(CNN) - El primer ministro de Islandia se enfrenta a peticiones de dimisión después de la filtración de los llamados papeles de Panamá, una serie de documentos confidenciales que denuncian la existencia de paraísos fiscales utilizados por ricos y poderosos de todo el mundo.

La filtración reveló acuerdos financieros personales del primer ministro Sigmundur Gunnlaugsson, que según los críticos han hecho añicos la confianza del público en su liderazgo y afectará a la reputación internacional del país.

En un mensaje a través de Facebook Gunnlaugsson dijo que dejaría su cargo como jefe de gobierno y que llamaría a elecciones en cuanto sea posible si los miembros del Parlamento de la coalición, el Partido Independiente, no apoyan su gobierno.

“Si los miembros del Parlamento del partido no tienen el coraje de apoyar el gobierno para la realización de nuestros proyectos comunes, disolveré el Parlamento y convocaré elecciones en cuanto sea posible”, dijo en Facebook.

Este martes durante una entrevista con la televisión estatal RÚV, el presiente Ólafur Ragnar Grímsson dijo que no considerará la petición del primer ministro Gunnlaugsson de disolver el Parlamento antes de hablar con los líderes de otros partidos de la coalición.

Gunnlaugsson hizo el requerimiento por la intensa presión que tiene de renunciar tras las filtraciones de los llamados papeles de Panamá en los que se revela su presunta vinculación con una compañía offshore.

Este lunes los manifestantes se concentraron fuera del Parlamento del país en Reykjavik, mientras los legisladores de la oposición pidieron un voto de no confianza para el primer ministro.

Líderes implicados

Gunnlaugsson es uno de un número de líderes mundiales que enfrenta el escrutinio desde que un grupo de organizaciones de noticias publicaron los informes conjuntamente el domingo, sobre la base de millones de documentos hackeados de Mossack Fonseca, un bufete de abogados de Panamá que presuntamente ayudó a líderes electos y altos funcionarios en la constitución de compañías offshore y cuentas secretas para ocultar miles de millones de dólares.

Los informes acusan a Gunnlaugsson, quien dirige el país desde 2013, de tener vínculos con una empresa offshore, Wintris Inc., que no se dió a conocer adecuadamente.

CNN no ha podido verificar de forma independiente los documentos filtrados, que el diario alemán Süddeutsche Zeitung obtuvo de una fuente anónima y luego compartió con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.

Gunnlaugsson no ha respondido a una solicitud de comentarios de CNN.

El político le había dicho a la televisora islandesa TV2 el lunes que se sintió "traicionado y decepcionado" por las acusaciones y que no renunciaría.

"No he considerado renunciar, ni voy a renunciar, a causa de este asunto", dijo. Pero este martes abrió la posibilidad de su dimisión.

Mossack Fonseca dijo en una declaración a CNN el lunes que si bien la firma "puede haber sido víctima de una violación de datos, nada de esto sugiere que hemos hecho nada ilegal, y eso es mantener la reputación global que hemos construido en los 40 años que hemos hecho negocios de la forma adecuada, aquí en Panamá”.

Preguntas sobre la declaración de interés

Según el grupo de periodismo, que llevó a cabo una investigación de un año sobre los documentos en cooperación con más de 100 organizaciones de noticias, Gunnlaugsson y su esposa, Anna Sigurlaug Pálsdóttir, compraron Wintris a Mossack Fonseca en 2007.

La organización periodística alegó que la empresa offshore se utilizó para invertir millones de dólares en dinero heredado, y que Gunnlaugsson no dio a conocer, como lo exigen las normas parlamentarias, que era copropietario de Wintris cuando entró en el Parlamento en abril de 2009.

Pero en una declaración atribuida a Gunnlaugsson y Pálsdóttir publicada en la página web del primer ministro el 27 de marzo, negó haber violado las reglas, diciendo que solamente se tenía que informar sobre las empresas de "actividad comercial", mientras que Wintris era simplemente un holding para los activos de su esposa.

Él había "por lo tanto, seguido las normas para las declaraciones de interés, desde que tomó un asiento en el Parlamento en 2009, independientemente de cómo se mire este caso", indica el comunicado.

En el último día de 2009, Gunnlaugsson vendió su mitad de la compañía -con sede en Tortola en las Islas Vírgenes Británicas- a Pálsdóttir por 1 dólar, informó el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, citando los documentos filtrados.

Cuando se le preguntó sobre Wintris durante una entrevista grabada con la estación de televisión pública sueca SVT, Gunnlaugsson puso fin a la conversación y dijo que los periodistas habían hecho una pregunta inapropiada. "Me preguntas sin sentido", dijo.

En un comunicado proporcionado más tarde al grupo de periodistas de investigación, su oficina dijo que, como un holding para los activos de su esposa, Wintris no trajo ventajas fiscales y que había sido creado para evitar conflictos de interés en Islandia.

"Estuvo claro antes de que yo empezara a participar en política que mi esposa tenía una considerable cantidad de dinero", escribió en un post en su página web el lunes.

"Algunas personas lo encuentran de por sí muy negativo. No puedo hacer mucho al respecto, porque ni me voy a divorciar de mi esposa ni voy a pedirle que renuncie a su herencia familiar".

El grupo de periodismo informó que entre las participaciones más notables de Wintris había bonos de tres grandes bancos islandeses que colapsaron en 2008. Se dijo que no estaba claro cómo las actividades políticas de Gunnlaugsson podrían haber afectado a los bonos de valor.

El primer ministro dijo en su comunicado en su página web que su esposa nunca se había beneficiado de sus actividades políticas – "todo lo contrario".

"Mi participación política y las políticas por las que he luchado dieron lugar a la reducción de su riqueza", escribió.

Le dijo a TV2 que había salido de la entrevista a la televisión sueca porque él fue sorprendido por las preguntas.

"Ellos comenzaron a hablar de los paraísos fiscales y eso. Entonces, dio la impresión de que había estado involucrado en eso. Es muy importante recordar que la compañía de mi esposa nunca ha estado en un paraíso fiscal. Y no es realmente una compañía offshore, ya que siempre pagó impuestos en Islandia", dijo. "Esto, por supuesto, me sorprendió. Y creo que debería disculparme por mi actuación en esta entrevista. A pesar de que me sentí traicionado y decepcionado, no debería haber dejado que me perturbara".

Legisladora: "Un colapso total de la ética”

Las declaraciones del primer ministro han hecho poco para calmar la ira por las revelaciones en un país donde la crisis financiera de 2008 -que provocó el colapso de su moneda, mercado de valores y varios bancos importantes- es un recuerdo doloroso reciente. Los manifestantes fuera del Parlamento el lunes agitaban pancartas que decían "Di la verdad" y "ADIÓS".

Los legisladores de oposición presentaron una propuesta de moción de censura, que podría ser debatida esta semana.

"Él ya ha hecho tanto daño a la confianza de la gente en el Estado, y difamó completamente a Islandia en los ojos de la comunidad internacional", dijo Birgitta Jonsdottir, legisladora del partido opositor Pirate.

Los islandeses estaban "avergonzados" y "en estado de shock" al ver a su líder en los informes de noticias sobre los documentos filtrados junto a otras figuras mundiales como el presidente ruso, Vladimir Putin, dijo la legisladora.

Los informes alegan que los archivos muestran la existencia de "una red clandestina operada por asociados de Putin que movieron al menos 2 millones de dólares a través de bancos y sociedades offshore", aunque el nombre de Putin no se menciona en los documentos. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, calificó los informes como "una serie de mentiras."

"Por lo general, nos comparamos con Escandinavia y Europa Occidental y ver a nuestro líder en compañía de Putin y esas personas -la gente se siente muy avergonzada en Islandia", dijo Jonsdottir.

"La gente está en un shock similar al de la crisis financiera en 2008, ya que es una sensación de completo colapso de la ética".

La ex primera ministra Johanna Sigurdardottir dijo que Gunnlauggson y su gobierno tenían que renunciar inmediatamente.

"No es solo la credibilidad de la nación a nivel internacional la que está en juego", escribió en su página de Facebook.

"La nación nunca va a tolerar lo que se descubrió que los líderes están haciendo. Ha habido un incumplimiento total de la confianza entre el gobierno y la población del país".

Inga Thordar, Jethro Mullen, Bharati Naik, Vasco Cotovio, Laura Pérez Maestro y Catherine E. Shoichet contribuyeron con este reporte.