(CNN) - El príncipe Harry y Meghan, la duquesa de Sussex, esperan su primer hijo. Lo anunció la familia real de Reino Unido este lunes, cuando la pareja llegó a Australia para su primera gira en el extranjero.

La gira incluirá visitas a Tonga y Fiji, que conllevan el riesgo de contraer el virus del Zika, que puede generar defectos de nacimiento en los recién nacidos.

El Palacio de Kensington consideró los problemas médicos antes de que Meghan partiera, dijo este lunes una fuente real, pero la pareja no hizo ningún cambio de planes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) sugieren no viajar a esas islas durante el embarazo. El Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido sugiere que las mujeres posterguen los viajes no importantes hasta después del embarazo.

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Los CDC clasifican a Fiji y Tonga como "áreas con riesgo de infección por zika". La OMS coloca a Tonga en la categoría de riesgo 1, un área con nueva introducción o con transmisión en curso, y Fiji en la categoría 2, un área con evidencia de que el virus circula antes de 2015 o con transmisión en curso.

En 2018, Fiji no informó ningún caso de zika, y uno se confirmó en 2017, según el Ministerio de Salud de ese país. No se han reportado casos de complicaciones relacionadas con el zika en 2017 o 2018.

"En estos países existe cierto riesgo, pero no alto riesgo", dijo Adam Kucharski, profesor asociado y epidemiólogo de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

El Principe Enrique y Meghan, duquesa de Sussex, cuando arribaron a Sydney, Australia.

Kurcharski explicó que tanto Tonga como Fiji tuvieron la mayoría de sus casos de zika en 2016 y que el nivel actual de riesgo es más bajo de lo que era en ese entonces.

Zika y los embarazos

La infección con zika durante el embarazo se ha relacionado con el aborto espontáneo y la muerte fetal, y puede hacer que los bebés nazcan con microcefalia (un tamaño de la cabeza más pequeño de lo normal, señal de un desarrollo cerebral incompleto), problemas de visión o defectos neurológicos. El CDC estima que uno de cada siete bebés expuestos al zika tiene problemas de salud.

El virus se transmite principalmente a través de la picadura de mosquitos Aedes infectados. También puede propagarse a través de relaciones sexuales sin protección con una persona infectada, incluso si esa persona no presenta síntomas. También podría propagarse a través de transfusiones de sangre.

El virus del Zika puede ser transmitido por una mujer embarazada a su feto, pero la probabilidad de que una infección afecte el embarazo o cause defectos de nacimiento es desconocida, según los CDC. La agencia informa que no se conoce la gama completa de efectos en la salud durante el embarazo.

Si las mujeres embarazadas se encuentran en una región afectada por el zika, los expertos aconsejan que tomen medidas para prevenir las picaduras de mosquitos, como usar ropa cubierta y repelentes de insectos y mosquiteros, y usar condones o abstenerse de tener relaciones sexuales durante todo el embarazo.

La mayoría de las personas infectadas con el virus no tendrán síntomas. Estos suelen aparecer de unos pocos días a una semana después de la exposición, aunque el período de incubación exacto no se conoce, según los CDC.

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Los síntomas más comunes son fiebre, erupción cutánea, dolor articular y conjuntivitis (conjuntivitis). Algunos pacientes también pueden experimentar dolor muscular o dolor de cabeza. La mayor preocupación sigue siendo entre las mujeres embarazadas.

Kucharski estuvo de acuerdo en que la mayoría de las áreas vieron brotes en 2016 a 2017 y ahora ven menos casos.

No hay vacuna disponible, pero se están llevando a cabo ensayos clínicos.

Un informe reciente predijo que los cambios en el clima están ayudando a la propagación de enfermedades transmitidas por mosquitos al afectar no solo la distribución de insectos como los mosquitos, sino también la rapidez con que los virus se replican en ellos y el tiempo que viven los insectos. Todo eso podría haber contribuido a los recientes brotes de virus, según los CDC.