CNN) - La magia del vuelo nos ha fascinado desde hace más de un siglo.

Hay a quienes les basta con mirar los aviones volar desde el suelo. A muchos nos emociona ser pasajeros, miembros del jet-set moderno que viajan por el mundo. Pero para algunos la pasión del vuelo es abrumadora y la necesidad de volar se vuelve una obsesión.

CNN Travel habló con seis pilotos, quienes nos contaron por qué es genial su trabajo.

1. La libertad (Mélanie Astles)

Mélanie Astles

Ella es cinco veces campeona francesa de vuelo acrobático y fue la primera mujer en competir (y ganar) la exigente carrera aérea Red Bull.

"Mi padre me llevó a una exhibición aérea cuando tenía siete años. Me senté en un avión de combate y simplemente me enamoré de la aviación. Desde entonces, nada ha cambiado".

Aeronave favorita: "Es una pregunta difícil, pero básicamente, si tiene alas y vuela, ¡me basta!".

"Hace poco me encontré con el primer avión que volé, un Cessna 152, y eso me trajo recuerdos fantásticos. Recientemente la Fuerza Aérea francesa me invitó a volar un avión de combate Rafale; fue la experiencia más emocionante que haya tenido porque de hecho pude volarlo".

Astles vuela este Extra 330 en sus rutinas acrobáticas.

¿Por qué es genial ser piloto?: "Primero que nada, la sensación de libertad, de ser como un águila, ser uno con el avión… dejar todos tus problemas en tierra y mirar los sitios impactantes que hay abajo".

"De verdad ves el mundo desde una perspectiva diferente. Suele decirse que la mejor oficina del mundo es la cabina de mando de un avión, ¡y es cierto!".

2. Hacer volar una máquina enorme (Ken Hoke)

Ken Hoke

Hoke vuela los Boeing 757 y 767 de carga de UPS Airlines por todo el mundo. Ha sido un "adicto a la aviación" autoproclamado desde que voló por primera vez en 1972 en un Boeing 727 de United Airlines. "Todavía tengo las alas de plástico que me regaló la sobrecargo".

Aeronave favorita: "Es una pregunta difícil para un fanático de la aviación. Creo que cualquier máquina que pueda volar es asombrosa, ¡hasta las feas!".

"Mi favorito de todos los tiempos es definitivamente el Douglas DC-8. Soy aficionado de los aviones antiguos y disfruté mucho volar al viejo Ocho. Es, por mucho, la aeronave más desafiante que he volado".

¿Por qué es genial ser piloto?: "¡Una de las cosas más geniales de ser piloto es, simplemente, volar! Hacer volar una máquina, ya sea un globo, un planeador, un Cessna monomotor o un avión de cabina ancha, ¡es simplemente genial!".

"Lo mejor de ser piloto, para mí, es bajar las escaleras del avión y darme cuenta de que mi tripulación y yo acabamos de volar un avión de cabina ancha a lo largo de casi 5 mil kilómetros. Me sigue asombrando y me recuerda que tengo un trabajo genial".

3. La variedad (Bree Stotts)

Bree Stotts

Stotts vuela los helicópteros Sikorsky 76 de Helijet International para misiones de evacuación médica del Servicio de Ambulancias Aéreas de Columbia Británica, la provincia más septentrional de Canadá.

Se contagió del "virus" de la aviación en la preparatoria, cuando habló con el piloto de un hidroavión a quien le apasionaba volar a zonas remotas de la provincia.

Mientras estudiaba para su licencia de piloto de ala fija, Bree conoció los helicópteros. "Eso lo cambió todo".

Aeronave favorita: "Cualquier aeronave que tenga en frente al principio de un turno, aunque tengo una afinidad especial con el Sikorsky 61".

¿Por qué es genial ser piloto?: "Uno de los aspectos más geniales del trabajo que hago es la diversidad de oportunidades para los pilotos de helicópteros. Ha sido una plataforma espectacular para ver la vida de Columbia Británica, tanto urbana como remota".

4. El sol siempre brilla (Jim Payne)

Jim Payne (izquierda)

Payne es el jefe de pilotos de la misión Perlan II de Airbus, que tiene el objetivo de volar el planeador experimental presurizado Perlan 2 a una altitud asombrosa de 27 mil 500 metros.

El año pasado, Payne y su copiloto Morgan Sandercock rompieron con el Perland 2 el récord de altitud al alcanzar los 15 mil 917 metros en El Calafate, Argentina. Payne fue piloto de cazas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y piloto de pruebas; se volvió piloto porque "estaba encantado con la aviación. Además me gusta operar maquinaria y llegar rápido a todas partes".

Aeronave favorita: "Mi avión favorito es el que estoy volando en este momento. El más satisfactorio fue el F-4 Phantom porque exige una gran habilidad como piloto. El de mejor desempeño fue el F-16, que es bastante fácil de volar".

¿Por qué es genial ser piloto?: "Lo más genial es que estás al mando de tu propia alfombra voladora. Te das cuenta de que el sol siempre brilla si subes lo suficiente".

"Lo genial de los planeadores es que puedes ir a todas partes sin usar combustible. Cuando llegas, tienes la satisfacción de saber que fue tu habilidad y no un motor ruidoso lo que te llevó ahí".

5. La camaradería (Tanis Herriot)

Tanis Herriot

Herriot empezó como cadete de la Real Fuerza Aérea canadiense y se volvió capitana del turbohélice regional Beechcraft 1900, lo que la llevó a volar por todo el oeste de Canadá.

Hace seis años dio el salto del pequeño Beechcraft de 19 asientos al Boeing 777 de 300 asientos que da la vuelta al mundo, ahora como primer oficial.

¿Por qué se volvió piloto?: "Me encantaba la emoción de volar, la libertad, la vista, ¡y quería viajar!".

"Decidí que lo mejor era hacer una carrera en algo que amara. Mi objetivo final era volar jets como piloto de largo alcance porque me preguntaba cómo sería volar sobre el océano Pacífico. Ahora lo sé… ¡cualquier sueño es posible!".

¿Por qué es genial ser piloto?: "¡La vista cambiante desde la ventana de mi oficina! Disfruto la camaradería y el trabajo en equipo que se necesita para volar un jet por todo el mundo; eso me deja satisfacer mi pasión por los viajes".

6. La vista (Yuichi Nishiyama)

Yuichi Nishiyama

El capitán Nishiyama ha volado el Boeing 777 de la aerolínea japonesa All Nippon Airways desde hace más de siete años. Se volvió piloto porque "buscaba un trabajo que requiriera seriedad y disposición, porque quería desafiarme y desarrollarme, especialmente durante mi juventud".

Aeronave favorita: "Parece que la aeronave favorita de la mayoría de los pilotos es la que están volando en ese momento; para mí es igual. Me parece que el Boeing 777 es la aeronave más avanzada y sofisticada del mundo. Tal vez no sea el modelo más nuevo, pero creo que sigue teniendo su encanto. Además es muy ordenado y espacioso".

Por qué es genial ser piloto: "Lo mejor es la vista desde la cabina de mando y los escenarios maravillosos en todo el mundo… como la vista magnífica del cráter del monte Fuji y las fascinantes auroras boreales".

Mira qué pasa con los aviones cuando se jubilan:

Suele decirse que la mejor oficina del mundo es la cabina de mando de un avión, ¡y es cierto!"

Mélanie Astles, campeona francesa de vuelo acrobático