(CNN Español) - Un libro infantil en Costa Rica está en el centro de una polémica porque, para algunos, es una obra racista. Dos recursos de amparo ante los tribunales piden la retirada del libro Cocorí de la lista oficial de lecturas escolares.

Una obra musical inspirada en la misma publicación fue suspendida recientemente a solicitud de dos legisladoras negras, solicitantes de uno de los recursos legales.

El asunto generó una ola de protestas en redes sociales a favor del libro y también atizó el debate sobre la discriminación racial.

Las diputadas Maureen Clark y Epsy Campbell presentaron el recurso de amparo para que el Cocorí sea eliminado de la lista oficial de lecturas escolares.

Clark y Campbell son las dos únicas legisladoras negras en el congreso costarricense,

“De acuerdo con los derechos humanos la víctima es la que tiene derecho de decir qué  le molesta y cómo le molesta, lo que le estamos pidiendo aquí es que la institucionalidad no puede ser racista, tiene que “ acuerpar “a toda la población con sus diferencias”, dijo Clark.

El libro trata de Cocorí, un niño negro y de su amistad con una niña blanca rubia. Fue escrito a mediados del siglo XX por Joaquín Gutiérrez, uno de los principales escritores costarricenses de la época.

El texto goza de amplia aceptación entre la población tica.

El músico Jamal Irías no lo considera racista, aunque por respeto a lo que sienten los afrocaribeños cree que sería mejor eliminarlo de la lista oficial de lecturas.

Gutiérrez, autor del libro, murió en el año 2000.

Esta no es la primera vez que la publicación desata una polémica. En 1996, un recurso judicial similar fue declarado sin lugar. Gutiérrez se refería a la obra como romántica y sobre un héroe.

Para Rina Cáceres, experta en temas de África y el Caribe de la Universidad de Costa Rica, el libro contiene estereotipos que pueden fomentar burlas entre los escolares, la población más vulnerable.

Por ejemplo, el cuento dice que Cocorí tiene “cara de caimito, dientes como matraca y encías de papaya”.

Cáceres asegura que es una ficción que no representa la realidad de la población negra en Costa Rica de esa época, por lo que, a su juicio, es necesaria otra bibliografía en escuelas.

Según Clark, el 7,8 % de la población en Costa Rica se define como afrodescendiente.

Según el Ministerio de Educación, el debate va más allá de si un texto determinado, en este caso Cocorí, se queda o se va. Las autoridades dicen que los obliga a analizar cómo enfrentar en el sistema educativo el racismo y la discriminación.

Un criterio similar tiene la Defensoría de los Habitantes, que con otro recurso de amparo ante los tribunales pide sacar el libro de la lista oficial hasta que el Ministerio de Educación adopte un acompañamiento pedagógico adecuado para su lectura.