(CNN) - El gobierno de Cataluña dice que 90% de los votantes en el referéndum independentista prohibido eligieron separarse de España. Tras la votación, 700.000 personas se manifestaron contra la violencia policiaca el día de la consulta. La región estaba inundada de banderas catalanas.

El presidente de Cataluña, Carles Puigdemont, ha sugerido que los catalanes están más unidos que nunca, pero detrás de las imágenes y los números hay una historia distinta. El referéndum no solo ha descubierto las divisiones entre Cataluña y España, sino también las de los propios catalanes.

La participación en el referéndum fue solo de 43%, lo que significa que menos de la mitad de los catalanes registrados para votar eligieron separarse de España. Esta semana se han realizado diversas manifestaciones en oposición al movimiento separatista.

CNN habló con gente que participó en las manifestaciones quienes dijeron que tienen miedo de que la crisis resulte en violencia en las calles y que algunos de los que se oponen a la independencia temen expresarse.

"Un mensaje de amor" 

Javi Pacheco, quien trabaja en publicidad y mercadotecnia, dijo que no creía en la independencia para la región.

"No, porque cuál es la razón, ¿que España nos roba? Me gusta el baile tradicional sevillano, me gusta Granada, amo toda Andalucía, me gusta el norte de España, amo Cataluña y amo a todo el pueblo español y eso es por lo que pienso que el movimiento de independencia es una manipulación de nuestros sentimientos que no nos lleva a ninguna parte".

"Es cierto que necesitamos escucharnos los unos a los otros, pero el debate tiene que ser en el parlamento español".

Pacheco dijo que se encuentra triste por los eventos de las últimas semanas y las divisiones que han aflorado entre los amigos y las familias. Piensa que el resto de España debería enviar un "mensaje de amor" a todos los catalanes, recibirlos en el parlamento español y darles la oportunidad de hablar.

"Esto se ha convertido en una selva"

Susana Andrés, de 45 años, acusó a los políticos de mentirle a los catalanes y llevarlos rumbo a una "guerra en las calles".

"Soy catalana y española. No quiero que la sociedad catalana se rompa como está ocurriendo ahora. Vivíamos muy bien, el pueblo catalán unido, y han convertido las cosas en lo que puedes ver, lo que has visto en las últimas semanas. Los políticos son culpables; nosotros, los ciudadanos, vivíamos muy bien", dijo.

"Espero que el gobierno pueda detener esto. Esta revolución en las calles. Espero que los políticos sean sensatos. Que tengan sentido común. Porque vivíamos libremente en una democracia y ahora esto es una selva".

"Desde el punto de vista económico, sería un desastre"

Carlos, de 57 años, propietario de un negocio que prefirió dar solo su nombre por temor a repercusiones, está preocupado sobre el potencial impacto económico del referéndum.

Sus proveedores son de toda España y Europa y le preocupa que con la independencia las cuentas de su negocio se congelen. "Desde un punto de vista económico, sería un desastre total", dijo.

Carlos cree que el Estado español –que tiene el poder de disolver el gobierno catalán y convocar nuevas elecciones– debería actuar. "Siento una división brutal, siento que aquellos que no son independentistas son señalados. Y no olvidemos que (los que votaron) son 2 millones –Cataluña tiene 7 millones. Pero ellos son los que hacen más ruido. No tengo miedo, pero estoy muy preocupado.

"Cataluña siempre debería ser parte de España"

Amanda García, una asistente de vuelo de 24 años, se opone a la independencia pero piensa que debería realizarse un referéndum legal a nivel nacional.

"Estoy aquí para llamar a la unidad de España porque lo que está sucediendo es ilegal y Cataluña siempre debería ser parte de España", dijo.

"Pienso que podrían hacerlo (el referéndum) pero de forma legal, no de la forma en que lo hicieron, rompiendo las leyes aquí y allá, con gente votando más de una vez, sin ningún orden ni consenso... y tiene que haber un castigo. Es como si robas un banco, tienes que pagar las consecuencias e ir a prisión".