(CNN) – Aunque la mayoría soñamos entre cuatro y seis veces por noche, olvidamos el 90% de nuestros sueños 10 minutos después de que acaban. Los sueños están hechos para olvidarse, explicó Antonio Zadra, profesor de Psicología de la Universidad de Montreal. Es "muy importante no confundir las experiencias oníricas con la realidad".

Los expertos dicen que es vital que soñemos, aunque no recordemos la mayoría de nuestros sueños. Estos expertos no se ponen de acuerdo en por qué son importantes. "No hay consenso entre los investigadores sobre la función de los sueños", explicó Deirdre Leigh Barrett, profesora de Psicología de la Escuela de Medicina de Harvard, aunque hay varias teorías.

Sigmund Freud afirmaba que los sueños nos sirven para cumplir nuestros mayores deseos. Robert Stickgold, profesor de Psiquiatría y director del Centro para el Sueño y la Cognición de la Escuela de Medicina de Harvard, cree que los sueños "nos permiten, dentro de un marco experimental consciente, imaginar acontecimientos y sus consecuencias".

John Allan Hobson y Robert McCarley, psiquiatras de la Universidad de Harvard, propusieron la hipótesis de la activación-síntesis, según la cual no soñamos, sino que lo que pensamos que es un sueño es en realidad nuestro cerebro que trata de darle sentido a varios impulsos eléctricos que se activan en el tallo cerebral durante la fase REM (movimiento ocular rápido, por sus siglas en inglés) del sueño. Otros creen que los sueños son una forma de simulación de amenazas, un entrenamiento que nuestro cerebro desarrolló para combatir amenazas en la vigilia.

Moran Cerf, profesor de Neurociencias y Negocios en la Escuela Kellogg de Administración de la Universidad Northwestern de Estados Unidos, dijo que algunas personas creen que los sueños son una forma de trasladar los recuerdos de la memoria a corto plazo a la de largo plazo o una forma de elevar los pensamientos suprimidos. Algunos científicos creen que es la forma en la que nuestro cerebro desecha el exceso de información para que podamos consolidar la información importante, aunque hay quien cree que los sueños nos ayudan a procesar las emociones.

Sin importar qué son los sueños, a los humanos les fascina este mundo que nuestro cerebro crea. Muchas personas llevan diarios de sueños, los usan como guía o tratan de controlarlos a través de los sueños lúcidos. Gracias a los avances tecnológicos, a muchas personas les cautiva la idea de que algún día podamos grabarlos.

Los científicos trabajan en la idea. "Los sueños nos han fascinado desde hace milenios y por primera vez en la historia" podemos hacer algo al respecto, dijo Cerf.

¿Cómo se grabarían los sueños?

"Soñamos para olvidar", escribió el científico Francis Crick. Pero ¿y si no tenemos que olvidar? ¿Qué pasaría si pudieras ver una vez más cómo ganaste la lotería, cómo conociste a tu celebridad favorita o cómo volaste sobre el Gran Cañón? Científicos de todo el mundo trabajan en la tecnología para descifrar el contenido, las imágenes, los movimientos y el habla en nuestros sueños.

Daniel Oldis, investigador de sueños independiente y autor del libro The Lucid Dream Manifesto, está trabajando con David M. Schyner en la Universidad de Texas en Austin para registrar los movimientos y el habla en nuestros sueños. Schyner dirige el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas de la universidad y usa la electromiografía (EMG) para medir los impulsos de los nervios a los músculos mientras los sujetos duermen.

Oldis explicó que aunque no te estés moviendo mientras sueñas, "los impulsos nerviosos siguen yendo a los músculos" y los electrodos en los brazos, las piernas y el mentón los miden. Lo que intentan es analizar los movimientos básicos, como caminar, recoger algo o estrechar la mano, para relacionar la información de los electrodos con un avatar que emula los movimientos del individuo en su sueño.

Además de los movimientos, Oldis está tratando de descifrar el habla en nuestros sueños al colocar cinco o seis electrodos en los labios y la garganta de los participantes.

Cada estudio cuenta con dos estudiantes como sujetos. "Antes de que los sujetos se duerman, pronuncian cada fonema (sonidos específicos) del idioma inglés para registrar los patrones musculares", explicó Oldis. "Luego, esto sirve de plantilla cuando hablan en un sueño".

Oldis explicó que uno de los desafíos es verificar lo que un participante dijo en un sueño comparándolo con los recuerdos del participante y con la interpretación del dispositivo.

Mientras Oldis trabaja en el perfeccionamiento del movimiento y el habla en nuestros sueños, el profesor Yukiyasu Kamitani, de la Universidad de Kioto, Japón, está trabajando en la decodificación de imágenes.

Kamitani publicó recientemente un estudio en el que muestra el uso de IRMF (imágenes de resonancia magnética funcional, que sirven para detectar la actividad cerebral analizando el flujo sanguíneo) en la reconstrucción de imágenes de la mente de una persona que despierta.

Publicó en Twitter un ejemplo fascinante de imágenes reconstruidas con base en las imágenes que los sujetos vieron.

"Nuestro enfoque puede extenderse a la reconstrucción de diversas clases de estados subjetivos, tales como las ilusiones, las alucinaciones y los sueños, por lo que ofrecen una nueva ventana hacia el contenido interno del cerebro", explicó Kamitani.

Su estudio profundizó en los datos de un estudio de 2013, en el que se usó aprendizaje automático y datos de IRMF para demostrar que los mismos patrones de actividad cerebral son los que producen las experiencias visuales en el sueño y en la vigilia. En teoría, esto permite que los investigadores predigan el contenido de los sueños basándose en los patrones de actividad cerebral.

"Hasta que podamos […] analizar el cerebro de una persona despierta [y podamos decir] 'Miren, esto es lo que está pensando e imaginando', es una ilusión pensar que podemos hacer lo mismo con los sueños", señaló Zadra. El estudio de Kamitani es el primer paso hacia este objetivo.

De igual forma, Cerf y su equipo están trabajando con pacientes que se someterán a cirugía cerebral para poner electrodos directamente en el cerebro y "escuchar la actividad de neuronas específicas". Cerf explicó que esto da a los investigadores acceso al tema o a lo esencial de tu sueño, pero no a lo que ves. "Podemos decir que soñaste con tu papá y tu mamá, pero no sabremos con certeza qué llevaba puesto tu mamá", dijo.

Como señaló Oldis, "el objetivo es juntar todo esto y crear una película de tu sueño".

¿Qué podrías soñar?

Grabar los sueños suena a algo salido de una película de ciencia ficción (de hecho, hay una: "Hasta el fin del mundo", de Wim Wenders), pero analizar nuestros sueños podría tener ventajas que van más allá del entretenimiento.

"Podemos aprender muchísimo sobre nosotros al poner atención a nuestros sueños", dijo Barrett.

Sin embargo, Stickgold advierte que uno de los peligros de grabar los sueños es exagerar en la interpretación o depender de ellos. "Los sueños son mucho más ingenuos" que nuestros pensamientos cuando estamos despiertos, dijo.

A Cerf le preocupa que al grabar los sueños, sea fácil infiltrarse en ellos. Piensa en cosas relativamente inofensivas, como formas en las que los anunciantes podrían enviarte mensajes subliminales mientras duermes. Parece que Christopher Nolan iba por el camino correcto con su cinta taquillera, "El origen". ¿Hay alguna posibilidad de que te despiertes con ganas de comprar una pasta dental Colgate o un producto Apple?

Oldis va un poco más allá: "Si puedes grabar tu propio sueño con tus propias capacidades, ¿qué impedirá que alguien grabe tus sueños?". ¿Acaso el futuro de la interrogación militar será infiltrarse en los sueños de un prisionero para obtener información?

¿Qué tan pronto podremos empezar a grabar nuestros sueños?

"Alexa, reproduce el sueño de anoche" podría sonar increíble en este momento, pero tal vez sea el futuro de esta tecnología. Sin embargo, es probable que aún nos falten varios años.

Hay un dispositivo más cercano a la realidad que te serviría para saber si soñaste y más o menos con qué soñaste. Cerf afirma que podría existir en unos "meses o en un año" y que dicho dispositivo te dirá si soñaste con personas en general. Sin embargo, no podrá grabar imágenes y lo comparó con el primer sistema operativo de una PC: algo muy simplón.

CNN no pudo confirmar si alguna empresa como Google, Microsoft o General Electric tienen algún producto parecido en desarrollo.

Oldis y otros creen que falta una década o dos para que exista una grabadora de sueños que produzca una película completa. Se imagina que el producto más avanzado será un pijama con sensores musculares integrados y un gorro con barbiquejo para registrar los movimientos y el habla en sueños. El gorro grabaría imágenes "por medio de tecnologías derivadas de la resonancia magnética o de la espectroscopia del infrarrojo cercano. Todos los datos se procesarán y se transmitirán como una película de tu sueño a tu computadora, tu reproductor de video digital o a Facebook para que todos tus amigos vean y compartan tu sueño".

Aunque esto es una posibilidad fascinante, por ahora es solo un sueño.