Nota del editor: Philip Holloway, un analista de asuntos legales de CNN, es un abogado especializado en defensa criminal que tiene su firma en el Condado de Bobb, Georgia. Es exfiscal y profesor adjunto de justicia criminal, así como expresidente de la sección para asuntos criminales de la Barra de Abogados del Condado de Cob. Siguelo en Twitter: @PhilHollowayEsq. Las opiniones expresadas en esta columna son solo las del autor.

(CNN) - La controversia sobre si el Departamento de Policía de Ohio debió publicar una foto de una pareja inconsciente en un auto -en la cual la mujer tiene una aparente sobredosis de heroína- mientras un niño de cuatro años permanece en el asiento trasero, ignora un punto clave.

Al publicar la foto en Facebook la policía de East Liverpool en Ohio realizó un servicio: mostró la cara horrible de una crisis de la cultura estadounidense.

La reacción del público ha ido de la conmoción a la indignación contra los adultos, al enojo contra la policía por la burla pública contra esas personas que se suponía debían estar cuidado a un niño pequeño. Muchos de los que he escuchado creen que es malo para el departamento de policía el publicar la foto del niño para que la vea el mundo.

Desde mi perspectiva como abogado, asesor de la policía y padre, no estoy de acuerdo en que dar a conocer ese tipo de foto sea un error. La adicción a la heroína es un desastre en Estados Unidos. Las muertes por sobredosis casi se cuadruplicaron en Estados Unidos entre el 2002 y el 2013. En 2014, ocurrieron 10.574 muertes relacionadas con la heroína, de acuerdo con la Sociedad Estadounidense sobre Adicción a Medicamentos. Necesitamos ver esto, necesitamos hundirnos en esto.

He estado dentro y alrededor del sistema de justicia criminal por tres décadas y lo he visto de primera mano: la adicción a los opioides, particularmente la heroína, se ha convertido en el asesino serial más letal que he visto. Hasta que llegó la heroína del siglo XXI parecía una droga callejera arcaica que había quedado en el pasado. Entonces, como joven fiscal comencé a ver casos de opioides bajo prescripción y heroína llegando a mi escritorio con una frecuencia alarmante.

Eso no es sorprendente cuando consideras que 78 estadounidenses mueren al día por una sobredosis de opioides.

Puedo contar historias por días sobre los penosos casos que veo en la corte, los cuales en su mayoría involucran a personas jóvenes. Algunos son enviados a prisión por décadas porque una adicción a la heroína llevó a un robo cometido mientras estaban tan drogados que no tenían memoria sobre el crimen.

También he tenido clientes adictos que han muerto mientras sus casos siguen pendientes. Una persona joven fue arrestada mientras estaba inconsciente, colgando de un excusado, con una jeringa incrustada en su brazo. Te puedo contar sobre alguien que estaba literalmente tirando en la calle a una persona con sobredosis porque no quería líos legales si lo llevaba a un hospital. Todos esos adictos a la heroína con los que me involucro comenzaron primero a abusar de opioides bajo prescripción, no de heroína.

De hecho, el escenario más común que encuentro son niños que comenzaron a robar a sus padres las medicinas para el dolor y luego comenzaron a consumir heroína. De hecho, el Consejo de Seguridad Nacional ha terminado que un impresionante 99% de los casos primarios los médicos recetan opioides en cantidades mayores a la que sugieren las directrices de los Centros para el Control de Enfermedades, lo que no facilita las cosas.

Por lo que veo, cuando roban de papá y mamá ya no hay una opción, los niños siguen hacia la heroína la cual es barata y disponible ampliamente. El abuso de la heroína no respeta razas, género, edad o estatus socioeconómico. Le pasa a gente de todo tipo.

Las sobredosis por heroína se han vuelto tan comunes en nuestra sociedad, que la policía está incrementando la cantidad del antídoto Narcan que llevan los agentes para salvar vidas en el lugar, como en el caso de la mujer de la foto de Ohio. Una bendición, desde luego, pero la sociedad hacer algo mejor que permitir que el acceso a los medicamentos por prescripción se salga de control, mientras los heroicos policías y personal de emergencia tienen que llegar a tiempo con otro adicto para rescatar a alguien.

De forma irónica, el Narcan está también siendo usado por adictos a la heroína que lo ven como una forma de salvar su vida cuando sufren una sobredosis, aunque es una solución a corto plazo de un problema a largo plazo.

Entonces, ¿cuál es la solución? La mayoría de los estados han aprobado legislación sobre una especie de "amnistía médica" que garantiza inmunidad contra arresto y procesamiento por delitos relacionados con la droga y el alcohol, cuando una persona busca ayuda médica para otra persona que está experimentando una emergencia médica relacionada con el alcohol o las drogas.

Al igual que Narcan, la amnistía médica se acerca más al objetivo, pero no lo alcanza: el terminar con esta crisis.

Necesitamos enfrentar esto fuertemente y es clave el educar al público, particularmente a los jóvenes, padres e incluso doctores, sobre la adicción a medicamentos por prescripción y a la heroína.

El tener conciencia de la fea verdad es lo que nos ayudará a llevar al su fin a este demonio social.

Entonces, de cualquier forma, se deben publicar las fotos, sin importar que la burla o vergüenza que pueda causar el incidente. Dicen mucho de una dolorosa verdad.

Ojalá que todos los que vean esta foto tengan una larga y saludable vida, y si el publicar esas imágenes salva a una sola persona, entonces las gracias irán al jefe de East Liverpool, John Lane, que estuvo en todo lo correcto cuando dijo: "Todo el penoso episodio ayudará al niño a largo plazo".