Nota del editor: David A. Andelman, editor emérito de World Policy Journal y miembro de la mesa de colaboradores de USA Today, es el autor de "A Shattered Peace: Versailles 1919 and the Price We Pay Today". Sígalo en Twitter en @DavidAndelman. Las opiniones en este artículo son de su propia responsabilidad.

(CNN) –– Querido señor presidente:

Felicitaciones por su gran ceremonia de posesión. Ahora, es tiempo de enfrentar el mundo real, y sus primeros exámenes. Ahora, todo el mundo va probarlo a usted, su temple, su resolución y, sobre todo, su conocimiento del mundo según sus tuits. Crisis, muchas de ellas propiciadas por sus propias decisiones, llegarán desde todos lados. Como presidente, usted debe estar preparado para lidiar con ellas o desactivarlas antes de que abrumen totalmente su agenda tanto a nivel nacional como en el extranjero.

Donald Trump y Barack Obama hablan después de la ceremonia de posesión en Washington. (Crédito: ROBYN BECK/AFP/Getty Images)

Donald Trump y Barack Obama hablan después de la ceremonia de posesión en Washington. (Crédito: ROBYN BECK/AFP/Getty Images)

Cuando usted y su equipo de seguridad nacional lleguen a la Casa Blanca, encontrará muy poco que le sea de ayuda. Como observó Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores y exconsejero presidencial, cuando él y sus colegas del Consejo de Seguridad Nacional llegaron a sus oficinas en enero de 1989, "los armarios estaban vacíos", pero no por malevolencia.
"Todos los papeles (de nuestros predecesores) se habían ido de las cajas fuertes al Archivo Nacional".

Comenzar con una pizarra limpia tiene sus ventajas y desventajas. Pero en su caso, es muy difícil que la pizarra esté enteramente limpia. Después de todo, como presidente electo, ha estado tuiteando toda una serie de peligros en áreas que nunca antes habían sido puntos críticos. En todo caso, como presidente, cada acción y cada uno de sus tuits tiene consecuencias reales, tangibles, potencialmente mortales.

Examen uno: Siria

El primero de estos exámenes comenzará sólo tres días después de su discurso de posesión. Durante una serie de llamadas telefónicas entre su asesor de Seguridad Nacional, Mike Flynn, y el embajador de Rusia en Estados Unidos, Sergei Kislyak, el presidente ruso, Vladimir Putin, le extendió una invitación para reunirse con Rusia, Turquía, Irán y el gobierno sirio de Bachar Al Assad en la próxima ronda de conversaciones de paz que se llevarán a cabo el 23 de enero en Astana, la capital de Kazajstán.

El ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, aseguró: "Nadie puede ignorar el papel de Estados Unidos", como lo hicieron todas las partes durante las últimas semanas de la presidencia de Obama.

Entonces, ¿en este regreso de los Estados Unidos a la mesa se tendrá que ceder en algo? Probablemente sí. Un fin rápido a las sanciones contra Rusia, que usted se ha comprometido a revaluar. Toda Europa mira de forma ansiosa. Y con unas polémicas elecciones por delante en Francia y Alemania, este es un momento particularmente peligroso para Europa que no debería serle permitido explotar a Rusia.

Unas mejores relaciones con Rusia, provocadas por el fin de las sanciones, pueden tener consecuencias que van mucho más allá de cualquier asiento en una conferencia en Astana.

Examen dos: la OTAN

Su segundo desafío comenzó apenas una semana antes de que usted asumiera el cargo. Un batallón entero de 3.500 soldados estadounidenses de Fort Carson, Colorado, bajo los auspicios de la OTAN, respaldado por 80 tanques de batalla y cientos de vehículos blindados, cruzó la frontera desde Alemania hasta Polonia, la antigua Cortina de Hierro.

Las tropas de la OTAN serán muy bien acogidas ante gestos rusos como la instalación de baterías de misiles con cabeza nuclear Iskandar en el enclave ruso de Kaliningrado. ¿Sabía de esto? ¿Mantendrá usted, como presidente, las fuerzas estadounidenses desplegadas?

Su entrevista a una semana de asumir el cargo con el Times de Londres y el Bild alemán, en la que puso en un mismo nivel a Puntin y a la canciller alemana, Angela Merkel, exhibió su constante escepticismo sobre el valor de la OTAN y relacionó la reducción de armas nucleares a un levantamiento de las sanciones rusas, sólo reforzó los temores de que podría romper con generaciones de precedentes políticos y estratégicos que han mantenido la paz y la estabilidad en Europa.

La realidad es que deberíamos querer unas mejores relaciones con Rusia que eliminen la necesidad de tales medidas. Pero, en la parte superior de su agenda presidencial, debe estar bien apuntado que hay que ayudar a Rusia a que entienda que debe respetar nuestros intereses nacionales tanto como quieren que nosotros respetemos los suyos.

Examen tres: China

Como parece estar sucediendo, China puede ser un reto aún más acuciante en los próximos días, y sus tuits son de muy poca ayuda para mejorar la atmósfera.
Una serie de problemas profundamente entrelazados sólo complican esta relación. China, y esto hay que tenerlo bien claro, tiene diez veces la población de Rusia, tiene una economía más robusta y está más estrechamente vinculada a Estados Unidos que Rusia. Por lo tanto, hay más puntos de presión.

Las compañías estadounidenses tienen enormes operaciones de fabricación en China y es un mercado en expansión para nuestros productos, desde automóviles y aviones hasta iPhones e incluso películas de Hollywood. También es uno de los dos mayores tenedores de deuda del Tesoro estadounidense.

Contrariamente a lo que dicen sus tuits, China no está manipulando su moneda en detrimento nuestro.
Por otra parte, Estados Unidos ciertamente no necesita una guerra comercial contra China que no se pueda ganar.

Examen cuatro: Corea del Norte

China también tiene la clave hacia la más existencial amenaza que usted puede tener que hacer frente: una Corea del Norte con una amenaza nuclear viable.
De hecho, su vacilante líder, Kim Jong-un, puede incluso estar tentado a examinar su determinación presidencial en los primeros días de su presidencia.
China puede ser un actor importante en este desafío, ya que a muy duras penas quiere un vecino impredecible con un misil nuclear que podría llegar a Beijing o a Shanghai, así como a Honolulu o San Francisco.

Por lo tanto, China puede estar preparada para aumentar la presión sobre Pyongyang. Pero estaría poco inclinada a ayudar si usted, a su vez, parece estar más preparado a romper un precedente de cerca de medio siglo y darle ayuda y confort a fuerzas que buscan separar a Taiwán de la China continental.

Examen cinco: ISIS y la crisis de refugiados

El terrorismo y los refugiados estarán en la parte superior de su agenda desde el primer día. Como presidente, no puede permitirse que el deseo de reconstruir el Medio Oriente abrume la necesidad de mantener un grado de estabilidad que le permita a Occidente hacerle frente a esas dos amenazas inmediatas.

Mantenga el rumbo actual en la guerra contra ISIS y continúe negándoles el territorio que le permitió a sus líderes proclamar la creación del "nuevo califato". Hay que matar y capturar a tantos de sus líderes como sea posible, e impedir que sus seguidores se trasladen a Europa para llevar a cabo la guerra como terroristas. Quitarle territorio a ISIS le permitirá a los refugiados regresar a sus hogares y aventurarse menos a un incierto exilio.

Examen seis: Irán e Israel

Profundamente entrelazadas son las temáticas de Irán e Israel. Puede que el tratado nuclear esté cerca de la parte superior de su agenda, pero no lo está. Considere las repercusiones de "romperlo". Un enfurecido ataque nuclear iraní y una reacción similar por parte de Arabia Saudita, los emiratos del Golfo y Egipto no harán que Israel y Palestina se aproximen más a un acuerdo sobre su conflicto, ni que Estados Unidos o el resto del mundo sean más seguros.

Igualmente, un movimiento repentino para favorecer a Israel, convirtiéndose en la primera nación importante en trasladar su embajada a Jerusalén, difícilmente le hará gana a Estados Unidos muchos amigos dentro de Israel o en el extranjero. No se sienta con la necesidad inmediata de desatar este nudo gordiano en el que se han visto atrapados sus antecesores.

Examen siete: el peligro final, el aislamiento y la enemistad

Ahora más que cualquier cosa, debe considerar el peligro final, que cualquier combinación de acciones podría dejarlo a usted y a la nación a la que lidera aislada y sin amigos, en el páramo del mundo.

Poner fin a las sanciones rusas o acabar con el tratado iraní le costará caro entre nuestros más firmes amigos en Europa y Oriente Medio. Empezar una pelea con China sólo llevará a nuestros restantes amigos en Asia a irse más estrechamente hacia los brazos de su gigante vecino. Desgarrar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) sólo desestabilizará el hemisferio occidental, la última región del mundo que permanece tranquila y amistosa.

En el papel están sus amenazas de abandonar el pacto climático global que China ha aprobado y un nuevo acuerdo entre Rusia y China expresado en una virtualmente sin precedentes declaración conjunta que condena el despliegue estadounidense del sistema anti-misiles THAAD. Esta es, en algunos aspectos, una amenaza más grande que cualquier cosa mencionada en su visión de establecer un nuevo paradigma global.

En Davos, el presidente de China, Xi Jinping, sugirió esta semana "el advenimiento del nuevo orden mundial" como reemplazo del antiguo "orden mundial basado en reglas liderado por Washington".

China y Rusia están plenamente preparadas para asumir roles de liderazgo global que durante mucho tiempo les han sido negados. Si, señor Trump, usted no maneja hábilmente su su agenda global, se arriesga a darle un mensaje perfecto a ambos países, a sus líderes, a sus pueblos y a gran parte del mundo: miren lo desastrosa que está la democracia. Estados Unidos habrá perdido la nueva Guerra Fría antes de que empiece.