Los estadounidenses liberados en Irán recuerdan sus dos años de cautiverio

Sanos y salvos y de vuelta en casa, los estadounidenses Josh Fattal y Shane Bauer, detenidos en una prisión de Irán durante dos años, describieron su experiencia en la cárcel como un “mundo de mentiras y falsas esperanzas”.

Vestidos con camisas color verde y esbozando una gran sonrisa, Bauer y Fattal llegaron al Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York cuatro días después de su liberación por parte las autoridades iraníes.

En una conferencia de prensa tras su llegada, describieron los largos días que pasaron aislados, las horas marcadas por los gritos de otros presos y la “farsa total” que fue su juicio.

“Nuestra liberación es un buen gesto, y ningún paso positivo debe pasar desapercibido”, dijo Fattal ante la prensa.

“Aplaudimos a las autoridades iraníes porque finalmente tomaron la decisión correcta y pusieron fin a nuestro caso. Pero queremos dejar claro que no merecen todo el crédito por terminar lo que no tenía justificación desde el primer momento ni debería haber empezado".

Fattal, Bauer y su ahora prometida, Sarah Shourd, fueron arrestados después de desviarse de la frontera no marcada entre el Kurdistán iraquí e Irán en julio de 2009. Shourd fue liberada en 2010, pero Bauer y Fattal fueron liberados el miércoles, después de 781 días de cautiverio y tras un juicio por espionaje que según Bauer, se basó en “mentiras ridículas”.