(CNN Español) - Nuevos enfrentamientos se registraron este jueves en la penitenciaría estatal de Alcaçuz, en la ciudad de Natal, en el estado de Río Grande del Norte, al noreste de Brasil, según informó la agencia estatal de noticias Agencia Brasil.

“Escenas de un combate de grandes proporciones” fueron trasmitidas en vivo por la televisión local en la misma prisión en la que se han registrado motines desde el pasado 14 de enero, según registra la agencia estatal de noticias.

Las imágenes trasmitidas por la televisión mostraron a varios presos transportando a sus compañeros heridos en carretillas, además de uno de los pabellones del centro penitenciario sale humo, de acuerdo con Agencia Brasil.

Esta prisión ha sido lugar de fuertes enfrentamientos en los últimos días. Sólo el pasado 15 de enero, las autoridades de seguridad pública de Río Grande del Norte confirmaron la muerte de al menos 26 personas en enfrentamientos entre bandas rivales en la Penitenciaría del Estado de Alcaçuz, según informó la agencia de noticias.

Las autoridades, dice el medio, sospechan de que pueda haber más muertos producto de esa disputa y que los cuerpos hayan sido arrojados a un pozo de aguas residuales de la prisión.

Imagen de prisioneros de la Centro Penitenciario de Alcaçuz en Metal, Rio Grande do Norte, Brasil, durante confrontaciones el 19 de enero de 2017. (Crédito: ANDRESSA ANHOLETE/AFP/Getty Images)

Imagen de prisioneros de la Centro Penitenciario de Alcaçuz en Metal, Rio Grande do Norte, Brasil, durante confrontaciones el 19 de enero de 2017. (Crédito: ANDRESSA ANHOLETE/AFP/Getty Images)

Refuerzo de seguridad

El ministro de Defensa, Raul Jungmann, informó que el gobierno federal enviará a al menos 1.000 hombres del ejército, la Armada y la Fuerza Aérea a cuidar las prisiones de todo el país, informó este miércoles Agencia Brasil, que agrega que los soldados entrarían en acción en unos 8 o 10 días.

El Ministerio de Defensa destinará 3,1 millones de dólares para hacerle frente a una situación que el propio presidente Michel Temer calificó como “infernal”.

“Las tropas solo ingresarán en los centros penitenciarios después de que las fuerzas policiales locales se aseguren de que no hay riesgo. No tendrán ningún contacto con los internos, que serán previamente sacados de sus celdas y otras instalaciones durante la busca de armas, drogas y teléfonos móviles”, dijo Jungmann citado por Agencia Brasil.

La ola de violencia de este año en las prisiones de Brasil comenzó el 1 de enero cuando al menos 56 personas fueron asesinadas en el Complejo Penitenciario de Anisio Jobim en Manaos.

Las víctimas fueron decapitadas y sus cuerpos arrojados por encima de las paredes de la prisión. Sergio Fontes, secretario de seguridad pública del estado de Amazona, dijo que el motín fue originado por la disputa del control de la venta de drogas en la cárcel.

Mientras era sofocado ese motín, cuatro reos fueron asesinados el 2 de enero en la unidad carcelaria de Puraquequara en Manaos.

En el vecino estado de Roraima, 22 personas fueron asesinadas el 6 de enero en Penitenciaría Agricultural de Monte Cristo.

El 8 de enero, cuatro prisioneros fueron asesinados en la cárcel pública de Desembargador Raimundo Vidal Pessoa en Manaos.

Algunos prisioneros escaparon durante los disturbios.