(CNN) - Coman conejo.

Básicamente, ese fue el mensaje del presidente de Venezuela Nicolás Maduro a los venezolanos que se están muriendo de hambre y que luchan contra una severa escasez de alimentos, provocada por una crisis económica que empeora vertiginosamente.

Maduro reveló su Plan Conejo este miércoles, en compañía de su ministro de Agricultura, Freddy Bernal, en una reunión que fue transmitida en vivo a través de la red social Periscope. (En el video, el anuncio llega después de dos horas).

Los líderes venezolanos, que culpan al presidente Donald Trump y a Estados Unidos de la crisis económica en Venezuela, recomiendan ahora que la gente críe conejos en su hogar, para que sirvan de fuente de comida.

“El conejo no es una mascota, son solo dos kilos y medio de carne”, dijo Bernal sonriendo, con algunas pocas sonrisas alrededor suyo. “El ataque de Trump contra el pueblo venezolano es una oportunidad para revisar y cambiar nuestros patrones culturales de consumo”.

Maduro, sonriente, aclamó las palabras de Bernal y agregó: “¡Avanza la primera parte del Plan Conejo!”. Además, dijo que algunos conejos ya habían sido distribuidos a ciertas comunidades, como parte de un proyecto piloto.

El presidente de Venezuela dice que las sanciones que EE.UU. le impuso a él y a otros 20 funcionarios de su gobierno exacerbaron la crisis. El gobierno de Trump prohibió hace poco que los bancos de EE.UU. compren los bonos recién emitidos por el gobierno venezolano y la petrolera estatal PDVSA.

El Plan Conejo ilustra las medidas extremas del gobierno para aliviar la escasez de comida que hay en Venezuela. El conejo no es un animal que se coma comúnmente en esa nación suramericana, donde Bernal reconoció que es visto, en su mayoría, como una tierna mascota.

El ministro de Agricultura argumentó que los conejos se reproducen fácilmente y que son una buena fuente de proteína. Y recomendó a los ciudadanos que consideren criar otros animales y cultivar vegetales en sus casas.

Este es el último de una serie de intentos para tratar de resolver el problema de la escasez de comida. El gobierno obliga a los ciudadanos a recoger los alimentos ciertos días de la semana, según el número de seguridad social de cada persona. Todavía vende artículos básicos, como harina de maíz, a precios extremadamente bajos.

Además, ha subido el salario mínimo tres veces este año, aunque se espera que la inflación supere cualquier incremento que se haga. El Fondo Monetario Internacional pronostica que los precios aumentarán un 720% en Venezuela este año.

Una encuesta nacional publicada a comienzos de este año halló que los venezolanos perdieron, en promedio, 8,6 kilos de peso en el 2016 debido a la escasez de comida. Los venezolanos deben hacer largas filas de varias horas afuera de supermercados para poder comprar la mayoría de artículos básicos.

Venezuela debe importar la mayoría de los alimentos que necesita, dado que el gobierno gestionó muy mal las tierras agrícolas que nacionalizó. Los precios muy bajos y fijos de muchos artículos, desde la harina de maíz hasta el café, dejaron sin trabajo a muchos agricultores.

Comparadas con el mismo periodo del 2015, las importaciones de comida que Venezuela hace de sus aliados comerciales más cercanos se redujeron un 61% en los primeros cinco meses de este año, según Panjiva, una firma de investigaciones.

“Estamos buscando soluciones creativas con visión socialista”, dijo Maduro.

Osmary Hernández, de CNN en Español, contribuyó con este artículo.