Hillary Clinton durante el evento en Greensboro, Carolina del Norte (Justin Sullivan/Getty Images).

(CNN) - Hillary Clinton hizo este lunes un llamado directo a un grupo demográfico que sigue siendo profundamente escéptico sobre la candidata demócrata: los milénicos.

Dirigiéndose a un numeroso grupo de jóvenes en la Universidad de Temple, Clinton argumentó que su rival republicano, Donald Trump, no comparte sus valores y, en cambio, ella ha luchado toda su vida por los niños y los jóvenes y será su mayor defensora en la Casa Blanca.

Clinton asegura que los jóvenes con los que ha hablado a lo largo de la campaña le han expresado su preocupación sobre divisiones y discriminación. “Muchos jóvenes negros sienten que sus vidas son desechables, muchos inmigrantes viven con miedo de ser deportados, muchos jóvenes de la comunidad LGBT sufren de acoso y matoneo, muchos hombres y mujeres jóvenes son agredidos”, dijo Clinton.

La candidata demócrata destacó sus esfuerzos para promover matrículas más asequibles y luchar contra las deudas de los estudiantes universitarios, temas que estaban en el centro de la campaña presidencial de Bernie Sanders, el populista senador de Vermont que mostró ser un gran rival para Clinton, dado que en su precandidatura demócrata se ganó de manera abrumadora el apoyo de jóvenes y personas liberales.

“Como ustedes saben mejor que cualquier otro, las matrículas siguen estando por las nubes y las deudas siguen creciendo”, dijo Clinton. La multitud rompió en aplausos mientras que la candidata continuaba: “Trabajé con Bernie Sanders en un plan”.

En un discurso en el que recurrió a su historia como joven activista demócrata y a anécdotas personales sobre su madre, Clinton reconoció de manera abierta una verdad obvia: que los jóvenes están desencantados y desilusionados con el actual sistema político.

“Recuerdo luchar contra ese reto cuando era estudiante, durante la Guerra de Vietnam. Puede ser muy fácil pensar que ninguno te dirá la verdad y que nada va a cambiar”, afirmó.

Los votantes jóvenes apoyaron de forma abrumadora al presidente Barack Obama en 2012, dándole una ventaja de 29 puntos sobre el candidato republicano Mitt Romney, de acuerdo con las encuestas. En 2008, Obama venció ampliamente al republicano John McCain en ese segmento de la población, con un 66% frente a un 32%.

Pero el entusiasmo que los jóvenes —incluyendo los que votaban por primera vez— mostraron con Obama parece no haberse transferido a Clinton.

Uno de los obstáculos que se han cruzado en el camino de Clinton es el de los candidatos de terceros partidos. Según una encuesta reciente de The New York Times y CBS News, el 36% de los votantes de menos de 30 años planean votar por el candidato libertario Gary Johnson o por la candidata Jill Stein, del Partido Verde.

Faltando sólo 50 días para las elecciones, la campaña de Clinton depende cada vez más de grandes líderes demócratas que ayuden a convencer a los indecisos y poco entusiasmados votantes.

La semana pasada fueron a los estados donde la pelea está más reñida el mismo Obama, la primera dama Michelle Obama, Sanders y la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren.

Y Priorities USA, un comité de acción política independiente que apoya a Clinton, anunció la semana pasada que lanzarán una multimillonaria campaña digital para discutir el tema de “cómo el voto por candidatos de terceros partidos termina siendo un voto para Donald Trump”.

Según el vocero del comité, Justin Barasky, el comité ha realizado encuestas entre los votantes que dicen apoyar a Johnson y Sten, material que utilizará para determinar cómo esos jóvenes pueden ser persuadidos de votar por Clinton.

La ventaja que Clinton ha disfrutado desde la Convención Nacional Demócrata de julio pasado se ha evaporado y ahora está peleando con Trump cada voto, tanto en las encuestas nacionales como en las de los estados que todavía no están decididos.

“Esto va a ser cerrado. Los necesitamos a todos”, aseguró Clinton este lunes. “No votar no es una opción. Eso solo juega a favor de Trump”, añadió. Según ella, un voto en contra de Trump mostrará que “Estados Unidos es mejor que Donald Trump”.