(CNNMoney) – Basta. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a atacar a Amazon.

Este jueves, en su cuenta de Twitter, el mandatario publicó tres declaraciones engañosas: 1) Amazon paga “pocos o ningún impuesto al Estado y los gobiernos locales”, 2) la relación de Amazon con el Servicio Postal de EE.UU. causa “pérdidas tremendas” y 3) Amazon “está sacando del negocio a miles de minoristas”.

Las acciones de Amazon, la cuarta compañía más valiosa del mundo, cayeron un 3% en la mañana de este jueves.

“He expresado mi preocupación sobre Amazon mucho antes de las elecciones. A diferencia de otros, ellos pagan pocos o ningún impuesto al Estado y los gobiernos locales, usan nuestro Sistema Postal como su mensajero (causando pérdidas tremendas a EE.UU.) y está sacando del negocio a miles de minoristas”.

No es un secreto que Trump odia a Amazon. De hecho, el presidente ha tuiteado reiteradamente cuánto le desagrada la empresa.

Amazon no respondió a una solicitud para comentar sobre las últimas críticas de Trump. Gran parte de la aversión que el mandatario tiene por la compañía se debe a que su presidente ejecutivo, Jeff Bezos, también es dueño del diario The Washington Post, cuya cobertura Trump critica con frecuencia. Sin embargo, Amazon no tiene participación en el periódico.

Además, la última arremetida del presidente no está basada en hechos reales.

1. Impuestos

Amazon recauda impuestos a las ventas en cada estado que lo cobra y los remite a los estados. (Y eso es en prácticamente todo Estados Unidos).

Hace años, cuando tenía pocos almacenes, la compañía logró obtener una ventaja competitiva al no cobrar el impuesto al valor agregado. Justamente, porque si los minoristas envían productos a estados donde no tienen presencia física no tienen que recoger dicho impuesto.

Pero Amazon ha estado aumentando su red nacional de centros de distribución y el año pasado anunció que empezaría a cobrar el impuesto a las ventas en todos los estados, independientemente de si tiene presencia física o no en cada uno.

Amazon también paga impuestos locales por la propiedad de sus centros de distribución, así como de las tiendas Whole Foods que adquirió el año pasado.

La empresa no ha revelado cuánto pagan sus clientes con el impuesto al valor agregado, pero es una cifra considerable. Sus ventas en EE.UU. llegaron a los 106.000 millones de dólares en 2017, lo que sugiere que recauda miles de millones en impuestos a las ventas para varios estados.

El presidente Trump tiene razón al decir que Amazon no siempre cobra los impuestos del valor agregado a las ventas locales y municipales, según un análisis presentado a principios de esta semana por el Instituto de Impuestos y Política Económica. Y tampoco carga dicho arancel sobre las compras hechas en Amazon a otros proveedores. Los comerciantes externos tuvieron ventas por 32.000 millones de dólares en la compañía durante 2017, aunque algunos de esos negocios se realizaron fuera de Estados Unidos.

2. Servicio Postal

Amazon le paga al Servicio Postal de Estados Unidos por entregar los paquetes en las puertas de sus clientes.

Y, como la compañía envía tantos productos a través de la oficina de correos, obtiene un precio menor que el de la mayoría de clientes. Pero no se trata de una tarifa especial para Amazon: la empresa paga el mismo valor que se les cobra a todos los que envían cargamentos al por mayor.

Amazon también tiene un acuerdo especial con el Servicio Postal para entregar paquetes los domingos. Ninguna de las dos partes ha revelado los detalles de su pacto, pero la oficina de correos sostiene que resulta mutuamente beneficioso. Amazon ayuda efectivamente al Servicio Postal a distribuir sus costos durante siete días.

Ahora, la oficina de correos está perdiendo dinero, pero no es culpa de Amazon. El año pasado, Citigroup reportó que la tarifa promedio para los paquetes necesitaría aumentar aproximadamente un 50% para que el Servicio Postal alcanzara a un punto de equilibrio. El problema monetario más grande de la entidad es que no puede pagar los miles de millones que le cuestan las obligaciones de jubilación para sus trabajadores.

3. Venta al por menor

Las fuertes tendencias están empujando a las tiendas tradicionales al abismo.

Es evidente que la preferencia de los consumidores  por las empresas de comercio electrónico –como Amazon– está forzando a muchos minoristas tradicionales a cerrar sus tiendas. Pero otras megacompañías como Walmart también comparten gran parte de la responsabilidad por estos hechos.

Amazon sostiene que en realidad ayuda a las pequeñas empresas a tener éxito en el difícil clima minorista. Por ejemplo, permite que quienes recién empiecen puedan vender sus productos a una audiencia masiva que no podrían alcanzar de otro modo.