(CNNMoney) - Un Jeep en Florida se incendió luego de que su dueño dejara un Samsung Galaxy Note 7 cargando en el auto. Las aerolíneas les piden a sus usuarios que no usen ese dispositivo en sus aviones y Estados Unidos emitió una alerta directa a los clientes de Samsung para que apaguen los teléfonos “tan pronto como sea posible”.

Samsung ha tenido que soportar una serie de brutales titulares desde que ordenó por primera vez retirar los Galaxy Note 7, citando “problemas en las baterías de los celulares” que pueden causar que el dispositivo se incendie y posiblemente que explote.

Mientras que los problemas de la batería pueden dañar la reputación de Samsung y ya ha dejado pérdidas en sus acciones, la compañía no es la primera en ‘quedar en jaque’ por sus baterías, y probablemente no será la última.

Solo este año, HP y Sony retiraron baterías de computadores por riesgos de incendio y cerca de 500.000 hoverboards fueron retiradas debido a riesgos de “incendiarse y/o explotar”, según la Comisión de Seguridad de Productos para el Consumidor de Estados Unidos.

¿Qué es lo que todos estos productos tienen en común? Baterías de litio.

Desde su introducción a principios de la década de los 90, las baterías de litio se convirtieron en el estándar dorado de los dispositivos electrónicos, incluyendo smartphones, relojes inteligentes, computadores y cámaras.

Esta es la tecnología que permite que las empresas puedan poner baterías que duran por horas en dispositivos cada vez más delgados, pero con el riesgo que puedan incendiarse o explotar debido a defectos de manufacturación.

“Es un problema muy bien conocido. Cuando esto sale mal, sale catastróficamente mal, de una manera de alto perfil”, dijo Jay Whitacre, profesor del Departamento de Materiales de Ciencia e Ingeniería de la Universidad Carnegie Mellon en Pittsburgh, Pensilvania.

Por ejemplo: 50 aviones tipo Boeing 787 —conocido también como Dreamliner— fueron dejados en tierra en 2013 debido a preocupaciones sobre baterías de litio que hubieran podido incendiarse.

El problema, según Whitacre, es que las baterías de litio que están ahora mismo en el mercado dependen de “electrolitos a base de solventes” para adquirir más energía, pero esos electrolitos son inflamables. Y cuando algo sale mal, toda esa energía que pasa a través de la batería puede calentar los electrolitos y causar incendios.

El riesgo es extremadamente raro. Algunos estiman que el rango de falla se produce en una de cada diez millones de baterías. Pero cuando hay un error en el proceso de manufactura de la batería, como dijo Samsung que había ocurrido, las probabilidades de fracaso pueden aumentar significativamente.

Samsung dijo que ha recibido reportes de al menos 35 baterías que se han incendiado o explotado de entre los 2,5 millones de Galaxy Note que ha despachado.

Es cuestión de compromiso, así de simple.

“La conveniencia de ellas [las baterías] es tan grande que como sociedad tomamos el riesgo”, dice Whitacre. “No es necesariamente cómodo, pero es un hecho”.

En cualquier parte que veas encontrarás esas baterías.

El mayor competidor de Samsung, Apple, usa también baterías de litio en sus iPhones, iPads y MacBooks, según su sitio web. De esa manera Apple puede incorporar una batería tan potente en un dispositivo tan pequeño como el Apple Watch.

“Comparada con la tecnología tradicional de las baterías, las baterías de litio cargan más rápido, duran más y tienen una densidad para más vida de la batería en un paquete más ligero”, dice Apple en su sitio web.

Tesla también utiliza baterías de litio en sus autos eléctricos, pero se basa en un sistema de enfriamiento que no les permite recalentarse.

Empresas e investigadores continúan viendo nuevas tecnologías en baterías, pero las de litio continúan siendo el estándar.

“No hay, en este momento, otra alternativa a las baterías de litio”, dice Steve Levine, autor de The Powerhouse: Inside the Invention of a Battery to Save the World (Central Eléctrica: al interior de la invention que salvó al mundo).

“Es muy difícil reunir todos los requerimientos métricos”, dijo Levine “significando que estas duren mucho más, se someten a una penalización, pueden ser cargadas y recargadas muchas veces, y son relativamente seguras”.