(CNN) – Un biólogo en Nueva Zelandia quiere mejorar la imagen de las avispas y por eso nombró una nueva especie inspirándose en Lucius Mallfoy, uno de los archienemigos del mago Harry Potter en la popular saga de fantasía.

Lusius malfoyi, la avispa no picadora recién descubierta, es uno de los 3.000 insectos que se hallaron en Nueva Zelandia.

Y Tom Saunders, un investigador de la Universidad de Auckland que leyó su primer libro de Harry Potter cuando tenía 10 años, decidió nombrar a este nuevo animal como uno de los principales villanos de la serie.

“La gente cree que las avispas son villanos, las ven como ‘los tipos malos’. Pero la verdad es que la gran mayoría de las especies son neutras o benéficas, desde el punto de vista humano. Así como Lucius Malfoy es perdonado tras separarse de los aliados de Voldemort, le estoy pidiendo a la gente que perdonen a las avispa para recuperar su reputación como criaturas interesantes e importantes”, le explicó Saunders a CNN.

Lucius, el padre de Draco Malfoy, es retratado por la escritora J.K. Rowling como una figura malvada: es el responsable de que se abra la Cámara de los Secretos, donde permanece en cautiverio el mortal Basilisco, en el segundo libro de la saga.

Después se convierte en uno de los principales seguidores del malvado Lord Voldemort –el innombrable–, mientras intenta arduamente sacar a Albus Dumbledore de la dirección de Hogwarts, la escuela de mafia. Pero en la última entrega, Malfoy se redime a sí mismo al abandonar el ejército de Voldemort para poder salvar a su familia. Y así resulta perdonado por sus crímenes.

Jason Isaacs y Tom Felton interpretaron a los malvados padre e hijo Lucius y Draco Malfoy en la adaptación cinematográfica de la serie. Aquí en la película "Harry Potter y las reliquias de la muerte". (Crédito: cortesía de Warner Bros. Pictures)

Con el apoyo del Centro para la Biodiversidad y la Bioseguridad de la Universidad de Auckland, Saunders busca llamar la atención sobre las especies de insectos que Nueva Zelandia podría estar perdiendo lentamente.

"Hay más especies de avispas parasitoides que de peces, reptiles, anfibios, aves y mamíferos juntos. Ellas son usadas en Nueva Zelandia y en todo el mundo para controlar plagas que al combatirlas de otro modo requerirían mucho más dinero y pesticidas", indicó.

“Quise nombrar a esta especie de una manera que, con suerte, podría generar una conversación más amplia sobre la relación que los seres humanos tienen con los millones de animales que comparten el planeta con nosotros”, añadió el investigador.