(CNN Español) - Muchos latinos creian que el 2016 sería el año en que verían a un hispano en una candidatura presidencial de Estados Unidos. Ted Cruz y Marco Rubio lo intentaron por el lado republican y Hillary Clinton mantuvo vivas esas esperanzas hasta que escogió a Tim Kaine como compañero de fórmula.

"Estoy decepcionado de que no se escogió a un latino", dice Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados, NALEO, que representan a más de 6.200 miembros.

Vargas considera que se pasó por alto a muchos latinos con buena preparación para la candidatura vicepresidencial, incluso después de haberlos considerado para el puesto.

Al menos tres latinos, el secretario de Vivienda Julián Castro, el secretario del Trabajo, Tom Pérez y congresista de California Xavier Becerra se reunieron con Clinton durante el proceso de selección.

El exgobernador de Nuevo México, Bill Richardson, también se mostró desilusionado porque Hillary Clinton no eligió a un latino como compañero de fórmula, pero entiende que Kaine podría ser "más útil para ganar en noviembre".

"Trump hizo esos comentarios en contra de nuestra comunidad, así que creo que será más fácil convencer a los latinos para votar por los demócratas", dijo Richardson. Agregó que Kaine podría ayudar a los votantes en los estados industriales, como Pensilvania y Ohio, donde el republicano está ganando terreno.

¿En español o inglés?

Richardson cree que Kaine es la segunda mejor opción para los latinos porque vivió en Honduras y habla español.

Pero Sylvia Garcia, una senadora estatal demócrata de Texas que representa a partes de Houston, advierte que Kaine debe tener cuidado de dónde y cuándo usa sus habilidades bilingües.

"Generalmente hablo en español con los latinos mayores, cuando hablo con jóvenes o a grupos mixtos hablo en inglés”, explica García, reconociendo que quienes no hablan español se pueden molestar por el cambio de idioma.

Vargas dice que el reto para las campañas de Clinton y Trump es hacer un verdadero esfuerzo para acercarce a los latinos antes de las elecciones en noviembre. "Lo que no quiero es ver a Hillary Clinton o Trump ir al oeste de Los Ángeles para recabar fondos e ignorar al este de Los Ángeles y a los latinos que viven allí", comenta Vargas.

No solo inmigración

El gobernador Richardson coincide y dice que los candidatos necesitan hablar con los latinos directamente en temas más allá de la inmigración.

"Los medios de comunicación creen que sólo nos interesa la inmigración. Somos americanos y nos preocupamos por otras cuestiones como la economía, la prevención del delito, la educación política y las relaciones con los países latinoamericanos", dice Richardson.

Incluso sin un candidato latino en la boleta, 2016 será un año histórico para los latinos en la política. El senador por Texas Ted Cruz fue el primer latino en ganar una eleccion primaria y el senador de Florida Marco Rubio ganó las primarias de Minnesota y Puerto Rico.

Arturo Vargas apunta al éxito de Cruz y Rubio como buena señal del futuro politico latino, pero advierte de que ambos partidos tienen que hacer más para llegar a la comunidad y apoyar a más candidatos latinos.

Richardson considera que los partidos deben enfocarse en reclutar latinas que, según él, están poco representadas en la política. Agrega que el próximo presidente debe designar a más latinos en puestos más altos en el gabinete para aumentar su perfil y la posibilidad de llegar a la presidencia.

Para el alcalde de Los Ángeles, Alex Garcetti, tambien es importante que se den más oportunidades a funcionarios latinos para lograr puestos de influencia en el gobierno.

"Lo vi en la primera administración Clinton y miro a la administración Obama y hay como un techo pequeño”, dijo Garcetti durante un evento sobre votantes latinos organizados por NALEO en Filadelfia.

A su juicio, a los latinos en la Casa Blanca se les han otorgado una o dos promociones durante los últimos ocho años pero no llegaron a puestos de influencia y autoridad. Añade que los líderes políticos quieren "grandes nombres", pero pone como ejemplo a Loretta Lynch, que según él no era muy conocida antes de ser nombrada secretaria de Justicia, pero fue compañera de escuela del presidente Obama.

Agrega que como demócrata es importante que, si Hillary Clinton llegar a ser presidenta, entienda que no basta con dar uno o dos puestos a latinos en el gabinete. "Queremos ver una vía de liderazgo para las próximas generaciones", asegura Garcetti.