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Empresas

Estas compañías estadounidenses ocultan a traficantes de drogas, mafiosos y terroristas

Por Melanie Hicken, Blake Ellis

NUEVA YORK (CNNMoney) — Mientras que las agencias del orden público intentan desesperadamente ubicar terroristas y prevenir futuros ataques, las actuales leyes de Estados Unidos están permitiendo que sea más fácil que los peligrosos criminales establezcan compañías anónimas y oculten fondos justo aquí en Estados Unidos.

Desde defraudadores de cuello blanco hasta traficantes de armas, los malos a menudo usan negocios falsos para enmascarar la auténtica naturaleza de sus actividades y transferir dinero de forma anónima alrededor del mundo.

Conocidas como empresas fantasmas, estas entidades —las cuales son perfectamente legales— a menudo no tienen operaciones reales.

Además, no están solo en sitios seguros internacionales como Panamá o las Islas Caimán. Miles de estas están ubicadas en suelo estadounidense gracias al velo de secretismo que las leyes estadounidenses le otorgan a las corporaciones… más notoriamente en Delaware, Wyoming y Nevada. En estos estados, los impuestos son bajos y se requiere poca información para establecer un negocio.

Así es como funciona:

En primer lugar, deben acudir al así llamado “agente registrado”. Estas entidades incorporan decenas de miles de compañías al año por tarifas de apenas unos cientos de dólares.

En algunos casos, una corporación puede ser establecida en minutos, ya que solo se requiere un poco más que una dirección de correo electrónico… no se requiere prueba de identificación.

Estos agentes no solo establecen negocios en primer lugar, sino que también les proporcionan una dirección legal que pueden reclamar como propia y para que les sirva de contacto para documentación gubernamental. A menudo incluso nombran directores.

Aunque estos servicios sin duda pueden ser útiles para muchas compañías legítimas —desde pequeños negocios hasta compañías del Fortune 500— también pueden ser una herramienta perfecta para criminales que intentan permanecer en la sombra.

Dado que es tan difícil vincular las empresas fantasmas con sus propietarios, se desconoce si —o con que frecuencia— los terroristas como ISIS están usando estos negocios para ayudar sus operaciones. Las agencias federales del orden público, desde el FBI y el Departamento de Justicia hasta la unidad de crímenes financieros del Departamento del Tesoro, dicen que las empresas fantasmas pueden ser vehículos ideales para la financiación de terroristas.

Esto es porque los propietarios de las sociedades instrumentales pueden permanecer anónimas y aun así abrir cuentas bancarias, transferir dinero y disfrutar de la legitimidad de estar constituido en Estados Unidos.

“La belleza de las empresas fantasmas es tener la capacidad de ocultar”, dijo Dennis Lormel, un exagente especial del FBI y experto en terrorismo financiero. “Esta falta de transparencia es un impedimento para el orden público y la comunidad de inteligencia”.

Las empresas fantasmas estadounidenses han sido utilizadas para lavado de dinero y facilitar las actividades ilegales de criminales tan notorios como un traficante de armas ruso acusado de vender armas a terroristas (apodado como el “mercader de la muerte”), y un jefe del crimen serbio vinculado con el asesinato del primer ministro de su país.

Aun cuando los criminales detrás de las empresas fantasmas son atrapados, los agentes registrados que los ayudaron a establecerse a menudo quedan impunes… y muchos continúan amasando dinero al registrar fachadas para criminales potencialmente peligrosos.

Los expertos en seguridad y funcionarios de las fuerzas de seguridad dicen que estas empresas fantasmas representan una amenaza a la seguridad nacional y hacen que sea casi imposible encontrar a la gente que de hecho está financiando el terrorismo y otras actividades criminales. Sin embargo, a pesar de las frecuentes propuestas de ley por parte de los legisladores a fin de eliminar esa clandestinidad, el Congreso aún no ha tomado medidas, lo cual hace que Estados Unidos quede muy por detrás de otros países en cuanto a identificar empresas criminales.

“Una y otra vez, encontramos que nuestros socios internacionales se encuentran en una mejor situación para brindarnos asistencia en cuanto a frustrar el terrorismo y el crimen financiero”, dijo el fiscal del distrito de Manhattan Cy Vance en una audiencia llevada a cabo en el Congreso en junio. “No podemos proveerles asistencia para desmantelar empresas terroristas incorporadas en Estados Unidos, porque la información sobre los propietarios de las entidades formadas en nuestros estados está fuera de nuestro alcance”.

El tráfico de cocaína enmascarado como un negocio de minería de oro

Algunos criminales usan sociedades interpuestas en conjunto con operaciones de negocios reales para confundir aún más a las autoridades y crear un falso sentido de legitimidad.

La familia detrás del cartel peruano del narcotráfico Sánchez-Paredes, por ejemplo, supuestamente utilizó una complicada combinación de empresas fantasmas —algunas de las cuales ubicadas en Florida— y minerías de oro en Perú “para cubrir y disfrazar procedimientos ilegales de cocaína de la familia durante décadas”, dijo la DEA en una declaración en ese entonces.

Sin embargo, después de que las autoridades afirmaran que las minas producían más cocaína que oro —en la que los envíos de droga eran transportados a las minas por medio de mulas— el gobierno incautó 31 millones de dólares por la operación en el 2012.

Escondites de la mafia serbia en Delaware

Dos de los más notables criminales organizados de Serbia tienen otra cosa en común: ambos usaron empresas fantasmas con sede en Delaware para llevar a cabo sus actividades ilícitas, de acuerdo con documentos obtenidos por el Organized Crime and Corruption Reporting Project (Proyecto de informe sobre el crimen organizado y corrupción).

Luka Bojovic —anteriormente uno de los criminales más buscados— al parecer estuvo involucrado en el asesinato del primer ministro de Serbia, mientras que Darko Saric fue acusado por el gobierno serbio de traficar más de 5 toneladas de cocaína.

Muchas de las empresas fantasmas supuestamente utilizadas por estos mafiosos tienen su origen en el mismo agente registrado: una firma de Delaware llamada Harvard Business Services, la cual dice en su página web que ayudará a formar más de 10.000 compañías solo este año.

Harvard Business Services, la cual no está relacionada con la Universidad de Harvard, le dijo a CNNMoney que los nombres de estos hombres nunca estuvieron en ningún documento archivado en la compañía, y que renunció como su agente registrado cuando el Departamento de Justicia la alertó sobre una posible actividad criminal.

“Nosotros estamos igual de preocupados por el uso fraudulento que algunas personas le dan a las compañías que constituyen en Delaware”, dijo el presidente de HBS, Richard Bell. “Estos pocos que las utilizan mal amenazan nuestra existencia y tomamos medidas enérgicas contra ellos cuando nos ponen sobre aviso sobre dichos casos”.

Él cree que los defraudadores usan Delaware por su reputación como sede de muchas compañías del Fortune 500, no porque sea un sitio fácil para crear negocios anónimos. “Estos defraudadores quieren aparentar legitimidad, así que escogen el estado principal en el país principal para camuflarse”, dijo.

La solución, dice, va más allá de Delaware: el Servicio de Impuestos Internos debe ser la agencia a cargo de asegurarse que todas las compañías suministren información de propiedad… no los estados de forma individual.

Mientras tanto, el Departamento de Estado de Delaware dijo que “la abrumadora mayoría de compañías con sede en Estados Unidos son legítimas” y que coopera plenamente con cualquier investigación llevada a cabo por las agencias del orden público.

Mortífero cartel mexicano se esconde detrás de un rancho de caballos en Oklahoma

En uno de los esquemas más creativos, el despiadado cartel del narcotráfico “Los Zetas” utilizó un rancho de caballos y varias empresas fantasmas para ocultar millones de dólares en dinero del narcotráfico.

Así es como la operación de lavado de dinero funcionaba:

José Treviño Morales, el hermano de dos líderes de Los Zetas —uno de ellos al parecer desmembraba a sus víctimas cuando aún estaban vivas— era dueño de un rancho de caballos en Oklahoma donde aseguraba operar un próspero negocio de compra y venta de caballos de carreras.

Sin embargo, en realidad la mayoría de los negocios que llevó a cabo no tenían nada que ver con caballos… algunos de los cuales fueron nombrados apropiadamente “Number One Cartel” (cartel número uno) y “Morning Cartel” (cartel matutino). Con el fin de ocultar y transferir los ingresos ilegales del narcotráfico y hacer que el dinero pareciera “limpio”, él y sus socios solían canalizarlo a través de empresas fantasmas y testaferros bajo el disfraz de ventas de caballos, asegurándose de que los nombres de los líderes del cartel no aparecieran en ninguna parte.

Al final, los investigadores descubrieron que más de 22 millones de dólares en dinero del narcotráfico habían sido enviados de regreso a México. Treviño fue declarado culpable de lavado de dinero en el 2013 y condenado a 20 años de prisión.

‘Mercader de la muerte’ vende armas a los terroristas

El traficante de armas ruso Viktor Bout, conocido como el ‘mercader de la muerte’ por apoyar conflictos violentos (como guerras civiles) en todo el mundo, fue condenado en el 2011 por cargos de terrorismo en Estados Unidos por conspirar para vender millones de dólares en armas a un grupo terrorista colombiano que tenía planificado utilizarlas para matar a soldados estadounidenses.

Bout se ha convertido en un ejemplo modélico de los funcionarios del orden público y otros que han ejercido presión al Congreso para exigir que las empresas revelen su verdadera propiedad.

“Bout pudo hacer negocios en gran medida gracias a una red en rápido crecimiento de empresas fantasmas”, dijo Vance, el fiscal de distrito de Manhattan, señalando que una de estas empresas estadounidenses anónimas incluso fue utilizada para proporcionar armas a los talibanes. “Bout mantuvo el control absoluto sobre estas cuentas, pero no se pudo encontrar ningún vínculo con Bout”.