(CNN)– ¿Nunca has escuchado hablar del quagga? No eres el único. El animal, pariente de la cebra, se extinguió hace más de 100 años. Ahora, un grupo de científicos de las afueras de la Ciudad del Cabo lo está trayendo de vuelta.

Al igual que las cebras, el quagga tiene rayas, aunque estas aparecen únicamente en la parte delantera de sus cuerpos. A diferencia de las cebras, ellos son de color café en la parte posterior de su cuerpo. Estos animales solían deambular en grandes manadas por Sudáfrica, pero los colonos europeos pusieron la mirada en estas bestias, y las mataron a un ritmo alarmante. Alrededor de 1880, el último ejemplar conocido había muerto. Sin embargo, ahora los científicos han criado a un animal que luce sorprendentemente similar con la ayuda del ADN y la crianza selectiva.

Ingeniería inversa

Un grupo llamado el Proyecto Quagga ha trabajado para resucitar a la especie poco conocida. Según Eric Harley, líder del proyecto y profesor de la Universidad de la Ciudad de Cabo, la clave estaba oculta en la genética del animal. Las pruebas que se realizaron con las pieles de los quagga que aún quedaban revelaron que el animal en realidad era una subespecie de la cebra de llanuras.

Harley planteó la hipótesis de que los genes que caracterizaban al quagga aún estarían presentes en la cebra, y podían revelarse a través de la crianza selectiva. Con cada nuevo grupo de potros, los distintos colores han llegado a ser más fuertes y más definidos.

"El desarrollo del proyecto de hecho ha seguido esa predicción. Y de hecho, en el transcurso de 4 o 5 generaciones hemos visto una reducción progresiva en las franjas, y recientemente, un aumento en el color café de fondo, lo que demuestra que nuestra idea original en realidad era correcta", dice Harley.

Una cebra puede cambiar sus rayas

El proyecto no ha estado libre de críticas. Algunos han dicho que el proyecto es una treta, al afirmar que todo lo que ha sido creado es una cebra de apariencia distinta, sin tomar en cuenta las adaptaciones ecológicas o las diferencias de comportamiento en el quagga original.

"Son muchos los detractores que dicen que no puedes traer de vuelta a lo que antes había aquí", dice el otro líder del proyecto, Mike Gregor.

Estos animales "podrían no ser genéticamente iguales", añade Gregor, quien admite que "podría haber otras características genéticas y adaptaciones que no hemos tomado en cuenta".

Por lo tanto, estas criaturas reciben el nombre de "Rau quaggas", por Reinhold Rau, uno de los creadores del proyecto. Solo seis de los 100 animales en la reserva actualmente tienen este título, pero cuando el número llegue a 50, existen planes de que la manada viva completa en una reserva.

"Lo que estamos diciendo es que puedes intentar hacer algo, o simplemente puedes no hacerlo", argumenta Gregor. "Y creo que el hecho de que nosotros tratemos de hacer algo, de arreglar algo, es mejor que no hacer nada en absoluto".

"Si podemos recuperar a los animales o al menos la apariencia del quagga", sugiere Harley, "entonces podemos decir que hemos corregido un mal".