CNNEarrow-downclosecomment-02commentglobeplaylistsearchsocial-facebooksocial-googleplussocial-instagramsocial-linkedinsocial-mailsocial-moresocial-twittersocial-whatsapp-01social-whatsapptimestamptype-audiotype-gallery
Drogas

Se puede exigir a drogadictos en libertad condicional que permanezcan lejos de las drogas, según Corte Suprema de Massachusetts

Por Jen Christensen

(CNN) — La Corte Suprema Judicial de Massachusetts, Estados Unidos, dictaminó el lunes que no fue cruel e inusual castigar a una persona que está en libertad condicional tras una prueba positiva de drogas.

Los expertos han estado observando el caso de cerca, ya que miles de personas que luchan con el trastorno por consumo de sustancias se encuentran atrapadas en el sistema judicial de la nación en medio de la epidemia de opioides del país.

MIRA: Aumenta la exposición infantil a un opioide

“La decisión es un golpe enorme, y creo que en el lado equivocado de la historia”, dijo el lunes Lisa Newman-Polk, la abogada que representó a la acusada en el caso.

El trastorno por consumo de sustancias ocurre cuando el consumo de drogas o alcohol provoca problemas de salud en el trabajo, la escuela o el hogar, según el Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales, que los profesionales de la salud mental usan para identificar el comportamiento del paciente. La recaída es a menudo parte del proceso de recuperación, según muestran los estudios.

Como abogada y trabajadora social certificada con experiencia clínica en el tratamiento de adicciones y otros trastornos de salud mental, Newman-Polk dijo antes de la decisión que estaba “tan frustrada, en efecto, por lo que vi fue un malentendido por parte de los jueces”. “Tienen esta idea equivocada sobre la naturaleza del trastorno por consumo de sustancias y lo que realmente ayuda a alguien a recuperarse”, dijo.

“Todo este concepto de amenazar a las personas para que dejen de usarla [la sustancia] es totalmente ineficaz”.

Drogas

El tribunal no estuvo de acuerdo y concluyó que “en circunstancias apropiadas, un juez puede ordenar que un acusado adicto a las drogas permanezca libre de drogas como condición de la libertad condicional, y que se puede encontrar que el acusado está en violación de su libertad condicional si da positivo en consumo de una droga ilegal”.

LEE: Las drogas sintéticas matan ahora más personas que los opioides prescritos, según un reporte

Las condiciones establecidas por el juez “fomentaron el objetivo de rehabilitación de la libertad condicional al facilitar el tratamiento de la adicción a las drogas del acusado”, explicó el tribunal.

Los argumentos

El crimen fue cometido por Julie Eldred, de 30 años, una de los aproximadamente 2,1 millones de estadounidenses con un trastorno por consumo de opioides.

Pese a que ya está mejor, la mujer es adicta a las drogas desde los 14 años. Fue a la cárcel por robar a una persona a la que le cuidaba el perro y finalmente logró libertad provisional, pero el juez le ordenó estar limpia de drogas.

Para reprimir sus ansias por tomar fentanilo (una droga sintética) y síntomas de abstinencia, un médico le recetó Suboxone, un medicamento utilizado para tratar la adicción a los opioides, pero ella recayó. Alrededor del 88% de las personas lo hacen, incluso después del tratamiento y la desintoxicación completa de opioides, según un estudio.

Doce días después de estar en libertad, una prueba de drogas dio positivo.

MIRA: La Casa Blanca sugiere imponer la pena de muerte a traficantes de drogas

No había robado ni infringido ninguna ley, pero el juez la mandó de nuevo a la cárcel hasta que estuviera rehabilitada. Newman-Polk argumentó ante el tribunal que el requisito de que Eldred permanezca libre de drogas para evitar la cárcel era inconstitucional porque, en parte, su recaída fue un síntoma de su trastorno por consumo de sustancias.

El estado de Massachusetts,  por otro lado, argumentó en el tribunal que la detención no solo era permisible, sino que “pudo haber ayudado a salvar su vida, dada la naturaleza peligrosa del fentanilo”.

La Corte Suprema de Justicia de Massachusetts concluyó el lunes que “los jueces deben actuar con flexibilidad, sensibilidad y compasión cuando se trata con personas que sufren de adicción a las drogas”. Un juez debe tener la “flexibilidad en cada etapa del proceso” debido a los “objetivos de rehabilitación de la libertad condicional”.

“Este enfoque individualizado de libertad condicional fomenta un entorno que permite y fomenta la recuperación, al tiempo que reconoce que la recaída es parte de la recuperación”, dijo la decisión del tribunal. El castigo no fue por el uso de drogas sino por “el crimen subyacente”.

El caso ha enfrentado a los expertos en drogas entre sí y desafía la noción misma de lo que es la adicción y qué papel deben jugar los tribunales en ella.

La pregunta se ha vuelto aún más relevante a medida que crece la epidemia de opioides. Las sobredosis de opiáceos en Estados Unidos aumentaron un 30% entre julio de 2016 y septiembre de 2017, según las estadísticas del Gobierno.

Los pensamientos sobre las drogas

Algunos expertos legales dicen que gran parte de la ley actual sobre drogas en Estados Unidos se creó en tiempos de la Prohibición.

LEE: El impresionante cambio de una madre exdrogadicta cuyo bebé fue adoptado por un policía

En la década de 1920, los médicos prominentes creían que el “mal de adicción”, como lo llamaba el doctor Alfred C. Prentice, miembro del Comité de Estupefacientes de la Asociación Médica Estadounidense, era una aflicción de los “débiles mentales”.

Tratar el trastorno por consumo de sustancias como una enfermedad era una “simulación superficial” por parte de médicos “incompetentes”, escribió el médico en el Journal of the American Medical Association, que estaba destinado a ayudar a los médicos cuyos pacientes tenían una “perversión completa de la naturaleza moral” y “una fuente de peligro para todos, tanto física como moral”.

Una enfermedad cerebral

Newman-Polk acudió a expertos para argumentar que, desde la década de 1920, la ciencia ha evolucionado y los tribunales no lo han hecho.

Muchos expertos coinciden en que la adicción es una “enfermedad que afecta tanto el cerebro como el comportamiento”, según los Institutos Nacionales de Salud.

Las imágenes cerebrales muestran que el trastorno por consumo de sustancias cambia físicamente en áreas que son esenciales para el control del comportamiento y la toma de decisiones, lo que dificulta combatir el impulso de consumir drogas, incluso si un tribunal amenaza con un castigo.

Eso significa que una recaída periódica, como la de Eldred, probablemente sea parte de la recuperación, y castigar a estas personas por su enfermedad es “moralmente indefendible”, argumentó Newman-Polk en la Corte.

El estado de Massachusetts argumentó que la ciencia de la “enfermedad cerebral” todavía es “controvertida” y “no lo suficientemente desarrollada” como para que los tribunales la utilicen en esta cuestión constitucional. La Corte estuvo de acuerdo el lunes. El tratamiento no tiene que ser voluntario para ser eficaz, y el monitoreo puede ser un incentivo poderoso, según muestran estudios.

La importancia del caso

“Este caso es emblemático de qué papel juega el sistema, y hay muchas cosas que el sistema hace que son contraproducentes desde el punto de vista de la salud pública”, dijo Leo Beletsky, profesor asociado de Derecho y Ciencias de la Salud en la Universidad Northeastern, quien contribuyó en el caso Eldred.

MIRA: “No sabes que eres adicto hasta que es demasiado tarde”, dice un rehabilitado y da algunos consejos

Bajo su punto de vista, “este caso en sí mismo no cambiará las cosas, pero es el primero de muchos que comienza a restarle importancia a la idea de que la criminalización es la forma de abordar el abuso problemático de sustancias”, dijo. “Los tribunales no se han mantenido al día con la ciencia en sí misma. Es hora”.

En cuanto a Eldred, Newman-Polk aseguró que está en “un buen lugar, y siempre lo digo con cauto optimismo”.

Desde el año pasado, cuando defendió el caso, Newman-Polk recibió llamadas y cartas de abogados y jueces que se sienten alentados por su lucha. Incluso sin la victoria, “la idea de hacer que el público piense en esto es una victoria, y al menos hemos movido la aguja un poco”.