(CNN) - Un hombre del área de Boston, Estados Unidos, que planeaba secuestrar, violar y comerse niños, fue sentenciado a más de 26 años de prisión este martes.

Geoffrey Portway, de 40 años, se declaró culpable en mayo de distribución y posesión de pornografía infantil y de promover la ejecución de un delito violento. A través de su abogado, el hombre había presentado un documento a la Corte de Distrito de Massachusetts solicitando una pena de 18 años de prisión seguida de libertad supervisada de por vida.

Entre los argumentos presentados por la defensa, se destacaba que el hombre “nunca había tenido una conducta sexual inapropiada con un menor” y que “no existe evidencia de que (Portway) haya ejercido alguna de sus fantasías”.

Portway, un antiguo operador de computadoras, “se declaró culpable de algunos de los crímenes más atroces y viles conocidos por nuestra sociedad”, según habían escrito los fiscales federales en una recomendación al juez.

Después de su arresto, Portway fue sometido a evaluaciones de salud mental para detectar “el riesgo de reincidir y su grado de peligro para la sociedad”.

Los resultados arrojaron que el hombre tuvo una infancia turbulenta. Sus padres se divorciaron cuando era pequeño y Portway descubrió que era gay a los ocho años, pero tuvo miedo de hacerlo público porque su padre era homofóbico, precisó el doctor Eric L. Brown, el psicólogo que lo evaluó. Por esa época, comenzaba además a estar fascinado por ciertos cuentos infantiles como “Hansel y Gretel”.

El año pasado, al allanar la casa de Portway en la localidad de Worcester, las autoridades hallaron decenas de miles de imágenes y videos de pornografía infantil y 4500 intercambios de pornografía infantil entre el condenado y las personas con las que chateaba por Internet. Las imágenes mostraban a niños supuestamente siendo cocinados y preparados para ser devorados, según los documentos de la corte.

Las autoridades también encontraron un sótano cerrado con candado. Fotografías tomadas el día del arresto de Portway muestran una pequeña escalera de madera que se dirige hacia una habitación a prueba de sonido.

Allí se encontraron una jaula de metal con un agujero circular para alimentar, una mesa de acero con cubierta oxidada y desgastada y varios tipos de objetos metálicos para servidumbre. También se halló un ataúd de tamaño infantil.

Fotografías a las que CNN tuvo acceso exhiben esposas, sogas diseñadas para prácticas sexuales, lejía, bisturís y jeringas descartables, mordazas, cuchillos, ropa para niños y herramientas para castración. La colección de DVD del sentenciado incluía, según documentos oficiales, títulos como “Hansel y Gretel” y otros como “The Real Cannibal Holocaust” (“El verdadero holocausto caníbal”).

En las conversaciones online, descubiertas por la policía, Portway se refería a su sótano como un “calabozo” donde “mantendría a niños secuestrados mientras abusaba sexualmente de ellos y para eventualmente matarlos y comerlos”.