(CNN) - A los angustiados padres de 12 niños tailandeses que están atrapado en una cueva desde hace semanas con su entrenador de fútbol ​​no se les ha dicho si sus hijos están entre los rescatados, dijo un familiar a CNN.

Cuatro de los niños fueron sacados de la cueva en el norte de Tailandia el domingo por la noche y se están recuperando de su terrible experiencia en una sala de aislamiento recién acondicionada en un hospital cercano. Pero aún no han visto a sus padres.

Cuatro muchachos más fueron sacados de la cueva en camillas el lunes, dijo un testigo a CNN.

Los muchachos, que forman parte de un equipo de fútbol juvenil conocido como Wild Boars, fueron encontrados el pasado lunes después de desaparecer hace más de dos semanas. Las operaciones para rescatarlos de un espacio profundo en el estrecho sistema de cuevas Tham Luang Nang Non inundado todavía están en marcha.

En lugar de reunirse con sus hijos, las familias de los muchachos acordaron permanecer en el sitio de la cueva hasta que todos los niños y su entrenador de fútbol salgan de la cueva, dijo un pariente de uno de los Wild Boars a CNN.

La semana pasada, antes de la compleja operación del domingo para rescatar a los niños, la secretaria de Salud de Tailandia, Dra. Jessada Chokedamrongsook, advirtió que tendrían que ser puestos en cuarentena por un corto período de tiempo antes de que se les permita ver a sus familias.

Los médicos los controlan por cualquier enfermedad que puedan haber contraído en la cueva y su cuarentena reducirá el riesgo de infección.

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Tras su visita la semana pasada al hospital Chiang Rai Prachanukroh, donde los niños rescatados fueron  llevados, Chokedamrongsook dijo que los niños "se mantendrían alejados de los padres durante uno o dos días y permanecerían en la sala de cuidados" antes de seguir bajo evaluación por parte de los médicos por cinco a siete días.

Si bien actualmente es prioritario prestar atención a su salud física, es probable que los niños desarrollen síntomas psicológicos a corto plazo después de su rescate.

La Dra. Jennifer Wild, profesora asociada de psicología experimental y psicóloga clínica consultora en la Universidad de Oxford, dijo que será importante que los niños se centren en el hecho de que salieron de forma segura, que sus compañeros de equipo que aún están en la cueva están recibiendo ayuda y que pronto se reunirán con sus familias.

Wild dijo que mantener a los padres lejos de sus hijos sí le pareció una decisión inusual, pero dijo que estaba segura de que a los niños se les habría dado "una explicación sobre por qué aún no han visto a sus padres".

Cuando se reúnan, dijo Wild, los padres deberían "hacerles saber a sus pequeños que están ahí para ayudarlos y hacer que vuelvan a la rutina. Han pasado por esta prueba y deben enfocarse en seguir adelante".

Las autoridades se han negado a confirmar los nombres reportados en los medios locales, pero la especulación sobre las identidades de los cuatro niños que han sido evacuados con éxito de la cueva abunda en las áreas circundantes.

En la pequeña ciudad de Mae Sai, donde se encuentra la cueva, todo el mundo habla de ella, junto con los detalles de la segunda búsqueda, que comenzó a las 11 a.m. hora local (medianoche ET).

El sábado, los niños pudieron escribir cartas a sus padres. En los mensajes personales, escritos en tenue tinta azul sobre papel rayado, muchos niños le dijeron a sus padres que los amaban.

El miembro más joven del equipo, Titun de 11 años, dijo en su nota que quería comer pollo frito.

Su padre le dijo a CNN que cuando el chico llegue a casa puede tener todo lo que quiera.

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A corto plazo después de su escape, los niños pueden desarrollar uno de muchos síntomas psicológicos, dijo la Dra. Andrea Danese, directora del Stress & Development Lab en el Instituto de Psiquiatría, Psicología y Neurociencia del King's College London en el Reino Unido, en un declaración.

"Pueden volverse temerosos, aferrados o nerviosos, pueden temer por su seguridad, pueden ponerse muy malhumorados o fácilmente molestos (o, en cambio, pueden distraerse o adormecerse) o pueden tener dolor de cabeza y dolor de estómago relacionado a la angustia intensa", dijo.

Según el Dr. Neil Greenberg, profesor de defensa de la salud mental en King's, una amplia gama de factores podría influir en la forma en que los niños lidian con la situación y vuelven a la normalidad.

"También es probable, dada su edad, que la naturaleza de su comunicación con sus familias también afectará a los niños, la ansiedad expresada por sus familias podría erosionar fácilmente la capacidad de recuperación de un niño", dijo Greenberg.

"Por otro lado, un enfoque positivo como decir 'va a estar bien' puede ser una forma efectiva de aliviar sus miedos".

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Sandi Sidhu de la CNN, la periodista Angie Puranasamriddhi y Patrick Sarnsamak en Chiang Rai contribuyeron a este informe.