Washington (CNNMoney) - La popularidad de Uber y Lyft está incrementando el tráfico en las grandes ciudades y alejando a la gente del transporte público.

Una nueva investigación del Instituto de Estudios del Transporte de la Universidad de California, en Davis, publicó detalles sobre cómo el transporte público es menos usado cuando los residentes estadounidenses en las principales ciudades adoptan servicios como Uber y Lyft. Muchos viajes que se podían hacer a pie, en bicicleta o en transporte público ahora son hechos por los servicios de transporte solicitado a través de aplicaciones tecnológicas.

Como resultado, las calles de esas ciudades están cada vez más congestionadas.

Debido a que la gente se inclina hacia el transporte solicitado a través de esas aplicaciones, los autores del estudio concluyen que esta industria está contribuyendo a que cada vez se conduzcan más kilómetros en las grandes ciudades.

LEE: Uber cumple más de 60 días sin CEO y enfrenta una grave crisis por pérdidas acumuladas

Entre las personas que comenzaron a utilizar los servicios de transporte por demanda, el uso de transporte público se redujo un 6%, según la investigación. A pesar de que el estudio reveló una reducción en el uso de autobuses y de trenes ligeros después del uso de Lyft y Uber, se produjo un aumento en la utilización de trenes de cercanías. No está claro porqué.

El estudio encuestó a más de 4.000 personas en Boston, Chicago, Los Ángeles, Nueva York, Washington, Seattle y San Francisco entre 2014 y 2016.

“Todos estamos trabajando para entender los beneficios del transporte por solicitud y gestionar los aspectos problemáticos”, dijo Bruce Schaller, un consultor de transporte que ha documentado cómo estos servicios han aumentado el tráfico en Nueva York.

“El hecho es que las personas suelen pagar más de lo que pagaban antes por moverse, así que debe estar funcionando bien a un nivel individual. El tema es asegurarse de que funcione para la ciudad y para la sociedad en su conjunto”, agregó.

Se necesita mucho más espacio en las calles para transportar a una persona en un auto, en comparación con un bus, una bicicleta o el metro. Y el estudio sugiere que si los ciudadanos continúan prefiriendo el transporte ofrecido por estas plataformas tecnológicas, habrá una mayor tensión en las áreas que están en su máxima capacidad o cerca de alcanzarla.

En respuesta a la investigación, un portavoz de Lyft le dijo a CNNTech que la compañía se enfocará en aumentar la ocupación en los automóviles y trabajar con las agencias de tránsito para proporcionar opciones de transporte eficientes y asequibles para hacer que poseer un automóvil sea una cosa del pasado.

Uber no respondió inmediatamente a una solicitud para hacer comentarios sobre este tema.

Una gran pregunta en el mundo del transporte es si los servicios de transporte por solicitud complementarán o reemplazarán el transporte público. Algunas investigaciones previas han demostrado que este servicio es un complemento a los sistemas existentes.

LEE: Tres capitales latinoamericanas, entre las 15 ciudades con peor tráfico en el mundo

Según Schaller, si la conveniencia y la fiabilidad del transporte por solicitud incentiva a los sistemas de transporte público a mejorar sus servicios, y eso será bueno para las ciudades. Pero si los líderes gubernamentales y el público no lo consideran una necesidad en medio del crecimiento de empresas como Uber y Lyft, eso solo aumentará el problema de la congestión vial.

“La gente necesita poder moverse en las ciudades de una manera que pueda disfrutar de sus actividades y que no obstruya completamente nuestras calles”, dijo Regina Clewlow, autora del informe, a CNN Tech.

Clewlow destacó varias maneras de mejorar la movilidad en la era del transporte por solicitud a través de aplicaciones tecnológicas, como tarifas por congestión y carriles prioritarios para los vehículos de alta ocupación.

También destacó la importancia de que las ciudades reciban más datos por parte de las empresas de movilidad, de modo que no estén planeando los sistemas de transporte sin información.