(CNN) - El hospital pediátrico propiedad del Vaticano en Roma que se ofreció para cuidar al bebé Charlie Gard, de 11 meses y con una enfermedad terminal, recibió una respuesta negativa a su petición.

Se trataba de un intento para evitar que los médicos en el Hospital Great Ormond Street en Londres desconecten el soporte que le da vida al bebé y permitir que sean sus padres los que tomen la decisión de hacerlo.

Mariella Enoc, presidenta del Hospital infantil del Bambino Gesù, emitió un comunicado pidiendo al director del hospital de Londres donde Charlie está internado "verificar si existen las condiciones de salud que posibiliten transferir a Charlie a nuestro hospital".

Charlie Gard sufre de síndrome de depleción del ADN mitocondrial.

"Sabemos que este es un caso desesperado y, al parecer, no existe una terapia eficaz", dijo Enoc.

La madre de Charlie, Connie Yates, ha estado en contacto con Enoc, informó la oficina de prensa del Bambino Gesù a CNN.

Enoc dijo que el hospital londinense fue muy amable y le dio las gracias por su interés, pero confirmó que por razones legales, el traslado de Charlie es imposible.

La iniciativa del hospital vaticano se produjo después de una extensa batalla legal sobre el destino de Charlie, que tiene una rara enfermedad genética. Charlie nació en agosto del año pasado y sufre de síndrome de depleción del ADN mitocondrial, una enfermedad causada por una mutación genética que produce debilidad muscular y disfunciones orgánicas, entre otros síntomas, con pronósticos desfavorables en la mayoría de los casos.

Los padres de Charlie, Chris Gard y Connie Yates, quieren que el hospital les entregue al bebé para que puedan llevarlo a Estados Unidos para un tratamiento experimental.

Pero la semana pasada, después de una escalada del caso en los tribunales, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó que el hospital puede interrumpir el soporte vital del bebé, que ha estado en la unidad de cuidados intensivos desde octubre.

Se prevé que el soporte vital sea interrumpido este viernes.

Su desesperada situación ha llegado a la atención del papa Francisco y del presidente estadounidense Donald Trump.

Este domingo, el papa Francisco pidió que a los padres del bebé se les permita “acompañar y tratar a su hijo hasta el final”.

“El Santo Padre sigue con afecto y emoción la situación del pequeño Charlie Gard y expresa su cercanía con sus padres. Él está rezando por ellos, con la esperanza de que se respete su deseo de acompañar y cuidar de su propio hijo hasta el final”, dijo el director de la oficina de prensa de la Santa Sede Greg Burke, en una declaración este domingo.

La presidente del hospital propiedad del Vaticano publicó un comunicado este martes que comenzaba citando un tuit del papa Francisco del 30 de junio: "Hay que defender la vida humana, sobre todo cuando está herida por la enfermedad, es una misión de amor que dios nos encarga a todos".

El hospital ha ofrecido mantener Charlie en terapia intensiva y permitir a sus padres decidir cómo y cuándo poner fin a su vida.