(CNN Money) — La Casa Blanca ha llevado a cabo una acción extraordinaria para bloquear un acuerdo entre dos importantes corporaciones que podría dar a China más influencia sobre la tecnología global.

En una orden del lunes, el presidente de EE:UU., Donald Trump, bloqueó la oferta de 117.000 millones de dólares de Broadcom sobre Qualcomm debido a peligros de seguridad nacional. Él escribió que había “evidencias creíbles” de que Broadcom y sus afiliadas “podrían tomar medidas que amenazan con perjudicar la seguridad nacional de Estados Unidos”.

Dijo que ambas compañías debían “abandonar inmediata y permanentemente la adquisición de esa propuesta”.

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Broadcom dijo en un comunicado el lunes por la noche que estaba revisando la orden y que estaba “fuertemente en desacuerdo con que la propuesta de adquisición de Quialcomm genere ningún tipo de peligro nacional”.

La adquisición hostil de Qualcomm por parte de Broadcom habría fusionado a dos fabricantes de chips para ordenadores. La operación había estado bajo investigación por el Comité de Inversión Extranjera de Estados Unidos (CFIUS, en inglés). El panel interinstitucional está presidido por el Departamento del Tesoro y revisa los acuerdos que podrían dar a inversores extranjeros control de negocios estadounidenses.

El CFIUS dijo que la gran preocupación era que el acuerdo pudiera hacer que Estados Unidos se atrasase en el desarrollo de tecnologías 5G mientras que China tomara la delantera. Qualcomm es conocido por inventar las tecnologías 2G y 3G, y está invirtiendo fuertemente en 5G.

Broadcom fabrica principalmente chips para comunicaciones por cable de banda ancha, como módems, Wi-Fi o routers.

Pese a que su sede operativa está en California, la empresa se reincorporó a Singapur hace unos años.

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Trump recibió al presidente ejecutivo de Broadcom, Hock Tan, en la Casa Blanca en noviembre del año pasado cuando la empresa dijo que trasladaría su sede legal a Estados Unidos. En ese momento, Trump promocionó la decisión como una victoria para los trabajadores de EE.UU.

La mudanza había sido programada para mayo, pero la compañía dijo el lunes que esperaba completarla un mes antes.

La semana pasada, el gobierno presentó en una carta una serie de preocupaciones sobre la potencial fusión entre las dos compañías.

Tras la revelación de la investigación de CFIUS, Broadcom afirmó que si adquiría Qualcomm se comprometería a convertir a Estados Unidos en “el líder mundial en 5G”. La compañía agregó que crearía un nuevo fondo de 1.500 millones de dólares para formar a ingenieros de Estados Unidos.

En una carta el domingo, el Departamento del Tesoro dijo, en nombre de CFIUS, que la investigación había “confirmado hasta ahora” las preocupaciones de seguridad nacional.

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Ya el lunes, un comunicado de CFIUS informó de que la decisión se basó en “sensibilidades de seguridad nacional” y “no tenía la intención de hacer ninguna otra declaración sobre Broadcom o sus empleados, incluyendo los miles que trabajan en Estados Unidos”.

La capacidad de Trump para bloquear el acuerdo se deriva de una ley de décadas que otorga al presidente la autoridad para impedir que firmas extranjeras se hagan cargo de compañías estadounidenses si existe un problema de seguridad nacional. Y el lunes no fue la primera vez que se usó el poder.

En los últimos años, los presidentes han prestado especial atención a las empresas de semiconductores.

En septiembre pasado, Trump detuvo la adquisición del fabricante estadounidense de chips Lattice Semiconductors por parte de Canyon Bridge Capital Partners, una firma de capital privado con vínculos con China.

Y en 2016, el presidente Barack Obama prohibió a una empresa de propiedad china comprar parte de Aixtron.