(CNN) - Una conversación entre delfines podría haber sido grabada por científicos por primera vez, asegura un investigador ruso.

Dos delfines nariz de botella, bautizados como Yasha y Yana, no se interrumpieron el uno al otro durante una interacción grabada por científicos y podrían haber formado palabras y enunciados con una serie de vibraciones, dijo Vyacheslav Ryabov en una nueva investigación.

“Esencialmente, este intercambio se asemeja al de dos personas”, según Ryabov.

Joshua Smith, miembro del equipo de investigación de la Unidad de Investigación de Cetáceos de la Universidad Murdoch, dijo que serán necesarios más datos antes de que  los científicos puedan estar seguros de que los delfines hablan entre ellos.

“Creo que es muy pronto para concluir que los delfines usan señales en una especie de contexto de lenguaje, similar al de los humanos”, dijo a CNN.

Hay dos tipos diferentes de ruidos que los delfines usan para comunicarse, silbidos y chasquidos, también conocidos como vibraciones.

Utilizando nuevas técnicas de grabación, Ryabov las “vibraciones no coherentes” individuales que hicieron los dos delfines y teorizó que cada pulso era una palabra en el lenguaje de los delfines, mientras que una colección de vibraciones era un enunciado.

“Al exhibir este lenguaje todas las características de diseño presentes en el lenguaje hablado de los humanos, indica un alto nivel de inteligencia y conciencia en los delfines”, dijo Ryabov en el documento publicado en la Revista de la Universidad Politécnica de San Petersburgo: Física y Matemáticas, el mes pasado.

“Su lenguaje podría ser considerado ostensiblemente como un lenguaje hablado altamente desarrollado”.

En el documento, Ryabov llama a crear un aparato con el que los humanos puedan comunicarse con los delfines.

“Los humanos deben dar el primer paso para establecer relaciones con los primeros habitantes inteligentes de la Tierra desarrollando aparatos capaces de vencer las barreras que se levantan… en el camino de las comunicaciones entre delfines y personas”, afirmó.

Smith opinó que si bien los resultados son un emocionante avance en el poco investigado campo de la comunicación de los delfines, primero necesitan ser replicados en ambientes en aguas abiertas.

“Si tenemos que reducirlo se trata simplemente de dos animales en un ambiente artificial en el que las reverberaciones son un problema… No tendría mucho sentido para los animales (en un área pequeña) emitir sonidos entre uno y otro porque de todos modos no tendrían mucha información (sonar)”, explicó.

“Sería agradable ver una variedad de explicaciones alternativas a esto en lugar de la única que están dando”.