(CNNEspañol) - La procuradora general de Argentina, Alejandra Gils Carbó, presentó su carta de renuncia este lunes en medio de una investigación en su contra por administración fraudulenta por la compra de un inmueble.

En la misiva, Gils Carbó, jefa de los fiscales argentinos, dice que su permanencia en el cargo “redunda en decisiones que afectarán de manera sustancial la autonomía del Ministerio Público Federal”.

La procuradora general se mantendrá en el cargo hasta el próximo 31 de diciembre, según dijo en la carta.

En julio, un fiscal argentino le pidió a la justicia que citara a declarar a Gils Carbó por sospechas de fraude a la administración pública, cohecho, tráfico de influencias y sobornos por el supuesto direccionamiento de la licitación y el pago de sobornos para comprar el edificio donde funciona la Procuración.

Entonces, la procuradora defendió su inocencia argumentado que todo eran presiones del poder ejecutivo para que abandonara el cargo.

El juez federal Julián Ercolini procesó a Glis Carbóel el 12 de octubre por la compra de un edificio, en Buenos Aires, por 44 millones de pesos argentinos (aproximadamente 2,5 millones de dólares). En esa compra, 3 millones de pesos (unos 170.000 dólares) fueron “para una comisión que cobró el hermano de un subdirector de la Procuración”, según la agencia argentina estatal de noticias Télam.

Los abogados de la procuradora aseguraron que a su cliente se le estaba atribuyendo un “delito imaginario”, según publicó Télam, y negaron que hubiera dineros públicos en la compra del edificio.

“Las mismas razones que inspiraron mi accionar durante veinte años en la institución y más de treinta en el servicio de administración de justicia motivan hoy el alejamiento de una gestión en la cual he profundizado la transformación del Ministerio Público Federal”, escribió Gils Carbó.

Gils Carbó asumió la Procuración General en 2012 bajo el gobierno de Kristina Fernández de Kirchner con acuerdo del Senado, que votó 63 votos a favor y 3 en contra.