(CNN) - El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles un decreto para ordenar la construcción del polémico muro, horas después de que su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, prometiera que su país nunca lo pagaría.

Funcionarios de ambos países estaban listos para reunirse la próxima semana antes de que Peña Nieto cancelara su visita a Estados Unidos. La decisión del líder mexicano, anunciada el jueves por Twitter, se dio después de que Trump dijera que si no iba a pagar por el muro, sería mejor que no fuera.

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Para muchos, el muro es una señal de que Trump planea seguir con sus promesas de campaña en relación con México, lo que significa que hay más que un simple muro en juego.

Respeto

Infografía: Las promesas de Trump: ¿cuáles son y cuáles ha cumplido?

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Muchos mexicanos aseguran que lo que realmente está en juego es el orgullo de su país.

Trump arrancó su campaña electoral en 2015 con un discurso en el que acusó a los mexicanos de traer crimen y drogas a Estados Unidos, además de llamarlos “violadores”.

No está claro cómo la cancelación de la reunión por parte de Peña Nieto afectará el diálogo de los dos países. Sin embargo este viernes ambos presidentes tuvieron una conversación por teléfono en medio de las tensiones. Donald Trump dijo que había sido una conversación "muy, muy amistosa".

El nuevo canciller de México, Luis Videgaray —conocido por tener una buena relación con Jared Kushner, el asesor principal y yerno de Donald Trump— se reunió con senadores mexicanos este martes antes de su primer encuentro diplomático cara a cara con el gobierno de Trump, programada para este jueves.

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TLCAN

Funcionarios del gobierno mexicano le dijeron a CNN que la preocupación inmediata es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TCLAN, y no el muro.

El acuerdo comercial entre Canadá, México y Estados Unidos ha sido el beneficio más grande para la economía mexicana, pero Trump cree que es porque le ha quitado empleos a Estados Unidos, mandándolos para su vecino del sur.

Los trabajos de manufactura en Estados Unidos han caído significativamente desde el año 2000.

Uno de las promesas de campaña de Trump fue renegociar el pacto comercial —que entró en vigor en 1994— con el fin traer de vuelta los trabajos a Estados Unidos.

México está de acuerdo con que el TLCAN debe ser renegociado, pero solo bajo ciertos términos, según los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía de ese país.

El ministro de Economía de México, Ildefonso Guajardo, dijo que México se levantará de las negociaciones con Estados Unidos si Trump insiste en hacerlos pagar por el muro o si impone impuestos en remesas.

“México está preparado para alejarse de un acuerdo si (Estados Unidos) no respeta la soberanía y dignidad de México”, reiteró el canciller Videgaray.

Las exportaciones a los Estados Unidos les han dado a la industria manufacturera y al empleo de México un gran impulso. El 80% de los productos manufacturados de México van a Estados Unidos, casi la mitad de ellos son automóviles.

Salirse de un tratado entre los dos países podría herir la industria automotriz de México de dos maneras: elevando el costo de los vehículos exportados a Estados Unidos y, si le ponen impuestos a las importaciones, aumentando el costo de la producción para México.

Según la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos, los bienes importados desde México representaron un total de 295.000 millones de dólares en 2015, un 638% más que en 1993, antes del TLCAN.

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Venta de petróleo

El petróleo es la columna vertebral de la economía mexicana y mucho de él es vendido a Estados Unidos.

El crudo de petróleo ha sido uno de los artículos más importantes que se importa a Estados Unidos desde México, según un reporte del Servicio de Investigación del Congreso.

Estados Unidos compró 27.700 millones de dólares en petróleo en 2014, cerca del 30% más que el siguiente ítem.

Si el Departamento de Tesoro fuera a imponer una tarifa arancelaria al petróleo o algún tipo de sanción a México, podría impactar significativamente la economía de México y también afectaría a los negocios de Estados Unidos que le compran petróleo al país latinoamericano.

Remesas y visas

Los mexicanos que están en el extranjero, principalmente en Estados Unidos, enviaron cerca de 25.000 millones de dólares en 2015 a sus familiares y seres queridos en casa, según un reporte del Banco Central dado a conocer en febrero, la primera vez que las remesas fueron la más importante fuente de ingresos para México desde que el gobierno empezó a medir esta figura en 1995.

Ese dinero es un salvavidas para muchos mexicanos de escasos recursos, especialmente cuando la economía está en aprietos.

El gobierno de Trump podría volver más difícil para los mexicanos en Estados Unidos enviar dinero a su país al bloquear las remesas, una idea que afloró durante su campaña en una carta enviada a The Washington Post.

En esa misma carta, la campaña de Trump también amenazó con cancelar visas y aumentar los costos de las mismas como medio para financiar el muro o hacer que México pague por él.

Seguridad y cooperación

La administración de Trump podría amenazar con retirar los acuerdos de seguridad con México, que ayudan al país a su lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.

Estados Unidos aportó 139 millones de dólares a México para seguridad y asistencia para el año fiscal 2016 —y unos 2.600 millones de dólares entre 2008 y 2016—, según un informe del Servicio de Investigación del Congreso.

Pero retirar la asistencia podría resultar contraproducente. Si la violencia y los carteles de la droga se vuelven más poderosos, los efectos podrían recaer sobre Estados Unidos.

El ministro de Exteriores Videgaray presentó esta semana una estrategia de 10 puntos sobre la relación con Estados Unidos, enfatizando en derechos humanos, libre comercio e inmigración.

¿Tiempo para estar firmes?

Algunos senadores dicen que es tiempo de que México permanezca firme y que sin duda ven con buenos ojos que Peña Nieto cancele su reunión con Trump.

“No vamos a aceptar ninguna agresión. Somos un país que debe ser tratado como igual, aunque tengamos muchas asimetrías. Hemos sido amigos. Hemos sido socios comerciales. Somos dos países que seguimos compartiendo un futuro próspero”, le dijo a CNN el senador mexicano Armando Ríos.

Antes de que Peña Nieto cancelara sus reuniones, el senador Roberto Gil Zuarth, el Partido de Acción Nacional, tuiteó que “dado el anuncio sobre el muro, la visita de la comitiva mexicana de hoy sólo tiene sentido para avisar que no habrá reunión EPN-Trump el 31”.

Joshua Berlinger y Rafael Romo de CNN contribuyeron a este reporte.