Kim Jong Un (d) y su padre Kim Jong Il.

(CNN) - Un nuevo documental revela cintas de audio secretas del exlíder norcoreano Kim Jong Il hablando abiertamente de sus frustraciones con la propaganda y la producción cinematográfica del país.

En las cintas sacadas del país en la década de 1980 por dos surcoreanos secuestrados y retenidos en Corea del Norte, se le oye hablar libremente y con voz aguda.

"Los amantes y el déspota" cuenta la historia de cómo la actriz Choi Eun-hee y el director Shin Sang-ok fueron capturados por agentes norcoreanos en 1978, y se mantuvieron en Corea del Norte durante ocho años, obligados a hacer películas.

Ellos hicieron 17 películas en cautiverio, que van desde dramas hasta thrillers.

Con una grabadora oculta, lograron captar algunas de sus reuniones con el líder obsesionado con la película.

Los expertos dicen que las cintas podrían incluso ayudar a arrojar luz sobre el hijo de Kim, Kim Jong Un, el inescrutable líder joven que gobierna el país hoy.

El crítico
A Kim se le escucha disculparse por la técnica del secuestro, prometiendo dinero y recursos para la industria cinematográfica, y quejándose de la calidad de las películas que su país ha estado produciendo.

"¿Por qué todas nuestras películas tienen las mismas tramas ideológicas? No hay nada nuevo en ellas", dice.

También dice que para él los cineastas de su país son carentes en comparación con los de sus rivales más exitosos en el sur.

"No tenemos ninguna película que entre en los festivales de cine, pero en Corea del Sur, tienen mejor tecnología, ellos son como estudiantes universitarios, y nosotros estamos en la escuela de párvulos", afirma.

En una nota más personal, según Choi, Kim se burló de su propia estatura diminuta. Cuando la conoció por primera vez le dijo "Mírame ¿No soy pequeño?", Y luego hizo una cruda comparación.

En ese momento, Kim era jefe del Ministerio de Cultura y propaganda del país. Shin y Choi describieron a Kim como alguien que controlaba todo, según Paul Fischer, que escribió un libro sobre el secuestro.

"Kim Jong Il era un fanático del cine", dice Fischer.

Un líder inseguro

Choi y Shin eventualmente lograron escapar de sus guardianes norcoreanos durante un viaje a Europa y llegaron eventualmente a Estados Unidos.

Pero antes de hacerlo, lograron sacar las cintas de audio durante un viaje anterior y un intermediario llevó las grabaciones al Departamento de Estado en 1985.

"Me quedé boquiabierto", dijo David Straub, un especialista de Corea en el Departamento de Estado en ese momento, quien recibió las cintas y comenzó a escucharlas.

"Horas y horas de grabaciones de Kim Jong Il hablando con relativa libertad sería una ganancia inesperada de inteligencia para el gobierno estadounidense, ya que nunca lo habíamos oído hablar antes, mucho menos en privado", afirma.

Greg Scarlatoiu, del Comité para los Derechos Humanos en Corea del Norte, dijo que las cintas mostraban que Kim estaba inseguro acerca de todo, incluyendo lo que más amaba – las películas – y este rasgo probablemente fue compartido por su hijo Kim Jong Un.

"Al igual que su padre antes, este líder de Corea del Norte debe sufrir de un complejo de inferioridad", dijo. "La inseguridad fue seguramente algo que Kim Jong Un heredó", añade.