Radamel Falcao García al anotarle al Manchester City en los octavos de final de la Liga de Campeones. (Crédito: Stu Forster/Getty Images)

(CNN) - Es una escena que no parecería fuera de lugar en una película de espionaje: un príncipe, un famoso futbolista y un exdiplomático en conversaciones clandestinas sobre un acuerdo multimillonario que sorprendería al mundo del fútbol.

Ni siquiera el más fanático narrador habría predicho que Radamel Falcao, uno de los futbolistas más codiciados del mundo a principios de esta década, firmaría para el Mónaco, un club que tenía historia, pero que estaba reconstruyéndose luego de caer en desgracia.

Cuando los clubes más exitosos y más ricos forcejeaban por él, ¿por qué uno de los mejores delanteros del mundo pasaría del Atlético de Madrid a un equipo que acababa de ascender de la segunda división francesa? Ahora el colombiano ha revelado que la clave para su traslado al principado en el 2013 fue una reunión secreta con el príncipe Alberto de Mónaco.

Falcao y su familia se encontraron con el príncipe Alberto en su casa de Mónaco. Construido en 1191, el Palacio del Príncipe es la residencia oficial del soberano de Mónaco.

"Fue una reunión única", dice el colombiano a CNN Sport sobre el día que él y su esposa visitaron el Palacio del Príncipe, una residencia del siglo XII que domina el Mediterráneo. "Ver que el respaldo no era sólo de la gente que manejó el club, sino también de la ciudad, hizo que la balanza se inclinara hacia que firmara por el Mónaco".

"El mundo del fútbol explotó"

Falcao ha marcado 42 goles en 47 partidos en competiciones de la UEFA.

El presidente ejecutivo del Mónaco, Vadim Vasilyev, ayudó a facilitar la reunión entre Falcao, un jugador que había marcado 52 goles en 68 partidos de liga con el Atlético, y el príncipe, que posee un tercio del club. "Nadie sabía de estas conversaciones, así que estaba muy orgulloso porque en el fútbol todo se filtra", dijo a CNN Sport el exdiplomático ruso, que se unió al Mónaco en el 2013, en una entrevista exclusiva. "El mundo del fútbol explotó, nadie lo vio venir. Era importante que todos entendieran que el Mónaco ha vuelto, que el Mónaco es ambicioso".

El príncipe Alberto II de Mónaco (i) estrecha la mano del presidente ruso del Mónaco, Dmitry Rybolovlev (d) antes de un partido de la Ligue 1.

Aunque es cierto que un muy buen salario semanal, que se informa es de alrededor de 638.000 dólares a la semana, y la exención de impuestos sobre el ingreso del principado también probablemente ayudaron a facilitar la transferencia, no todo ha sido simple para Falcao desde su traslado.

Cuando Mónaco lo firmó por 62 millones de dólares, parecía una inversión segura. A Falcao, ahora en el último año de su contrato, le han tomado cuatro años para dejar su verdadera huella en el siete veces campeón de Francia. Su primera temporada fue interrumpida por una lesión en la rodilla y decepcionantes préstamos al Manchester United y el Chelsea, antes de que el delantero regresara a Mónaco esta temporada tras rechazar las propuestas de la Super Liga china. El jugador de 31 años ha redescubierto su forma, y ha anotado 25 goles en 32 partidos, con un promedio de un gol cada 87,5 minutos.

Es muy común en esta temporada el ver a los jugadores del Mónaco celebrar goles.

Recortes de gastos, subiendo a la élite europea

Pero el renacimiento de Falcao sólo explica en parte el ascenso del Mónaco. La firma del colombiano fue la primera pieza de un rompecabezas que transformaría a los siete veces campeones franceses en un equipo que esta temporada lucha cabeza a cabeza con las élites europeas.

Tras haber eliminado al Manchester City de Pep Guardiola en la ronda de los octavos de final, los líderes de la Ligue 1 jugarán este martes contra el Borussia Dortmund en el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Su evolución de grandes gastadores a serios contendientes ya se completó. "Al principio necesitamos de una enorme inversión, ya que nos proponíamos convencer a algunos de los mejores jugadores para que vinieran. De lo contrario, todo el proceso hubiera tardado años, pero este modelo no era sostenible", asegura Vasilyev, contratado por el multimillonario propietario del Mónaco, Dmitry Rybolovlev, para reconstruir la estructura de negocios del club luego de su ascenso a la cima francesa.

En el 2014, luego de haber gastado alrededor de 173 millones de dólares para recuperar terreno con el París Saint-Germain, Mónaco redujo su presupuesto de transferencia.

A pesar de ser el club insignia del principado más rico del mundo, Vasilyev se dio cuenta de que Mónaco, con una población de poco menos de 40.000 habitantes y un estadio con capacidad de 18.523 espectadores, no lograría un éxito sostenido simplemente gastando millones de sus propietarios oligarcas en costosas contrataciones. "Tenemos fantásticos fanáticos, pero no suficientes, así que tuvimos que ir al paso número dos", explica Vasilyev.

"Entendemos nuestras ventajas y nuestras desventajas. Sabemos que con los ingresos limitados que tenemos, no podemos soñar con ser un Real Madrid, Barcelona o Chelsea algún día. Pero con nuestro nivel económico, somos capaces de jugar al más alto nivel en Francia y Europa y, para que esto sea exitoso, tenemos que desarrollar jóvenes jugadores y dejarlos ir cuando sea el momento adecuado", añade el directivo.

Uno de los primeros ejemplos del cambio de rumbo del Mónaco, y su brillantez en los jugadores en las divisiones inferiores, fue la venta del delantero Anthony Martial al Manchester United por 44 millones de dólares. Resultó ser uno de los acuerdos más rentables en la historia del fútbol, ya que un jugador comprado por 2.2 millones de euros fue vendido como el adolescente más costoso de la historia. En la actual estrategia del Mónaco, es probable que la transferencia de Martial sea la primera de muchos acuerdos muy gratificantes para el club.

Vadim Vasilyev (c) es retratado junto a Djibril Sidibe, Corentin Jean, Benjamin Mendy, Morgan de Sanctis y Kamil Glik en agosto del 2016.

Desarrollo y venta: el estilo del Mónaco

El club se ha centrado en su academia (La Turbie) y esta temporada el equipo, el tercero más joven de la liga francesa, ha atraído a los admiradores por su forma de juego y sus jugadores con estilo.

Los productos de la academia Kylian Mbappe y Thomas Lemar, de 21 años, y Tiemoue Bakayoko, de 22, están siendo cortejados por clubes de las ligas más ricas de Europa.
Mbappe, de 18 años, es la estrella de la nueva cosecha. El delantero ha anotado 12 goles en la liga y ha hecho su debut como mayor en Francia en su temporada decisiva.
Se le ha comparado con otro antiguo exalumno del Mónaco, el exdelantero del Arsenal, Barcelona y de la selección francesa Thierry Henry. Como era de esperar, al adolescente ya se le ha vinculado con el Real Madrid y el Manchester United.

El delantero de la selección francesa Kylian Mbappe (i) firma un autógrafo antes de una sesión de entrenamiento.¿Alguna vez el Mónaco ganará dinero con sus activos? Sí, asegura Vasilyev. Es una disposición a permitir que los jugadores salgan por la oferta correcta, dice, lo que hace que el club tan atractivo para el talento prometedor.

"La gente dice que se trata de dinero, pero no. Se trata de un modelo, un modelo deportivo y de negocios", afirma el ruso. "No necesitamos vender jugadores, pero imagina que un club grande viene y muestra interés en uno de nuestros jugadores, por ejemplo el Barcelona. A cualquier jugador le gustaría ir allí, es normal, es ambición. Todos quieren crecer y jugar en el nivel más alto. "Si el momento es el correcto, el jugador quiere salir y la oferta es correcta, siempre encontraremos un acuerdo".

'Impulsar de manera inteligente'

Es esta comprensión entre el jugador y el club lo que le ha ayudado al Mónaco a tener la ventaja sobre rivales europeos en la batalla por los jóvenes talentos.

Vasilyev menciona una historia de cómo el Mónaco le ganó la mano al Arsenal en la firma del defensa Djibril Sidibe cuando el jugador de 24 años estaba en el Lille.
"Aquí en Mónaco, en dos o tres años, si es bueno, puede irse a cualquier club grande del mundo y esa es la diferencia", asegura Vasilyev. "Esa es la ventaja que le ofrecemos a nuestros jugadores. Aquí les damos la oportunidad de desarrollarse rápidamente en un nivel deportivo muy alto, lo cual no es el caso de algunos clubes más grandes porque están obligados a producir resultados deportivos y hacer jugar a un jugador joven siempre es un riesgo. Tomamos este riesgo voluntariamente y vale la pena".

Es una estrategia que el capitán del equipo, Valere Germain, describe como "inteligente". "Como todo el mundo sabe, hay nuevos propietarios que han llegado y han reclutado a algunos grandes jugadores. Ahora, el objetivo para el club es contratar jóvenes jugadores europeos y ayudarlos a progresar para tratar de venderlos por un valor superior a su costo inicial. El objetivo también es que todo el equipo progrese y se siga clasificando para la Liga de Campeones. Creo que el proyecto del club está siendo impulsado de una manera inteligente y espero que siga así en el futuro", añade Germain.