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Guerra en Siria

Siria

Batalla por Aleppo: la guerra civil en Siria podría empeorar mucho más

Por Nick Paton Walsh

(CNN) – La caída de Aleppo en manos de los rebeldes —que en 2012 era un grupo más moderado que las alianzas a menudo infectadas por al-Nusra que vemos ahora— fue un momento simbólico: el corazón comercial de Siria se estaba volviendo en contra del propio gobierno del país.

Ahora, mientras miles de personas huyen a la frontera con Turquía de los ataques aéreos que azotan a la ciudad y del movimiento de las fuerzas del gobierno, la batalla por Aleppo una vez más está ganando importancia.

Las fuerzas del gobierno llegaron a Nubul y al Zahrá el miércoles por la noche, y su recuperación podría marcar un punto de inflexión en la guerra al norte de Siria. No porque sean importantes en sí mismos sino porque para llegar a estas ciudades, el gobierno tuvo que pasar por ciudades que marcan la ruta principal de suministro al área ocupada por los rebeldes en Aleppo.

Casi cinco años después del inicio de la guerra civil que ha causado la muerte de más de 250.000 personas, según las Naciones Unidas, Aleppo permanece dividido en dos, ya que se cree que supuestamente 320.000 civiles están en el área controlada por los rebeldes al este de la ciudad.

El año pasado, el régimen intentó interrumpir su principal ruta de abastecimiento, pero fracasó. Esta vez parece que lo han logrado, y si continúan los ataques aéreos rusos, será difícil que los rebeldes abran de nuevo el camino.

Desde entonces la ciudad ha sido bombardeada, ha visto la invasión del Frente al-Nusra (al Qaeda en Siria), los moderados se han resistido a ellos al igual que a ISIS, y ahora enfrenta lo que podría ser un asedio prolongado.

Todas las partes están en movimiento

Es demasiado pronto como para determinar si la medida para tomar el control de Nubul y aL Zahrá realmente ha interrumpido el abastecimiento de los rebeldes a la ciudad. Ambas partes exageran; los rebeldes para instar a las personas de afuera a que los ayuden, y el gobierno a fin de lucir su destreza. Pero algo está cambiando, y la marcha de miles de refugiados al norte, hacia Turquía, donde los espera una bienvenida incierta, es suficiente evidencia de ello.

Este cambio se produce en una época de otros cambios al statu quo en el norte. Al este de Aleppo, las fuerzas kurdas, con el apoyo estadounidense, observan los bastiones de ISIS que quedan a lo largo de la frontera con Turquía: Yarablus y Manbij. Estados Unidos quiere sacar a ISIS, quitarle el acceso al reabastecimiento de material bélico y de combatientes de Turquía.

Mientras tanto, Turquía, el aliado de Estados Unidos de la OTAN que está envuelto en una guerra brutal, pero a menudo oculta con los aliados de los kurdos al sureste de Turquía, no quiere que los kurdos avancen, y podrían hacer lo que sea por impedirlo. Un poco al sureste de ahí, el régimen avanzaba contra ISIS en la ciudad de Al Bab.

Al norte de Aleppo, los rebeldes moderados en la pequeña brecha abajo del cruce de Bab Al Salama en la frontera con Turquía están bajo los ataques de Rusia y bajo presión por parte de las fuerzas del régimen que se movilizaron en contra de Nubul y Al Zahrá.

Un poco al oeste, los kurdos que han estado en un enclave al norte de Aleppo, conocido como Afrin, han avanzado ligeramente al este, al avanzar hacia nuevas aldeas, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.

Todas las partes se están movilizando. Y un problema se avecina para quienes apoyan al régimen en Occidente y en el golfo: una de las fuerzas principales que se está movilizando para tratar de luchar por las áreas que se encuentran bajo el control de los rebeldes en Aleppo es el Frente al-Nusra.

Ellos han hecho un llamado para que los combatientes defiendan la ciudad, y publicaron un video de su enorme columna de combatientes que avanza hacia la ciudad.

Desastre en desarrollo

Lo que venga después podría tardar meses en concretarse. Un asedio es una perspectiva compleja y espantosa que tardará meses en entrar en vigor, contra una población que ya está sufriendo, pero que desde hace mucho sabía que esto podría pasar.

Un desastre humanitario se levantará, posiblemente a metros de distancia de las fuerzas armadas de Turquía. Y Rusia, cuya intervención decisiva y a menudo brutal le ha dado al régimen un impulso que no ha visto en años, seguirá viendo que sus fuerzas armadas podrían reestructurar el panorama de esta guerra, y efectivamente descartar las negociaciones que, en teoría, ha apoyado en Ginebra.

Pero esto no terminará ahí… independientemente del resultado. ISIS aún existe, a tan solo kilómetros de distancia, y podría caer en algún vacío. Quienes han muerto en el avance del gobierno tienen familiares que buscarán venganza.

Turquía no aceptará que los combatientes kurdos controlen gran parte de su frontera al sur. Irán y Rusia no aceptará que el gobierno de Damasco fracase. La vía política para las negociaciones ha tambaleado, quizá por última vez.

Esto podría cambiar rápido, pero la guerra de Siria se rehúsa a ver incluso el principio de su fin.