(CNN Español) – A los cubanos les gusta bromear que viven como pobres, pero piensan como ricos. Una manera de decir que en Cuba la gente no ha perdido la capacidad de soñar en grande.

Esto en gran medida se debe a que la revolución de Fidel Castro permitió que millones de cubanos de origen humilde llegaran a ser médicos, abogados o ingenieros, algo impensable antes de 1959. Como cuenta un residente de la isla, “yo era casi analfabeta y con la revolución estudié y mis hijas estudiaron, hicieron un licenciado”.

Datos de la Unicef revelan que entre 2008 y 2012 la tasa total de alfabetización de adultos fue del 99.8%.

En Cuba todo mundo tiene acceso a la educación, incluso la universitaria algo considerado como uno de los logros de la revolución, aún cuando esa educación viene con una alta carga ideológica.

Esa ideología también ayudo a erradicar la división de clases sociales en los primeros años del proceso revolucionario, inculcando a los cubanos que todos eran iguales, y aunque en la práctica no fuera así hoy es difícil encontrar a un cubano que se considere inferior a otro.

Fidel Castro nunca pudo eliminar el racismo de raíz como había prometido, pero sí logró atenuarlo. La convivencia interracial es cada vez algo más común.

La revolución también ayudó a la emancipación de la mujer. La gran mayoría trabaja, gana los mismos sueldos que los hombres, y tiene acceso a jardines infantiles para cuidar sus hijos.

Otro de los logros del gobierno de Castro fue la instauración de un sistema de salud pública que ha sido la envidia de muchos países en desarrollo, y aunque la atención médica estatal se ha desmejorado notablemente, el índice de mortalidad en Cuba sigue siendo uno de los más bajos del mundo.

Según la Unicef la tasa de mortalidad infantil de menores de 5 años pasó de 13 por cada 1.000 nacimientos en 1990 a 6 en 2012.

La mayoría de los cubanos piensa que los logros en educación y salud son dignos de defender, pero lo que cada vez menos cubanos aceptan es que estos logros sean a cambio de sus libertades civiles.