(CNN) - El favorito republicano Donald Trump hizo algo para contener las fuertes críticas contra sus opiniones sobre la seguridad nacional, al expresar una opinión completamente distinta cuando declaró que no le ordenaría a las fuerzas militares de Estados Unidos que violaran las leyes internacionales para luchar contra el terrorismo.

Luego de defender el hecho de matar a las familias de los terroristas y los beneficios de la técnica conocida como submarino, Trump cambió su retórica luego de ser condenado por exmiembros del gabinete, legisladores y funcionarios de inteligencia y de las fuerzas armadas. Algunos de ellos lo denunciaron como una persona "completamente inadecuada para ocupar la presidencia".

Otros sugirieron que las fuerzas armadas se encontrarían dentro de sus derechos para negarse a obedecer dichas órdenes.

Sin embargo, en un comunicado el viernes, Trump dijo que entiende "que Estados Unidos está obligado por leyes y tratados" y que él "no le ordenaría a nuestros militares u otros funcionarios que violaran las leyes, y que buscaría su consejo sobre tales asuntos".

Él añadió lo siguiente: "No le ordenaría a un funcionario militar que desobedeciera la ley. Está claro que como presidente, estaré obligado por las leyes como todos los estadounidenses y cumpliré con esas responsabilidades".

El Wall Street Journal fue el primero en reportar esa declaración.

Katrina Pierson, una portavoz de Trump, dijo que el candidato ha sido mal interpretado.

"Él se dio cuenta de que tomaron sus palabras de manera literal, y es por eso que emitió la declaración", le dijo a Wolf Blitzer de CNN en The Situation Room. "Lo que él dice es que quiere perseguirlos con la fuerza de todo lo que tenemos".

Ni la declaración ni las explicaciones de la campaña fueron suficientes para calmar el alboroto bipartidista.

El principal miembro demócrata del Comité de Inteligencia de la Cámara, el representante Adam Schiff de California, dijo que aunque Trump "ahora ha dicho que obedecería la ley, aún no ha renegado específicamente de la tortuga o de matar a las familias de nuestros enemigos".

"Hablemos claro", dijo Schiff en una declaración el viernes, "estos son crímenes de guerra, sin importar quién los ordena o los lleva a cabo".

El senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur, le envió una carta al jefe del Estado Mayor Conjunto el viernes para pedirle su opinión en cuanto a la legalidad de la posición de Trump.

"¿Qué impacto tendría esta política en nuestro esfuerzo de guerra?", preguntó.

Expertos en defensa condenan a Trump

La posición de Trump parece haber cambiado radicalmente en menos de 24 horas.

Durante el debate del jueves en la noche transmitido por Fox News, Trump reafirmó su disposición para dirigirse a las familias de los terroristas y respaldó el uso del submarino, lo que implicó que estaba dispuesto a practicar la tortura.

"Deberíamos usar la técnica del submarino, y aún técnicas más severas que el submarino", dijo.

El haber expresado su apoyo a estas tácticas desde antes había generado críticas por parte de exfuncionarios de defensa e inteligencia.

El exsecretario de Defensa William Cohen le dijo a CNN el jueves que "la noción de que atacaríamos y mataríamos a las familias de terroristas es algo que infringe todo lo que Estados Unidos representa en este mundo".

Cohen advirtió que si el ejército llevara a cabo estas órdenes, podrían enfrentar un juicio parecido a Nuremberg, y dijo "tenemos que sentirnos preocupados por el hecho de que puedes tener una orden dada por el comandante en jefe, la cual viola todo el sentido de la ley y el orden, la ley y el orden internacional, que haría que cualquiera de las personas que llevaran a cabo esa orden incurrirían en una violación del código penal internacional".

Y el exdirector de la CIA, el general Michael Hayden, cuando habló sobre Trump, le dijo a HBO esta semana que "si llegara a emitir esa orden una vez en el gobierno, las fuerzas armadas estadounidenses se negarían a actuar".

"Estás obligado a no seguir un orden ilegal. Eso sería en violación de todas las leyes internacionales del conflicto armado", dijo Hayden.

El analista de CNN y el general retirado del ejército, James "Spider" Marks, estuvo de acuerdo, y el viernes le dijo a CNN lo siguiente: "Estás obligado a seguir órdenes, pero también estás obligado a pensar y a usar tu juicio. Y si una orden es ilegal, no puedes llevarla a cabo. No puedes seguir esa orden".

Trump inicialmente había desestimado esta línea de críticas y durante el debate, les dijo a los moderadores que el ejército tendría que llevar a cabo sus órdenes.

"No se negarán. No se van a negar. Creanme", dijo Trump.

Las declaraciones anteriores de Trump fueron las que hicieron que un grupo de más de 100 líderes en la política exterior republicana y de la comunidad de la seguridad nacional escribieran una carta abierta el miércoles en la que condenaban a Trump y prometían oponerse a su candidatura a la presidencia.

En la carta, dijeron que su posición sobre la tortura era "inexcusable". Esta fue publicada el miércoles por la noche en el sitio web warontherocks.com.

Los autores de la carta enérgica incluyeron a Michael Chertoff, exdirector de Seguridad Nacional, Robert Zoellick, expresidente del Banco Mundial y docenas de otros exfuncionarios presidenciales republicanos y miembros de organizaciones de investigación conservadoras.

Cuando habló con Anderson Cooper de CNN el viernes por la noche, Hayden aplaudió el cambio de opinión de Trump, pero aún tenía varias preguntas.

"Me sentí bastante animado cuando lo vi", dijo Hayden antes de preguntar "¿Cuál fue la visión del mundo que provocó esas declaraciones en primer lugar?"

Elise Labott, Jim Acosta, Noah Gray, Jeremy Diamond y Theodore Schleifer contribuyeron con este reporte.