(CNN Español) - El presidente de Nicaragua Daniel Ortega dijo este martes que su país firmará el Acuerdo de París sobre cambio climático, con lo cual solo quedarían Estados Unidos y Siria por fuera del tratado, según confirmó el portal estatal de noticias El 19 Digital, que reprodujo el mensaje completo del mandatario.

Nicaragua y Siria no firmaron este acuerdo en 2015, ni lo ratificaron posteriormente. Estados Unidos sí lo firmó pero, en junio pasado, el presidente Donald Trump anunció que retiraba a su país del pacto que busca la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo. La decisión fue ampliamente criticada por mandatarios internacionales y científicos de todo el mundo.

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El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) asegura que “los glaciares son los ecosistemas donde con mayor facilidad se evidencian los efectos del cambio climático. (Crédito: Sistema Nacional de Parques Nacionales Naturales de Colombia).

“Seguimos participando en todas las convocatorias que derivan del Acuerdo de París para ir comprometiendo acciones. Entonces, pensamos que es momento de que Nicaragua firme también el Acuerdo de París. Por lo tanto, nosotros en los próximos días, en las próximas semanas, estaremos firmando el acuerdo”, dijo Ortega.

El presidente señaló que existe un consenso en que “hay que detener el proceso de destrucción” del planeta. “(En) esa reunión que se celebró en París, donde estaban todos los países, todas las naciones del planeta tierra, estaba también Nicaragua. ¿Por qué esa convocatoria, por qué esa gran preocupación? Porque los científicos han sido bien claros en señalar, los científicos de los países más desarrollados (...) todo el mundo coincide en que hay que detener el proceso de destrucción que lleva el planeta en cuanto nosotros mismos, la especie humana, somos los que lo estamos provocando”.

(Crédito: RODRIGO ARANGUA/AFP/Getty Images)

Ortega aseguró que en su momento Nicaragua decidió no firmar el acuerdo porque no había “una posición unánime” entre los “científicos de los países desarrollados” y “ellos mismos decían que le falta, le falta más a este acuerdo”.

Y agregó que la gran debilidad del pacto, firmado en diciembre del 2015 en la capital francesa, es que “no impone la obligatoriedad”.