(CNNMoney) - Si pensaste que el año pasado fue duro, espera: 2017 promete ser un año de riesgo extremo.

Un débil crecimiento económico, la desigualdad que va en aumento, el clima descontrolado, fraudes en la información, políticas antisistema y migraciones forzosas son solo algunos de los  puntos destacados por el Foro Económico Mundial antes de su reunión anual en Davos (Suiza), que se llevará a cabo del 17 al 20 de enero próximos.

Y además está Donald Trump. El ahora presidente de Estados Unidos es una fuerza política impredecible que podría cambiar de manera dramática las prioridades de Estados Unidos tanto en casa como en el extranjero.

Esta es una lista de los mayores riesgos del 2017, según el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) y las firmas Grupo Eurasia y Control Risks.

Los líderes de Estados Unidos, China, Alemania y Rusia enfrentarán este año enormes desafíos en todos los campos.

Los líderes de Estados Unidos, China, Alemania y Rusia enfrentarán este año enormes desafíos en todos los campos.

¿Un giro hacia adentro para Estados Unidos?

Trump ha criticado a los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) por no invertir lo suficiente en defensa, ha prometido eliminar los tratados de libre comercio y ha cuestionado la participación de Estados Unidos en conflictos más allá de sus fronteras.

El enfoque de Trump equivale a un rechazo del “excepcionalismo americano”, la teoría de que Estados Unidos debe promover de manera activa la democracia, los derechos civiles y el estado de derecho en todo el mundo, según Ian Bremmer, presidente del Grupo Eurasia.

Bremmer opina que Trump ve la cooperación internacional en términos puramente transaccionales: “Si no hay un beneficio obvio y a corto plazo para Estados Unidos... no es algo que Estados Unidos deba hacer”.

Un retiro estadounidense de la escena mundial podría causarles problemas a sus aliados.

“El hecho de que el país que ha sido el eje del orden global desde (la Segunda Guerra Mundial) ya no esté disponible es, sin lugar a dudas, el mayor riesgo que hoy enfrenta el mundo”, agrega Bremmer.

Electores furiosos

Las crecientes brechas entre ricos y pobres, viejos y jóvenes, están avivando los sentimientos de resentimiento.

Según el WEF, mientras la desigualdad entre países ha disminuido en los últimos 30 años, la desigualdad en muchas naciones desarrolladas —incluyendo a Estados Unidos y el Reino Unido— ha aumentado. El WEF destaca el Brexit y la elección de Trump como signos claros de una reacción violenta contra el statu quo.

“Los rápidos cambios de actitud en áreas como género, orientación sexual, raza, multiculturalismo, protección del medio ambiente y cooperación internacional han llevado a muchos votantes —particularmente a los de mayor edad y a los que menos educación tienen— a sentirse abandonados en sus propios países”, dijo el WEF en su reporte anual de riesgo.

En Europa, Francia, Alemania y Holanda tendrán elecciones principales en el 2017. Partidos populistas y euroescépticos podrían obtener ganancias importantes y luego minar aún más el ya precario equilibrio político de la región.

China: ¿oportunidad o riesgo?

China tiene mucho de que preocuparse en el 2017. Trump ha amenazado a Beijing con sanciones arancelarias e incluso ha cuestionado la posición estadounidense según la cual Taiwán es parte de “una China”.

Expertos opinan que la relación entre las dos economías más grandes del mundo podría cambiar radicalmente en el 2017. A pesar de las diferencias reales entre sus políticas, ambos poderes han evitado grandes conflictos en el pasado para proteger su relación comercial y de inversión.

“A partir de enero, cuando Trump jure en el cargo, el sentimiento ya no será mutuo”, escribieron Andrew Gilholm y Michael Moran, de la consultora Control Risks. Los analistas dicen que no está claro qué pasará con la relación bilateral si Trump implementa las políticas anti China que prometió durante la campaña.

“Los líderes en Beijing tienen mucha más experiencia, pero tenemos pocos precedentes de cómo pueden reaccionar si son empujados y provocados por Estados Unidos en temas muy sensibles para China”, escribieron Moran y Gilholm.

La perturbación rusa

Un reducido rol geopolítico de Estados Unidos podría envalentonar a Moscú a “actuar como rebelde y perturbador”, dijo Bremmer.

Y el presidente Vladimir Putin no sería castigado por las denuncias de que ordenó a agencias de inteligencia rusas que alteraran las elecciones en Estados Unidos.

Hackeará los votos de los franceses y otros votos europeos que estén por venir. Y Occidente no querrá o no será capaz de juntarse para responder de manera seria a esa situación: Trump no está interesado y los líderes europeos son demasiado débiles o ya están cansados de las sanciones”, afirma Bremmer.