(CNNMoney) - Recortar los fondos del Servicio de Impuestos Interno (IRS, por sus siglas en inglés), de la Guardia Costera y la ayuda legal para los pobres no cambiará a largo plazo el problema de la deuda de Estados Unidos.

Sin embargo, estos y otros programas domésticos son exactamente en los que el presidente de Estados Unidos Donald Trump centró sus recortes presupuestarios el pasado jueves.

Esta clase de gastos —llamados gastos no discrecionales de defensa— van desde programas de educación, cupones de alimentos, ayuda extranjera, donaciones de tecnología, parques nacionales y museos.

Las agencias y divisiones que se creen que están en línea para las grandes reducciones presupuestales incluyen la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el Departamento de Estado, la Guardia Costera, el Fondo Nacional para las Artes y el IRS.

Los recortes han sido promocionados por la Casa Blanca como señales de la presión de Trump por la prudencia fiscal y su deseo de erradicar el desperdicio y la duplicación.

Pero también intenta financiar su propuesta de 54.000 millones de dólares en incremento para defensa y seguridad nacional.

Como están las cosas, el gasto en programas no discrecionales de defensa ya es históricamente bajo. Como parte de la economía, está en su nivel más bajo desde 1998 y está bien por debajo de donde estaba hace 50 años, según información de la Oficina de Presupuesto del Congreso, CBO por sus siglas en inglés.

Es más, algunos de los programas de la lista de espera del presidente ya han visto recortes reales.

Por ejemplo, la Agencia de Protección Ambiental tiene ahora menos dinero en términos absolutos de lo que tenía hace unos pocos años, según el Bipartisan Policy Center (BPC). La EPA, que los republicanos usualmente acusan de exceso de regulación, opera con 2.000 millones de dólares menos de lo que tenía en 2010.

Y la IRS está ahora operando con 900 millones de dólares menos de lo que tenía hace 7 años.

El Bipartisan Policy Center también encontró que los legisladores han gastado menos dinero comparado con varios años en temas de educación educación, investigación y entrenamiento médico, control de polución, entrenamiento laboral y desarrollo económico.

Por ejemplo, la financiación para la investigación y el desarrollo —que es la línea frontal para futuras innovaciones para hacer crecer la economía— está cerca de su nivel más bajo como proporción de la economía en 50 años, muy por debajo de su máximo histórico en 1964.

Entre tanto, dentro de los próximos 20 años, la CBO proyecta que el gasto en programas de derechos e intereses —que son los principales impulsores de la deuda del país a largo plazo— absorberá virtualmente cada dólar fiscal que ingrese al gobierno federal, frente al 65% actual.

Trump ha dicho usualmente que no quiere tocar los programas más grandes de beneficios como Medicare y de Seguridad Social.