(CNN) - A pesar de la retórica belicosa proveniente del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y del líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, los analistas dicen que no hay indicios de que EE.UU. esté planeando un primer ataque a ese país o de que Kim cumpla con las amenazas de atacar el territorio estadounidense de Guam.

El ejército estadounidense no está posición en este momento para atacar a Corea del Norte con el tipo de campaña que sería necesaria para lograr el éxito en el campo de batalla y necesitaría semanas, si no meses, para organizar la logística, dicen los analistas.

Mark Hertling, un general retirado del Ejército de Estados Unidos y analista de CNN, dijo que las decenas de miles de civiles estadounidenses, muchos de ellos de personal militar, tendrían que ser evacuados de Corea del Sur.

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"¿Cómo sacas a las familias de la península? Es lo primero que tienes que hacer", dijo.

Estados Unidos también tendría que agregar a sus fuerzas en la región lo que Hertling llamó "un refuerzo de los tiradores", que incluiría buques y submarinos de la Armada estadounidense armados con misiles de crucero, además de bombarderos de la Fuerza Aérea que podrían operar desde bases en Japón o Guam, afirmó Hertling.

"Algunos de ellos están en lugares de la región, pero no lo suficiente para decapitar a Corea del Norte en términos de artillería", señaló.

Corea del Norte tiene miles de piezas de artillería convencionales en cuyo rango de alcance está Seúl, la capital de Corea del Sur. Los estudios han estimado que las víctimas surcoreanas de las presas de artillería estarían en decenas de miles en el primer día de conflicto.

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Hertling dice que un par de semanas de ataques aéreos serían necesarios para acabar con esa artillería. Y Estados Unidos necesitaría aviones, bombas, combustible y personal de apoyo para llevar a cabo esa campaña, dijo, comparándola con la operación Tormenta del Desierto contra el Iraq de Saddam Hussein en 1991.

En Tormenta del Desierto, la coalición encabezada por Estados Unidos comenzó su campaña de bombardeos contra Iraq más de cinco meses después de que comenzaran las hostilidades con la invasión a Kuwait por parte del régimen de Hussein.

Al igual que en dicha operación en Medio Oriente a inicios de los años 90, se necesitarían semanas para obtener los tanques y las tropas de tierra de las bases en los EE.UU. y llevarlos a los puertos en el sur de Corea del Sur y aún más para llegar al norte, donde estarían en guerra con el régimen de Pyongyang, dijo Hertling, quien participó en ese tipo de simulaciones en la península coreana.

Un portaaviones estadounidense y destructores surcoreanos participan en maniobras militares en el Pacífico en mayo pasado. (Crédito: Z.A. Landers/U.S. Navy via Getty Images)

Hertling también afirmó que se necesita que estén por lo menos dos grupos de portaaviones de la Armada en las aguas cerca de Corea antes de cualquier ataque estadounidense.

Carl Schuster, exdirector de operaciones en el Centro de Inteligencia Conjunta del Comando del Pacífico de Estados Unidos, dijo que debería haber aún más poder de fuego estadounidense.

"Como planificador, prefiero más tener tres portaaviones que dos", además de otros combatientes de la Fuerza Aérea, la Marina y el Cuerpo de Marines, dijo Schuster, ahora profesor de la Universidad del Pacífico en Hawai.

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Schuster también dijo que Estados Unidos necesitaría asegurarse de tener suficientes bombas, misiles y aviones de guerra electrónicos para destruir o desactivar las defensas aéreas de Corea del Norte antes de que puedan ser enviados los bombarderos pesados necesarios para atacar los depósitos de armas nucleares fortificados de Corea del Norte. Probablemente tengan que ser enviados a Guam o Japón.