La familia de Dzhokar Tsarnaev llegó a Boston a testificar en el juicio que enfrenta el joven por los atentados de Boston en 2013. En la foto, Nabisat Suleimanova, tía de Tsarnaev (Izq) y Naida Suleimanova (Der), llegando a la Corte el 4 de mayo de 2015. (Crédito: Scott Eisen/Getty Images)

(CNN) — Raisat Suleimanov recuerda a su primo — Dzhokhar "Jahar" Tsarnaev, condenado por el atentado en Boston— como un chico dulce con una gran sonrisa que lloró cuando Mufasa, el padre de Simba en la película de dibujos animados, "El rey león", es asesinado por Scar, su malvado hermano.

"Él lamentó profundamente que el león muriera", dijo ella.

Durante el interrogatorio, el fiscal asistente de Estados Unidos, Bill Weinreb, comenzó con una pregunta para Suleimanov: "Estás de acuerdo en que una persona que llora por la muerte de un dibujo animado, pero es indiferente ante el sufrimiento de cientos..." Su pregunta fue interrumpida rápidamente por una objeción de la defensa y no se le permitió que la terminara. Sin embargo, el punto de Weinreb era claro.

Suleimanov, una enfermera de Moscú y madre de un niño de 3 años, le dijo en ruso al abogado defensor William Fick que viajó desde Rusia hasta Boston para atestiguar el lunes en la fase de penalización del juicio por asesinato capital de Tsarnaev.

Aunque la fiscalía había representado a Tsarnaev como alguien despiadado, la defensa ha tratado de evitarle la pena de muerte al presentar testimonio de que Tsarnaev simplemente estaba siguiendo el ejemplo de su hermano, Tamerlan, a quien Tsarnaev aparentemente admiraba enormemente.

El mes pasado, un jurado encontró culpable a Tsarnaev de los 30 cargos que le fueron imputados, de los cuales 17 podrían sentenciarlo a muerte.

Tsarnaev mostró un extraño atisbo de emoción durante la audiencia del lunes, tocándose los ojos el lunes cuando su tía rusa, quien no lo había visto desde que era un niño, empezó a llorar en el estrado de los testigos.

Patimat Suleimanov estaba muy abrumada por la emoción, por lo que le tuvieron que pedir que bajara y se calmara.

Otras familiares describieron a Tsarnaev como un niño dulce, pero se esforzaron por rechazar los bombardeos y cualquier tipo de Islam radical.

"Rechazo rotundamente lo que hizo. No hay duda de que fue una gran tragedia", dijo Raisat Suleimanov.

'Este chico me ha cambiado'

Al referirse a Tsarnaev como su hermano porque ella dijo que se sentía "muy próxima" a su primo hermano, Suleimanov le dijo al tribunal cómo su familia solía pasar los veranos con la familia de Tsarnaev en Kaspiysk, junto al mar Caspio. Lo vio por última vez cuando él tenía 8 años, según testificó.

Su tía, dijo, era estricta con los niños: "No podíamos salirnos de los límites con ella". Pero la bondad de Tsarnaev y su reacción ante la muerte de Mufasa la cambiaron. Ella llegó a ser más amorosa, incluso con los niños, dijo Suleimanov.

"Mi tía dijo: 'No puedo entender cómo un niño tan pequeño podía simpatizar y podía entender tal tragedia'", recordó Suleimanov. "Cuando Jahar se estaba quedando con ella, la cambió con su bondad. Podía hacer lo que quisiera. Incluso se dijo a sí misma: 'Este niño me ha cambiado'".

Otra prima, Nabisat Suleimanov, le dijo al jurado que Tsarnaev era cálido, atento y "uno quisiera abrazarlo y no lo dejarlo ir. Él era un chico poco común".

Ella, también, recordó el efecto que Tsarnaev tuvo en su tía, quien amó tanto al joven Tsarnaev que incluso perdonaba algún tipo de comportamiento inapropiado por parte de él, lo que los otros niños no podían entender.

"Ella es una mujer muy severa. Ella trabajó en las fuerzas de seguridad y era muy pedante; ella hacía que sus hijos siguieran las normas todo el tiempo. Y cuando apareció Jahar, cambió drásticamente. Ella incluso le permitió orinar en el lavatrastos de la cocina, y era algo muy extraño para nosotros".

Las dos primas se veían nerviosos en el estrado. Y mientras Raisat Suleimanov recuerda que los Tsarneavs eran musulmanes, ellos no eran del todo devotos, dijo. Por ejemplo, ellos no oraban cinco veces al día, dijo.

¿Escribiendo en la pared?

Otros tías y primos describieron su asombro al ver a la madre de Tsarnaev, Zubeidat Tsarnaeva, quien siempre había sido un poco tendiente a estar a la moda, que llevaba un hiyab tradicional durante una visita en el 2010.

"Daba miedo verla. Nunca hemos tenido gente así en nuestra familia", dijo una de sus hermanas, Shakahruzat Suleimanov. "Orábamos, ayunábamos... pero no gente así. Mi hermana mayor preguntó, '¿Acaso se visten así en Estados Unidos? ¿Por qué te vistes así?' "

Los familiares también expresaron su impacto por las conversaciones de Tamerlan Tsarnaev en cuanto al Islam radical durante las visitas en 2012.

"Cuando nos dijeron que él era un partidario de algún tipo del islam radical, me dio miedo", dijo su prima Naida Suleimanov, hermana de Raisat Suleimanov.

También expresó su preocupación por el cambio de comportamiento de Zubeidat Tsarnaeva, como lo demostró su transición de la alta costura a la vestimenta tradicional musulmana.

"Ella estaba usando un hiyab y un pañuelo negro. Fue extraño para nosotros ver a nuestra tía así. Cuando vivía aquí se vestía muy bien. Ella usaba oro y diamantes. Este cambio dramático; fue muy extraño verla cubierta por completo", dijo Naida Suleimanov.

Su familia nunca abrazó los principios más conservadores del Islam, dijo.

"Nuestros padres no nos enseñaron estas cosas. Nos decían que oráramos y leyéramos las oraciones. Están muy lejos de todo esto", declaró.

'Traición'

Naida Suleimanov, quien a veces cuidaba a Dzhokhar y a Tamerlan antes de que ella se trasladara a Moscú en el 2000, también lloró en el estrado. Ahora cajera de gasolinera, le dijo a los jurados que habían pasado años desde la última vez que vio a su "querido hermano", y que no fue fácil para ella.

"Nunca existió una ocasión en la que él no tuviera una sonrisa en su rostro", dijo.

Al mostrar una foto de Tamerlan Tsarnaev en un chándal equilibrar una Dzhokhar mucho más pequeño en sus hombros, ella recordó cómo Dzhokhar Tsarnaev siempre admiró a su hermano mayor y siguió su ejemplo.

Los testimonios del lunes cerraron con el de Rosa Booth, la excompañera de clase de Dzhokhar Tsarnaev. Ella se sentaba junto a él en la clase de matemáticas y estaba enamorada de él, pero cuando él la invitó a salir al baile, ella lo rechazó porque era demasiado tímido, dijo.

Cuando se le preguntó qué había sentido luego de enterarse de que fue acusado de haber participado en el atentado del maratón de Boston, ella respondió: "Traición".