(CNNMoney) - Actualmente muchas compañías esperan que sus empleados trabajen regularmente más de 40 horas a la semana. Pero hay una sugerencia radical: ¡Paren!

Jason Fried, fundador y CEO Basedel fabricante de software de gestión de proyectos Basecamp, cree que trabajar de manera excesiva no solamente es innecesario si todos manejan bien su tiempo y energía, sino que tampoco beneficiará a la compañía.

Fried practica lo que predica: raramente trabaja más de 8 horas diarias y les pide a sus ejecutivos y otros empleados que hagan lo mismo. Su empresa, con unos 50 empleados, acaba de celebrar su aniversario 17.

Ahora Fried está animando a otros empleadores para que se unan al pacto “El trabajo puede esperar”. Aquellos que lo hagan deben “respetar las noches, los fines de semana y las vacaciones de sus empleados. Estar atentos en el trabajo y limitar las horas de trabajo a 40 por semana”.

¿Qué obtiene a cambio el empleador? “Puedes crear permanentemente, es un cambio benéfico para tu compañía: habrá productividad, creativadad y lealtad, y personas talentosas querrán trabajar contigo”.

Una de las compañías que ha firmado la promesa de Fried es DragonSearch. La firma de marketing digital decidió hace un año dejar de contar las horas de los empleados por semana y dejar que ellos decidan cómo trabajar 160 horas al mes.

Eso les da la flexibilidad de que trabajen más o menos 40 horas a la semana dependiendo de lo que necesiten para trabajar en sus proyectos y lo que necesiten en sus ámbito personal. Pero en todo caso no se espera que trabajen más de 160 horas.

Luego de más de seis mese de que esta política se implementara en la empresa, la jefe de operaciones Etela Ivkovic notó que los empleados estaban llegando con más ideas innovadoras de lo que lo hacían antes y querían encargarse de proyectos. Ivkovic cree que esto está directamente correlacionado con la política de horas de trabajo de la compañía.

“La gente se siente más balanceada. No te preocupas de que te perdiste la cena la noche anterior [con tu familia] o que no has visto a tus amigos en un mes. La gente resiente mejor en general”, dijo.

Ivkovic dijo que las preocupaciones de los clientes siempre son atendidas, tanto en llamadas semanales o vía correo electrónico. Si esos emails llegan en horas no laborales, “[los clientes] sabrán que estaremos disponibles la mañana siguiente para arreglar el problema y hacerlo bien. Así que no hay necesidad de que se pongan nerviosos”.

En el caso raro en que un requerimiento no pueda esperar hasta la mañana siguiente, el empleado puede cambiar sus horas para trabajar por la noche o el fin de semana para atenderlo.

Tanto Ivkovic como Fried dicen que este cambio de la cultura laboral puede tomar tiempo. Mientras que tiene que haber aceptación de los líderes, los empleados tienen que ser conscientes de que también están impactando el tiempo personal de sus colegas.

Y nada de esto funciona a menos de que cada uno sepa cómo trabajar. Eso significa minimizar interrupciones y alterar las expectativas de que cada uno debe responder inmediatamente a tus preguntas y requerimientos.

“Solo porque alguien te pregunte algo no significa que pares todo”, dijo Fried. Cuando envía un requerimiento a los empleados, él espera que le respondan cuando estén disponible.

A menos, claro, que algo sea verdaderamente urgente. Pero, dice Fried, pocas cosas lo son.

“Cuarenta horas a la semana son suficientes si no gastas tu tiempo. Necesitas proyectar el tiempo y la atención de las personas”.