(CNN) - Las evacuaciones de civiles y rebeldes en el este de Aleppo comenzaron el jueves, pero para muchos de los que huyen de sus hogares significa dejar una zona de guerra por otra.

La mayoría de los civiles serán llevados a la zona controlada por los rebeldes en la vecina provincia de Idlib, uno de las pocas posiciones de apoyo que les quedan en el país, y probablemente el próximo objetivo de recaptura del régimen. A los combatientes rebeldes también se les permitió trasladarse allí.

Aproximadamente 3.000 personas y más de 40 heridos fueron sacados del oriente de la ciudad siria durante las dos primeras evacuaciones el jueves, dijo el jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja en Siria, Marianne Gasser, en un comunicado.

Las evacuaciones comenzaron con un incidente, ya que uno de los primeros convoyes que trasladaba a civiles heridos fue atacado por un francotirador, causando un muerto y cuatro heridos.

El presidente Bachar al Asad felicitó a los sirios por la "liberación" de Aleppo, pero fuentes de CNN sobre el terreno dijeron que los rebeldes todavía tienen el control de algunas partes de la ciudad.

Pero mientras la atención mundial se ha centrado en Aleppo, Idlib también fue objetivo de los ataques aéreos del régimen y docenas de muertes se han registrado en las últimas semanas.

La sombría elección para las familias

La elección entre quedarse o irse es difícil para Abdulkafi al-Hamdo, un profesor de inglés y activista con una hija de 9 meses.

"Estoy pensando en salir. Estoy pensando en qué pasaría si no nos vamos", dijo.

Si se se van, dijo que espera que su hija pueda "volver a Aleppo como una niña que conoce el significado de la libertad".

A medida que caía la noche sobre la ciudad, las evacuaciones continuaban.

Están empezando por los heridos, las personas vulnerables y los combatientes rebeldes y sus familias, dijo Jan Egeland, asesor especial del enviado especial de la ONU para Siria, la mañana del jueves.

La mayoría serían llevados a Idlib, dijo, mientras que otros que quieran pueden ir a Turquía.

La ONU no formaba parte de los acuerdos de evacuación, pero se le ha dado acceso para supervisar el proceso, junto con el Comité Internacional de la Cruz Roja.

"Tomó 4.000 años, cientos de generaciones, construir Aleppo. Una generación logró derribarla en cuatro años", dijo Egeland.

"Aleppo, durante 3.000 años, dio a la civilización mundial y la civilización mundial no estuvo allí para ayudar al pueblo de Aleppo cuando más nos necesitó".

"La historia no perdonará"

Si el régimen toma el control de la ciudad clave, marcaría un punto de inflexión en la brutal guerra civil de cinco años, que dejado cientos de miles de muertos y desplazados. El régimen controlaría de nuevo las cinco grandes ciudades del país, haciendo una oposición política mucho menos probable.

Pero el alcalde del este de Aleppo, Brita Hagi Hasan, todavía tiene la esperanza de una oposición política con respaldo internacional.

"Necesitamos la cohesión urgente para obligar al régimen y las milicias iraníes presentes en terreno a respetar el alto el fuego, y necesitamos la organización de la evacuación segura de los civiles. Posteriormente, es necesario, en base a la evidencia del Consejo de Seguridad (de la ONU), eliminar la legitimidad de este régimen", dijo Hasan en Bruselas, tras reunirse con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

Grupos de milicias iraníes, así como otros leales a Asad, están luchando junto a las fuerzas del régimen.

El Consejo de Seguridad de la ONU fue ampliamente criticado, después de haber fracasado durante años en encontrar una solución política a la crisis de Siria, que estalló en 2011. Rusia ha utilizado su poder de veto como miembro permanente varias veces para derribar las resoluciones, al igual que China.

"Todos los crímenes de guerra que se han cometido, los crímenes contra la humanidad, son delitos que han matado la ley internacional. Y a pesar de esto, parece que este régimen conserva legitimidad a los ojos de muchos países", dijo Hasan.

"La historia no perdonará, la historia es el registro del silencio internacional frente a estos crímenes contra la humanidad".

Catherine E. Shoichet, Angela Dewan, Sonia Moghe, Waffa Munayyer, Richard Roth, Merieme Arif, Joel Williams, Fred Pleitgen, Alexander Felton, Kareem Khadder, Jomana Karadsheh, Eyad Kourdi, Basma Atassi, Hilary Clarke, Kara Fox, Eliza Mackintosh , Ghazi Balkiz y James Masters contribuyeron con este reporte.