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Cine

La razón por la que ‘Star Wars: The Last Jedi’ no satisface las expectativas

Por Brian Lowry

(CNN) — Si las expectativas de Star Wars: The Last Jedi fueron excesivamente (y tal vez injustamente) elevadas, fue gracias a The Force Awakens, que tenía un gran agujero con la forma de Luke Skywalker en el centro. Sin embargo, incluso con Luke en la historia, la película se siente como una decepción significativa, una más floja que su predecesora si se buscaba  avivar el entusiasmo por la próxima etapa de la trilogía.

Con una duración de más de dos horas y media, la octava película de La guerra de las galaxias construida alrededor del clan Skywalker es la más larga y muestra altas dosis de acción. No obstante, pese al enorme despliegue y espectáculo visual, demasiados componentes claves de la película, incluso los que han mantenido a los fanáticos viciosamente adivinando y debatiendo, resultan deplorables.

Para ser justos, el escritor y director Rian Johnson ofrece algunas sorpresas genuinas, y ha salpicado la película con momentos agradables, desde el humor desencadenante hasta la primera batalla espacial y las devoluciones de películas anteriores, prácticamente mostrando un letrero para asegurar que las audiencias tendrán oportunidades para gritar y gritar.

The Last Jedi también agrega un número de personajes nuevos, la mayoría de los cuales se sienten bastante obviables, con la excepción de Rose (Kelly Marie Tran), una valiente rebelde cuya vulnerabilidad parece estar bien calibrada para conectarse con la legión de admiradores de “Star Wars”.

Aún así, la ansiosamente esperada llegada de Luke (Mark Hamill) —con la prometida tutela de Rey (Daisy Ridley), y el rol anterior en el oscuro descenso de Kylo Ren (Adam Driver)— no se enciende como se esperaba.

Mientras Force Awakens hizo un admirable trabajo de ingeniería para armar el nuevo elenco (los otros miembros clave son John Boyega como Finn y Oscar Isaac como Poe), The Last Jedi se atasca en el medio y no se recupera lo suficiente para compensarlo al final.

Es cierto, Star Wars ha superado las decepciones pasadas, incluidos los clichés de la segunda trilogía de George Lucas, sin dañar a la franquicia ni la inversión emocional que los fanáticos tienen como una propiedad que se transmite de padres a hijos.

Al igual que las películas anteriores de la saga, que produjeron momentos destacados, The Last Jedi se siente menos que la suma de sus partes. Y donde el director de Force Awakens, JJ Abrams, sentó las bases para esta secuela, esta película deja a Abrams (quien repetirá ese papel en el Episodio IX) con un trabajo hecho para él. Los defectos también invitan a cuestionar el voto de confianza previo a la publicación de Lucasfilm al ungir a Johnson como director.

En términos comerciales groseros, no es necesario ser vidente para predecir que The Last Jedi será un gran éxito, mitigando cualquier crítica. Sin embargo, si The Empire Strikes Back (El imperio contraataca) se erige como el capítulo definitorio de la saga de La guerra de las galaxias, como segunda película, The Last Jedi se ubica más cerca del extremo opuesto.

La muerte de Carrie Fisher el año pasado sirve como una sombría nota de pie de página para la película, y hay una gran dedicatoria a ella en los créditos de cierre.

Lo que precede a eso en general, por desgracia, representa un paso creativo hacia atrás y no un salto hacia adelante. Siendo optimistas, The Last Jedi deja muchas posibilidades llenas de intriga para una vuelta culminante. Y también hay margen de mejora que nos recuerda que cuando se trata de “Star Wars”, tales esperanzas, nuevas o no, nunca se van.

Star Wars: The Last Jedi se estrenará el 15 de diciembre en los Estados Unidos. Tiene una calificación de PG-13.