(CNN) - El Parlamento de Australia votó este jueves para legalizar el matrimonio entre parejas del mismo sexo, tras años de maniobras políticas y un feroz debate público.

Celebraciones y aplausos estallaron cuando los legisladores votaron a favor de la ley tras horas de debate y discursos emocionales en el Parlamento en Camberra.

“Esto es Australia: justa, diversa, amorosa y llena de respeto por todo el mundo”, dijo efusivamente el primer ministro Malcolm Turnbull, mientras presentaba la ley para el voto final.

“Este es un gran día, pertenece a todos los australianos”, agregó.

La ley pasó su tercera revisión con la oposición de solo cuatro miembros del Parlamento.

Los parlamentarios que votaron a favor del matrimonio igualitario se tomaron un tiempo para dejar decantar el jubiloso momento, celebrando con abrazos y apretones de manos y luciendo con orgullo ropa de colores del arco iris.

El parlamentario liberal Warren Entsch alza a la laborista Linda Burney con quien trabajó conjuntamente para pasar la ley de matrimonio igualitario en la Cámara del Parlamento en Camberra, Australia, este 7 de diciembre.

En un momento particularmente conmovedor, los ministros de la Cámara y los invitados a la tribuna empezaron a cantar “Yo soy, tú eres, somos australianos”.

La medida llega después de una encuesta postal nacional que mostró que el 61% de más de 12 millones de personas estuvieron a favor del matrimonio igualitario.

El país es ahora el número 24 en el mundo en permitirles a las parejas del mismo sexo contraer matrimonio, según el Pew Research Center.

Sin embargo, las primeras bodas entre parejas del mismo sexo en Australia no se realizarán sino hasta enero, debido a un requisito de larga data que obliga a todas las parejas australianas notificar con al menos un mes de anticipación su intención de casarse.

Un momento histórico

Los promotores del matrimonio igualitario han luchado durante muchos años para ganar el voto de este jueves. Aunque se esperaba que el voto pasara sin una oposición significativa, el largo proceso legislativo fue insoportablemente lento para los cientos de defensores que miraban desde la tribuna.

Entre ellos estaba Christine Forster, la hermana homosexual de Tony Abbot, el exprimir ministro de Australia que durante mucho tiempo ha sido el rostro de la campaña del no.

Christiane Foster, en el centro, y su pareja, Virginia Edwards, la tercera desde la izquierda, asisten a una manifestación para apoyar el matrimonio igualitario en mayo de 2015.

Foster estaba en la tribuna con su pareja Virginia Edwards. Ambas planean casarse el próximo año, y Abbott dijo que iría a la boda a pesar de sus puntos de vista personales.

Abbott y otros conservadores propusieron enmiendas a la ley para incluir protecciones religiosas adicionales, pero ninguna de estas pasaron.

“Estas enmiendas son importantes, e insisto que no van en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo. Están simplemente a favor de los derechos de las organizaciones religiosas para que sigan haciendo lo que están haciendo”, dijo Abbott.

Los opositores de los cambios argumentaron que con estas se podría legalizar la discriminación de la comunidad gay. Las aproximadamente 500 personas que estaban en la tribuna expresaron abiertamente su desaprobación de las enmiendas. Al público se le advirtió varias veces que las reglas del Parlamento les prohíben hacer ruido e incluso aplaudir.

Una semana muy emotiva

Después de que la ley fuera aprobada en el Senado la semana pasada, el proceso en la Cámara de Representantes comenzó con fuegos artificiales este lunes cuando el diputado liberal Tim Wilson sorprendió a sus colegas al proponerle matrimonio a su compañero de toda la vida, Ryan Bolger.

Al día siguiente, el parlamentario liberal Andrew Wallace, un católico devoto, compartió con sus colegas cómo su hija gay lo ayudó a cambiar su posición sobre el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

“Ella dijo: Papá, en los próximos años mi generación mirará y juzgará a tu generación por como manejaron el tema de la homosexualidad, de la misma manera que tu generación juzgó la generación de tus padres por la forma en la que trataron a nuestros pueblos indígenas”, dijo Wallace.

Y luchando contra las lágrimas, la parlamentaria liberal Sarah Henderson contó la historia de un amigo gay cercano que murió hace unos meses y quien, en una de sus últimas conversaciones, le pidió que continuara luchando por el matrimonio igualitario.

Una encuesta por el sí

El voto de este jueves llega tres semanas después de que el público australiano votara abrumadoramente para legalizar el matrimonio igualitario a través de una encuesta nacional que duró dos meses.

Bajo presión política para encontrar una solución, el gobierno de Coalición Liberal Nacional anunció la encuesta no vinculante en agosto, diciendo que si el resultado era “sí”, lo someterían a votación en el Parlamento.

Al final, el 61,6% de los australianos votaron a favor de permitir el matrimonio homosexual, con un 38,4% a favor del no.

Cerca de 12,7 millones de personas participaron en la encuesta, lo que representa una tasa de cerca del 80% de respuesta, que es considerada muy alta.

Los australianos han estado por mucho tiempo a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, y encuestas desde hace 10 años han mostrando el apoyo de la mayoría para legalizar la igualdad en el matrimonio.

- Ted McDonnell reportó desde Canberra; Joshua Berlinger y Ben Westcott reportaron y escribieron desde Hong Kong. Naira Oberoi contribuyó con este reporte.