido bien o no, como si "envejecer bien" fuera un talento a ser festejado y no una cosa totalmente subjetiva usada una y otra vez para recordar que las mujeres en Hollywood, y otros lugares, solo se ven bien si sus frentes permanecen eternamente sin arrugas.

Finalmente, Fisher fue forzada a intervenir, recurriendo a Twitter para recordarle a la gente que ella tiene sentimientos, y que la estaban hiriendo, pero también que la "juventud y la belleza no son logros".

Ciertamente, los fans de "Star Wars" han llegado a esperar ciertos efectos especiales. Ahora, al parecer, eso también incluye esperar que una actriz de 59 años de edad supere la realidad del tiempo. Fisher no ha envejecido mal; simplemente ha envejecido. ¿Y si no lo hubiera hecho? Ciertamente, también tendríamos un problema considerable, y bien documentado, con eso.

Las mujeres que buscan evitar comentarios como los que han sido dirigidos a Fisher terminan lidiando con una serie de ataques diferentes frente a su evidente vanidad.

Toma en cuenta las reacciones y disecciones interminables de las celebridades femeninas cuya evidente persecución de juventud a través de mejoras cosméticas, o simplemente un esfuerzo por lucir bien, han sido noticia en los últimos años: entre ellas, Renee Zellweger, Uma Thurman y Gwen Stefani.

Vale la pena señalar que una celebridad femenina que parece haber evitado las críticas sobre su nueva juventud a manos de los procedimientos cosméticos, de hecho, comenzó su vida como un hombre. En efecto, Caitlyn Jenner ha recibido tantos elogios por su belleza como por su valentía... merecido, por supuesto, pero muy desigual en una industria que no ha mostrado mucho respeto y admiración por el resto de su comunidad de mujeres mayores de 40 años).

Eso no quiere decir que los hombres están completamente excluidos de la discusión sobre el envejecimiento y apariencia, sobre todo cuando se someten a procedimientos. Aun así, vale la pena señalar que aunque Sylvester Stallone ha soportado muchas especulaciones en torno al tema de la cirugía plástica, las reseñas de su reciente película, "Creed", en la que vuelve a interpretar un papel que asumió por primera vez a una edad mucho más joven —al igual que Fisher—, se han enfocado en gran medida en el desempeño de Stallone, aunque uno podría argumentar que también hay mucho que decir sobre su apariencia.

Un ejemplo: En "El Despertar de la Fuerza", Harrison Ford se ve tan viejo como debería a la edad de 73 años, pero se las arregla para evitar a los fans decepcionados que esperaban verlo como se veía cuando tenía 30 años. ¿Acaso su obvia mortalidad arruina el aspecto de fantasía? Difícilmente – alerta 2 – : de hecho, uno de los mayores alborotos a raíz del estreno de la película ha sido que "El Despertar de la Fuerza" parece ser la última película de Han Solo.

Mientras tanto, Mark Hamill era casi irreconocible.

Sin embargo, Fisher es quien recibe toda la atención negativa. Aun así, ¿es sorprendente? Difícilmente.

La respuesta aquí no es empezar a objetivar a los hombres en igual medida. Sin embargo, es detener la trama estereotipada y excesiva que parece plagar a cualquier mujer que pasa algunos años en Hollywood o, en realidad, en cualquier industria.

Debatir el aspecto de Fisher es, como Fisher misma describió el tema de su pérdida de peso para el papel, "una conversación estúpida".

Así que, ¿por qué es una conversación que seguimos teniendo? Uno creería que si hay alguna causa para que los aficionados al cine se unan, sería para que se ofrezca una trama más original.