(CNN) - Durante un evento en la Casa Blanca que rindió homenaje a los lectores de códigos de la tribu navajo, el presidente Donald Trump hizo referencia a su apodo para la senadora Elizabeth Warren, "Pocahontas", una etiqueta que ha usado durante mucho tiempo para la demócrata de Massachusetts.

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"Solo quiero agradecerles porque son personas muy, muy especiales. Estuvieron aquí mucho antes de que ninguno de nosotros", dijo Trump. "Aunque, tenemos un representante en el Congreso que ha estado aquí por mucho tiempo ... más tiempo que tú, ¡la llaman Pocahontas!"

Luego se volvió hacia uno de los habladores de código detrás de él, puso su mano izquierda en el hombro del hombre y dijo: "Pero saben qué, me gustan. Son gente especial".

Trump no nombró a Warren.

El comentario, que fue recibido con el silencio de los asistentes al evento, revive un insulto que el presidente desde hace mucho tiempo le lanzó a Warren.

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"Es profundamente desafortunado que el presidente de Estados Unidos ni siquiera pueda asistir a una ceremonia en honor a estos héroes sin tener que lanzar un insulto racista.

"Donald Trump lo hace una y otra vez pensando que de alguna manera me va a hacer callar. No funcionó en el pasado, no va a funcionar en el futuro ", dijo Warren a MSNBC poco después de la observación de Trump.

Pocahontas fue una figura histórica del siglo XVII y el uso de su nombre de una manera intencionalmente despectiva insulta a los pueblos originarios y degrada sus culturas.

El mayor grupo de defensa de los nativos americanos condenó las declaraciones del presidente por esta razón.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo este lunes que el uso de "Pocahontas" no era un insulto racista y que "ciertamente no era la intención del presidente" usar un insulto racista.

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"No creo que sea apropiado" usar un insulto racista, dijo Sanders durante su sesión informativa diaria, pero agregó que no creía que el comentario de Trump fuera tan grosero.

Sanders luego apuntó a Warren, diciendo que "lo más ofensivo" era que Warren afirmara ser nativa americana.

"Creo que la senadora Warren fue muy ofensiva cuando mintió sobre algo específicamente para avanzar en su carrera, y no entiendo por qué nadie pregunta sobre eso", dijo Sanders.

Trump les suele dar apodos a sus oponentes políticos, pero el de Warren es uno de los más culturalmente insensibles.

Warren dice que ella es, de hecho, parte indígena, citando "historias familiares" transmitidas a través de generaciones de su familia.

"Estoy muy orgullosa de mi herencia", dijo Warren a NPR en 2012. "Estas son mis historias familiares. Esto es lo que me dijeron mi mamá y mi papá, mis abuelos. Es nuestra vida. Y estoy muy orgullosa de eso".

La legitimidad de la herencia de Warren ha sido ampliamente debatida y Scott Brown, su oponente en la campaña del Senado en 2012, incluso sugirió que Warren se practique una prueba de ADN para demostrar su herencia.

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La Facultad de Derecho de Harvard en la década de 1990 dijo que Warren, que entonces era profesora en Cambridge, como "nativoamericana". Ellos lo hicieron porque, según reconoció Warren luego, ella se había identificado como una minoría en el directorio de la Asociación de Escuelas de Derecho Estadounidenses.

Los críticos se aprovecharon de la lista, diciendo que recibió un trato preferencial por su cuestionable herencia indígena. Warren sostiene que su carrera nunca fue promovida debido a su genealogía.