(CNN) - ¿Estar "atrapado" sobre una laguna durante varios días suena atractivo? Si no estás de acuerdo, un destino en Maldivas podría hacerte cambiar de opinión.

Esta es La Reserva Privada, la cabaña más grande del mundo sobre el agua. Tiene más de tres campos de fútbol de distancia con sus vecinos más cercanos.

Esta mansión sobre pilotes en Gili Lankanfushi es un lugar que evoca a Robinson Crusoe y ostentó el título de Mejor Hotel de TripAdvisor en 2015.

Gili Lankanfushi, Maldivas.

La Reserva Privada tiene el aspecto tradicional de una cabaña con techo de paja que uno espera ver en Maldivas. No obstante, esta es amplia y más que cómoda: cuenta con cuatro habitaciones, una sala de cine, un ala para mayordomos y un tobogán acuático (ideal para Instagram) que serpentea directamente hacia la laguna.

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No en vano, esta villa ultralujosa es uno de los destinos tropicales más importantes para los muy ricos y famosos, que buscan la máxima privacidad con una gran cantidad de espacio, con sus 1,6 kilómetros cuadrados.

La experiencia de La Reserva Privada comienza con un señor o señora Viernes -la versión del "mayordomo"- conduciendo a los huéspedes privilegiados en un bote privado desde el complejo principal al espacio aislada, un viaje hecho más pintoresco con deslumbrantes tonos de aguamarina.

Después de llegar al embarcadero privado y de recibir un minuciosa bienvenida, las llaves del barco se entregan a los huéspedes durante la duración de su estadía. Con esto les dan la libertad de anda por el complejo protegido por la laguna o, como la mayoría tiende a hacer, aislarse del resto del mundo en la Reserva Privada.

Gili Lankanfushi, Maldivas

Lo más conmovedor que los huéspedes podrán encontrar son los abundantes peces tropicales, los calamares, las mantarrayadas y las tortugas marinas que rodean la laguna.

Bahauddeen, el director de habitaciones de Gili Lankanfushi, ha visto los 13 años de La Reserva Privada evolucionar desde una "mega villa" humilde (bajo la propiedad de Soneva Gili) al gigante de cuatro dormitorios que es hoy.

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"Cuando comenzaron a construirla en 2004, solo tenían dos dormitorios, cocina, spa y una habitación para el mayordomo", dice Bahauddeen.

Pronto entenderían que dos habitaciones no serían suficientes para ciertos huéspedes.

"Empezamos a recibir solicitudes de las familias reales, que querían tomar de dos a tres habitaciones juntas, así como de otros clientes de alto perfil, que querían acomodar a ocho o nueve personas".

Después de una serie de renovaciones y actualizaciones (la última importante tuvo lugar en 2015), La Reserva Privada ahora tiene dos habitaciones con baño y una suite principal dúplex de dos habitaciones. Existe la opción de convertir la biblioteca en una habitación adicional si los huéspedes necesitan aún más espacio.

No nos olvidemos de largos pasillos de madera para cada ala, múltiples cubiertas y pabellones al aire libre, un spa (que incluye sauna y baño de vapor) una cocina completa, un minigimnasio, una sala de cine, una sala de estar de planta abierta, una laguna, cuartos de mayordomos, terraza en la azotea con sofá cama, baños del tamaño de una habitación de hotel y una piscina infinita de agua dulce de, y es seguro decir que la Reserva Privada de hoy ha satisfecho las demandas de los clientes.

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El único rival conocido por el título de "villa más grande del mundo" es el John Jacob Astor de tres dormitorios, del Vommuli de St. Regis Maldives, que mide 1,5 kilómetros cuadrados cuadrados.

Aunque ha habido muchos cambios y adiciones a La Reserva Privada, su esencia sigue fiel a la visión del propietario original.

"El enfoque principal es el medio ambiente, el uso de fuentes sostenibles y la combinación de la cultura de Maldivas en el producto", explica Bahaudeen.

Gili Lankanfushi, Maldivas.

Los techos de paja en La Reserva Privada, como en todas las otras villas en Gili Lankanfushi, están hechos de kajan, una hoja de palma especial que las generaciones más antiguas de Maldivas usaron para sus techos.

Los muebles provienen de bosques de teca indios recuperados, cedro y casuarina australianos.

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¿Quién se queda en este enorme palacio sobre el agua?

"En general, tenemos familias", dice Bahauddeen.

"También recibimos grupos de amigos que vienen para celebrar un cumpleaños o el aniversario de alguien. Y, de hecho, es común que solo tengamos una pareja allí, y luego dos mayordomos los atenderán las 24 horas".

Gili Lankanfushi, Maldivas.

Según Bahauddeen, la mayoría de los clientes de The Private Reserve tienden a venir de Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, China y Hong Kong.

¿Pero es esta villa sobre el agua, cuyo precio mínimo es de 14.700 dólares la noche, una exageración?

La mayoría diría "no", ya que no solo La Reserva Privada es una solución a la cada vez más creciente demanda de espacios de este tipo, sino que se construyó bajo el ethos del resort de "lujo descalzo".

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"Todo el concepto de Gili Lankanfushi es más estilo Robinson Crusoe... somos muy discretos", explica Bahauddeen. "Si bien tratamos de satisfacer todos los lujos, queremos atender en armonía con la naturaleza y en armonía con nuestra cultura maldiva. Es por eso que no tenemos cortinas de control remoto ni grandes televisores de plasma en todas partes".

Por más "definitiva" que sea su escala, La Reserva Privada todavía está en tu corazón.