Washington (CNN Español) – Cuba tiene una larga historia de violaciones de los derechos humanos desde su separación de España en 1898 y a través del siglo XX.

El Informe Mundial de 2014 de Human Rights Watch consignaba que la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional recibió más de 3.600 denuncias de detenciones arbitrarias entre enero y septiembre de 2013, en comparación con las cerca de 2.100 recibidas en 2010.

En los años 60, durante el comienzo de la revolución encabezada por Fidel Castro se cometieron numerosas ejecuciones extrajudiciales. Cientos de ellas ocurrieron en la prisión de La Cabaña, una fortaleza situada al este de la Bahía de La Habana, bajo la dirección de Ernesto 'Che' Guevara.

La represión en los primeros años de la revolución provocó la salida de la isla de un millón de cubanos, una décima parte de la población en ese entonces.

José Miguel Vivanco director ejecutivo de Human Rights Watch explicó que “cuando se consolida el régimen, y ya se establecen las instituciones propias de la revolución y logran controlar efectivamente a la población civil, cuando se produce el éxodo a Miami de buena parte de la población, especialmente de los sectores de la élite política, la elite económica. El régimen actúa en términos yo diría, muy calculados".

El gobierno de Castro instauró el código penal en la década de los 70 y prohibió prácticamente todo lo que no estuviera expresamente autorizado por el régimen.

En los años 1980 y 1990 se arrestó a miles de prisioneros políticos y Organizaciones como las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y otras agrupaciones de protección de los derechos humanos acusaron al gobierno de La Habana de violaciones.

Washington denunció el abuso de detenidos y prisioneros, acoso a la oposición, interferencia de comunicaciones privadas, prostitución de menores y turismo sexual. Además de prohibición del derecho a la libre asociación y a la libertad de expresión.

Carlos Lauría, coordinador del Comité para la Protección de Periodistas para las Américas, dijo que quienes aún intentan hacer algún tipo de periodismo independiente son acosados, hostigados y detenidos.

Agrega que los periodistas que se encuentran presos sufren vejaciones constantes, no reciben atención médica adecuada y tanto ellos como sus familias son sometidos a “tremendas presiones psicológicas".

Entre los hechos más recientes de violaciones a los derechos humanos se destaca el del 2 de abril de 2003, en el que tres cubanos fracasaron en su intento de secuestrar una embarcación para huir de la isla. Posteriormente fueron fusilados, lo que desató condenas internacionales.

Tomás Ayuso, analista del Consejo para Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos, tildó el suceso de “un irrespeto a los derechos humanos” y añadió que las personas estaban tratando de escapar de la isla “los agarran los fusilan y ahí terminó todo, no hay ni un cargo, no hay un juicio, no hay un proceso legal; eso no puede existir, eso es barbarie”.

Lauría comentó que en marzo de 2003, el gobierno de Fidel Castro extinguió un movimiento de prensa independiente que se había gestado en los años noventa y “envió a la cárcel a 75 disidentes considerados prisioneros de conciencia por las organizaciones principales de derechos humanos internacionales entre ellos a 29 periodistas".

La liberación de este grupo se logró en 2010, luego que el preso político Orlando Zapata Tamayo falleciera tras realizar una huelga de hambre por 85 días y la posterior huelga de hambre del disidente Guillermo Fariñas, lo que presionó al gobierno cubano. El grupo de los 75 tuvo que decidir entre seguir encarcelados o el exilio forzado. La mayoría optó por ser trasladados a España.

Organizaciones como Human Rights Watch expresan que el historial de abusos del régimen cubano es más profundo y que Fidel Castro y el resto de los miembros de su gobierno son “los directos y únicos responsables por las violaciones que allí se cometen a diario y que se han cometido a lo largo de estas varias décadas desde el triunfo de la revolución”, según el director ejecutivo de esa entidad.

Vivanco se reunió con Fidel Castro en 1995 para negociar la liberación de 24 presos políticos. Castro aceptó liberar a seis.

Esta fue su percepción del gobierno cubano tras el encuentro: “La concepción de él, la que a mí me transmitió en la reunión que sostuve con él durante largas horas era que Cuba vivía unas circunstancias excepcionales, una situación de emergencia permanente, que estaba sitiada por los cuatro costados y en esas circunstancias, un régimen especial, político y jurídico debía prevalecer y había que suspender entonces esas garantías o esos derechos burgueses como son las libertades públicas que son como digo, a las que estamos acostumbrados en democracia hoy día, porque era necesario concentrar el poder frente a la amenaza que representaba una potencial invasión por parte de los Estados Unidos a Cuba”.

La presión internacional, incluida la histórica visita del papa Juan Pablo II a la isla durante cinco días en 1998, ha logrado que Cuba realice algunas acciones que mejoran su historial.

El 12 de enero de 2015, el gobierno de Cuba completó la liberación de 53 presos políticos en la isla. El 12 de enero, el gobierno de Cuba completó la liberación de 53 presos políticos en la isla. Este acontecimiento había sido anunciado por el presidente Raúl Castro a mediados de diciembre de 2014 y se realizó poco antes del viaje de una misión de Estados Unidos a Cuba con el fin de comenzar el proceso para normalizar las relaciones entre ambos países.

Pero el debate en la isla seguirá concentrado en la percepción de lo que representan los derechos humanos en una democracia y la visión del gobierno cubano.